jueves, 10 de noviembre de 2011

LA VERDADERA AGENDA NACIONAL

Oscar Ortiz Antelo
oscarortizantelo@gmail.com

El presidente Evo Morales ha anunciado la convocatoria a una cumbre social para la discusión de una nueva agenda nacional. El anuncio formulado en el cierre de su campaña para las elecciones judiciales, parece reducirse a una reunión de los movimientos sociales que aún lo apoyan para lograr una imagen de apoyo popular al incremento del precio de los combustibles. Sin embargo, la idea de discutir una agenda nacional de desarrollo sigue siendo una tarea que Bolivia debe afrontar.

Por ejemplo, qué hacer con el gravísimo problema de inseguridad y descontrol del narcotráfico. Los ciudadanos viven cada vez más desprotegidos frente a una policía que ha concentrado sus esfuerzos en el control político de quienes piensan diferente y no en la persecución de los delincuentes. El gobierno nacional finalmente ha tenido que reconocer que en Bolivia ya están operando peligroso grupos del crimen internacional organizado después de que en un enfrentamiento con narcos colombianos muriera un subteniente.

Tampoco, es menos importante la gravísima destrucción del aparato productivo nacional y la pérdida de empleos. Un país que pasa de exportador a importados de alimentos se encamina a graves problemas. Frente a un gobierno que se había planteado industrializar Bolivia, hoy nos hemos vuelto enteramente dependientes de la exportación de gas y minerales frente a la renuncia voluntaria a los acuerdos de comercio con Estados Unidos y Europa y la prohibición de exportaciones en muchísimos rubros.

Peor aún, en el campo social, los avances son casi nulos. Los bonos son buenos pero representan una ínfima parte del gasto público. Se ha aprobado una nueva ley de educación descolonizadora y revolucionaria pero de la calidad de la educación ni se ha discutido. Los sistemas de salud pública siguen tan precarios como hace diez años y tampoco se ha progresado en los sistemas de financiamiento para la vivienda social o para la ampliación de la cobertura de los sistemas de agua potable y alcantarillado sanitario.

La autonomías y las finanzas publicas requieren con urgencia un Pacto Autonomicé y Fiscal, frente a un centralismo que está concentrando nuevamente los recursos y los servicios públicos, afectando a los ciudadanos que miran impotentes cómo sus problemas se profundizan sin que el centralismo les de soluciones. Las empresas públicas son ineficientes y seguramente contiene déficits ocultos.

La justicia carece de independencia y legitimidad. Las instituciones democráticas han desaparecido como instrumentos de representación de la pluralidad y de protección a los derechos de las minorías. Los derechos humanos son objeto de un atropello selectivo que busca amedrentar al conjunto de la población mediante el castigo a figuras conocidas de los medios independientes o de la oposición.

Seguridad, narcotráfico, empleos, producción, autonomías, pacto fiscal, educación, salud, vivienda, servicios básicos, justicia, democracia, derechos humanos…..Discutamos una verdadera agenda nacional.