martes, 1 de noviembre de 2011

Alimentos insuficientes: Un desatino de la política

Armando Méndez Morales
amendezmo@yahoo.es

Estructuralmente la economía boliviana es completamente dependiente de los bienes de capital, por lo que su desarrollo requiere importarlos de manera creciente. La exportación de gas y minerales es su principal fuente de su financiamiento. Sin embargo, el desarrollo económico de Bolivia no puede sustentarse en la producción y exportación de estas materias primas debido a que los mismos no son intensivos en mano de obra. Generan poco valor agregado producto del trabajo. La particularidad de las materias primas es que son generadores de rentas.

Un discurso político permanente en el país es la industrialización y la consecuente mejora productiva en el empleo de la gente. Si se enfoca esto de manera realista se concluirá que la economía boliviana puede tener ventajas competitivas a nivel mundial en sectores no complejos del mundo industrial, y así mejorar el empleo. Y uno de estos es la producción de alimentos. Un sector social que urgentemente requiere mejorar su nivel de vida son los pueblos indígenas quienes se dedican a la producción agrícola, base de la agroindustria.

Durante los últimos años se habló mucho de la "crisis mundial de alimentos" debido a que sus precios estuvieron subiendo a nivel mundial. Pero los incrementos de precio, en cualquier actividad económica, son también una oportunidad porque son atraídos nuevos productores. Y la nueva producción es la que permite que los precios ya no suban y se estabilicen. Adicionalmente, se debe destacar que la industria de alimentos es muy variada, unos países y regiones se especializan en la producción de determinados alimentos y otros países toman otras especialidades. Por medio del libre comercio internacional los países exportan alimentos en los cuales son competitivos e importan en los que no tienen dichas ventajas. De esta manera todos ganan.

Lamentablemente lo que viene aconteciendo durante este año en Bolivia es la disminución de la exportación de alimentos y un substancial incremento por el lado de las importaciones. Nos encontramos en una relación entre exportaciones e importaciones de alimentos, que es la misma del año 2000, uno a uno. En los años siguientes la relación se incrementó hasta que se llegó a una relación de 1,6 y 1,5 en los años 2009 y 2010, respectivamente, lo que es bueno para el país porque señala que se estaban ganando mercados en el exterior. Al mes de agosto de este año las importaciones anuales de alimentos estaban creciendo a un ritmo del 58 por ciento con relación a igual periodo del año 2010, cuando las exportaciones para el mismo periodo están cayendo en más del uno por ciento. Y anualizado este dato da una caída del 8 por ciento.

Hasta el mes de agosto de este año los siguientes productos agrícolas han caído en su valor de exportación, en relación con el mismo periodo del año 2010, y en los siguientes porcentajes: 81% semillas de girasol, 59% semillas y habas de soya, 48% maíz y cacao en grano en 24%. En productos agroindustriales: Azúcar un 99%, café elaborado un 98 %, Bebidas 64%, Cacao 54%, y girasol y productos de girasol 40%.

Comparando datos de volumen de exportación de alimentos la situación torna preocupante. Según datos procesados por el prestigioso IBCE, hasta agosto de 2011, se exportó 312 mil toneladas en total cuando el año 2000, para el mismo periodo, fue de 531 mil. De manera desglosada se tiene que la exportación de grano, harina y aceite de soya cayó a 170 mil toneladazas hasta agosto de este año, cuando en 2000, para el mismo periodo, fue de 483 mil.

¿Cuáles son las causas que explican este fenómeno? Sin duda alguna, una de ellas, es la inadecuada política de cupos de exportación, los permisos de exportación que el gobierno del Presidente Morales ha impuesto, y que está surtiendo sus efectos negativos. Si el gobierno no levanta estas restricciones se continuará dañando el aparato productivo del país y, en particular, a la agroindustria cruceña. La prohibición de exportar azúcar generó el año 2010 la caída de la producción en un 30 por ciento. La caída de la producción de azúcar fue tan grande en el año 2010 que "por primera vez en cuarenta y cinco años Bolivia sufrió de desabastecimiento". Al momento de escribir este artículo se conoce que la producción de azúcar en el año 2011 ha superado los 9.5 millones de hectáreas. Con siete y medio se abastece el mercado interno dicen los entendidos. El resto se debe exportar, si es que no queremos dañar a esta industria.

Otro producto que cayó fuertemente fue el maíz por la política de prohibición de exportaciones. De 242 mil hectáreas que se cultivaban en 2008 cayó a sólo 91 mil hectáreas en 2011. Fue tan negativa esta política que se tuvo que importar maíz para no paralizar la importante industria nacional de pollos.

La producción de arroz que cayó, este año 2011 se incrementó, razón que explica por qué los precios bajaron. Pero si no se puede exportar volverá a caer la producción. Este año se sembró 20 mil hectáreas, lo que representa empleo para la gente del campo.

El país esta importando alimentos que los puede producir e incluso exportar. Urge que la política de comercio exterior del gobierno se liberalice para promover la producción agropecuaria y la producción agroindustrial, en general, y los alimentos, en particular. Perder mercados en el exterior por incumpliendo de contratos es fácil, hecho que ha ocurrido debido a que el gobierno prohibió exportaciones. Ganar mercados, en un mundo muy competitivo, es una tarea difícil.