viernes, 4 de noviembre de 2011

LA PSICOSIS DE ENEMIGOS HASTA EN LA SOPA

Pepe Pastén Burgoa
pastenburgoa@hotmail.com

Las acciones del gobierno son como un manantial que genera corrientes de opinión. Cada alocución, cada declaración, cada viaje, visita o periplo allende los mares son testimonios invalorables de cómo el hombre investido de poder puede obrar de las maneras y formas menos pensadas. Por ejemplo, la permanentes aseveraciones de Morales Ayma respecto a que los Medios de Comunicación son su principal enemigo opositor, nos muestran que la psicosis y el miedo han taladrado hasta lo mas hondo del "instrumento".

Aunque muchos de los Medios masivos están atravesando una bonanza económica por la publicidad que ingresa, sin necesidad de enviar a sus promotores ofertando espacios, costos y tarifas, el actual gobierno es, el único y primero en la historia que invierte montos elevados para publicitar sus acciones de gestión. Quedan marginadas aquellas radios, productores independientes, canales y periódicos que cuestionan, opinan y comentan las erradas o controvertidas acciones masistas. Se los castiga con la indiferencia y la no publicitación de las bondades del "cambio". Por ende, en ese sentido, los medios de comunicación no deben quejarse porque este gobierno "queriendo o sin querer" alimenta y nutre los fondos para cancelar las planillas de los trabajadores de la prensa.

¿Pero que sucede cuándo cunde la exageración conlleva al ridículo miedo incontenible afirmando que radios, canales y periódicos tratan de desvirtuar las acciones gubernamentales? Seguramente asesores y entorno presidencial no han leído fabulas y cuentos infantiles done la gota orada la piedra en base a acciones repetitivas. De tanto echar la culpa a algunos medios, el ciudadano de a pie se da cuenta de la calidad de gestión e idoneidad gubernamental. Hasta la mosca que vuela o el chulupi que camina son culpables de tanta crítica y maledicencia.

Un simple ejemplo, espacios como "Voz Popular", "Micrófono Abierto", "Diálogo" transmitidos por una prestigiosa emisora de alcance nacional e internacional con el sello boliviano, únicamente difunden la noticia, la amplifican, ni siquiera la desglosan o comentan poniendo en conocimiento de miles de bolivianos que ven desarrollar los hechos como si se tratara de una película en blanco y negro con actos nacionales unos mas soberbios que otros. Aquí solo se ejerce el Art. 21 de la Constitución Política del Estado referido a Derechos Civiles del boliviano en todas sus connotaciones. Pero para el mandantario nacional esta emisora hace una labor de "oposición"

Que hay periodismo agresivo, bochinchero, mal hablado, bizarro. ¡Si! Que existen periodistas confrontadores con tendencias pugilistas en horario nocturno ¡Sí! Que hay comunicadores que por su versatilidad jenuflexa agachan la cabeza y se someten al miedo y la amenaza ¡Sí! Que hay redes que antes mantenían un equilibrio lógico y hoy visten la camiseta del cielo azul ¡Sí" ¿Pero que sería de este gobierno de no existir estas teclas disonantes? Todo sería color de rosa…. con un manejo impecable de la cosa pública y un discurso construido en base a los movimientos sociales encabezado por los cocaleros urgidos de ampliar sus fronteras agrícolas y un país en marcha con viento en popa y navegando en un desarrollo incesante (plop). Es difícil mirarse al espejo y pretender verse como un "cordero" cuando la imagen muestra a un "lobo con el seño fruncido".

Los asesores del excelentísimo presidente de los bolivianos deben trabajar y crearle breves discursos y alocuciones donde se acepten los errores, donde se enuncie una permanente y férrea voluntad pese a tropiezos. Esa es la verdadera labor de un asesor que en realidad se convierte en CONSEJERO. A muchos de los bolivianos no nos agrada escuchar siempre lamentos y quejas increpando a tal o cual medio por críticas injustificadas. De 10 ciudadanos que entienden y se ubican en la realidad política nacional con seguridad 8 coincidirán en que son imposturas y argumentos que denotan incapacidad. Por consiguiente 8 futuros votos perdidos con tendencia a multiplicarse.