viernes, 21 de octubre de 2011

NO HAY PEOR SORDO QUE EL QUE NO QUIERE OIR

Pepe Pastén Burgoa
pastenburgoa@hotmail.com

Sin duda alguna, los bolivianos somos expertos en generar noticias que raudamente dan la vuelta al mundo. Lo último, indígenas finalizando una larga travesía luego de soportar los embates del tiempo, los súbitos cambios de clima, cuerpos organismos que sucumben ante enfermedades oportunistas y la persecución y agresión de fuerzas policiales ordenadas por alguna divinidad etérea que a la fecha no aparece pero instruidos para hacer el trabajo de represión.

Pero ¡si se pudo! Cual legionarios volviendo del agreste desierto, verdaderos HERMANOS indígenas originarios de la amazonia boliviana, denominados para efectos de rimbombancia y cambio social "indígenas de tierras bajas". Soportaron de todo. Les dijeron turistas, financiados por los gringos, ONGs, apoyados por madederos, inclusive complotadores bajo el sustento del acaudalado Goni digno y rancio representante emenerrista.

¡Gracias La Paz!. Como decía la desaparecida ex presidenta Lidia Gueiler Tejada –este pueblo maravilloso- los paceños brillaron por su solidaridad. Las lágrimas no se dejaron esperar. Besos abrazos, aplausos, arengas, vivas, sentimientos encontrados. Allí reconocimos que TODOS HABIAMOS SIDO BOLIVIANOS y se dejó en claro que unos pocos hambrientos de poder con el odio metido hasta el tuétano nos dividen con teorías, discursos y mensajes divisionistas, de discordia salpicados de historia pasada y rencor acumulado difícil de esconder por sus rostros convulsionados.

¡Qué honor ser recibidos como héroes!. ¡Qué trascendencia al ser declarados huéspedes ilustres de esta hoyada paceña! Esta pléyade de valientes nos mostró que no es necesario hablar en difícil, escribir bonito o expresarse apoyados en discursos de cambios sociales, dictadura del proletariado y clases oprimidas. Ellos vinieron a exigir su derecho, a poner punto final a tanto avasallamiento e imposición. No permitirán nunca más que otras personas ajenas hablen por ellos porque del discurso a la realidad hay una delgada línea encubierta de politiquería falaz.

Lo que está claro es que nuestras autoridades tardan en reaccionar. Cual niños malcriados pretenden hacer su capricho y luego terminan trasquilados. Soberbios, altaneros, dueños de la verdad absoluta, dicen y se desdicen y para el bien de los bolivianos, nos vamos dando cuenta de sus actitudes, idoneidad y capacidad para gobernar el estado. En la convulsionada historia criolla nunca antes hubo tanta discriminación, tanta agresión frontal a los derechos humanos.

Hay que cambiar el discurso. Hay que enderezar la brújula. Hay que cambiar el contenido de los corazones e inyectarles sentimientos positivos. Hay que visualizar a una Bolivia con muchas naciones. Hay que hacer una autocrítica y recordar a Franco, Banzer, García Mezza, verdaderos baluartes del totalitarismo. Hay que aprender a hablar con el corazón, a mirar de frente porque aquel que habla y esconde la mirada no es sujeto de crédito. Gracias hermanos del TIPNIS por permitirnos ver que los bolivianos unidos sí valemos, sí podemos, que el rencor nos envenena y nos separa, que la mentira es descubierta tarde o temprano. Vendrán días mejores ¡Sí! Ya no de aquí a 50 años, será menos. Los que planeaban perpetuarse en el poder ahora se contentan con gobernar 10 a 20 años. No más.

¡VAMOS BOLIVIA HASTA EL TRIUNFO FINAL!
¡HERMANOS DEL TIPNIS USTEDES SON NUESTRO ORGULLO Y ESCRIBIERON UNA PAGINA DORADA EN NUESTRA HISTORIA¡