lunes, 17 de octubre de 2011

16 de octubre el soberano cobro factura.

Alberto Careaga T.
albercareaga@hotmail.com

Más allá de la actitud intransigente del gobierno en la construcción del tramo dos, esta 8va marcha se convierte en la mayor pesadilla para el gobierno desde su juramento a la presidencia. Un gobierno con imagen indígena internacionalmente. Hoy confronta fuertemente a naciones indígenas al puro estilo de los gobiernos neoliberales y tradicionales con dura represión y es mas a estas alturas sin identificar al que disque dio las ordenes de mando para reprimir una marcha pacifica. No fue suficiente la destitución del ministro o de otras autoridades, no cambio nada. Como se pudiera llamar en términos de la política. Ahora los Costos políticos, entendidos en un desastre de diversas maneras irreparable una decisión arriesgada y que se traduce, en varios factores una de ellas, la pérdida de confianza del soberano que respaldo con su voto a un gobierno de cambio. El Presidente hoy con menos decibeles trata de ganar tiempo con la aplicación de la ley corta, pero corriendo el riesgo de ese costo político de promover iniciativas impopulares, aunque éstas sean desde la óptica del Gobierno nacional las correctas. La consulta previa ya no es el instrumento que solucionara el conflicto de la ejecución de la carretera, es más los hermanos indígenas una vez mas con ese gran valor de defensa hoy del Tipnis, han sumado militantemente el respaldo general nacional e internacional para que se modifique el tramo y no afecte la reserva natural.

Pero el mayor costo político indudablemente anunciado era las elecciones judiciales que abanderaba el presidente y los resultados no necesariamente se manifestaron con los postulantes sino como tendencia de rechazo a la conducta del gobierno o exigir un cambio de timón en la administración del estado. El 16 de octubre más que una elección judicial la población desaprobó una gestión presidencial de improvisación. Generalmente las elecciones se definen emotivamente mas que racionalmente, la racionalidad se manifiesta en el voto consiente o voto castigo, en ese modo los resultados electorales arrojan una representación judicial legal pero ilegitima que se convierte en derrota. Vale comprender que el pueblo en una conducta sana y democrática premia y castiga. Pero es importante aclarar que los resultados del voto nulo no obedecen a posturas o línea partidaria de oposición o liderazgos emergentes, que quisieran aprovechar la coyuntura o de apoderarse los resultados, sino de una decisión colectiva de desencanto y rechazo al gobierno ahora los votos blancos generalmente son parte de todos los procesos electorales.

Este mensaje nítido debiera ser muy considerado por el gobierno no se trata de simple mayoría la reforma de la justica quedo truncada a un debate abierto de legalidad versus legitimidad. A todos los bolivianos nos interesa que al gobierno le vaya bien para que todos podamos tener mejores días, pero también exigimos que materialice los discursos que de verdad gobierne escuchando al pueblo, no solo a sus aduladores y se concentre en solucionar los conflictos del país previo a los grandes conflictos internos del partido de gobierno. Entonces antes que el país se encamina hacia una coyuntura inédita será importante desterrar la arrogancia e imposición y por el destino del país urgente, un baño de humidad y convocar a un dialogo nacional para la reconciliación y definir el mejor desarrollo de nuestro país. Pero eso si en Democracia no es posible legalidad si legitimidad ni legitimidad sin legalidad.