martes, 29 de noviembre de 2011

Una cumbre para un Gobierno sin ideas.

CYNTHIA PEROU
cynthia_perou@hotmail.com

Como dicen en mi pueblo, mientras más alta es la cumbre hay menos oxígeno y más fuerte es la caída…

Recuerdo que el año 1997, el extinto General Banzer convocó a la ciudadanía y sus organizaciones a las denominadas Mesas del Diálogo Nacional, que no fue otra cosa que un monstruoso eufemismo para diseñar el plan de gobierno, puesto que no tenían ninguno. Por otra parte, en el año 2003 durante la anticipada caída del gobierno de Goni y sus aliados, se convocó también al llamado Reencuentro Nacional, en un patético intento por salvar una gestión, cuyo destino se selló el mismo 6 de agosto de 2002. Ahora, como un deja vú, se anuncia que en diciembre se organizará una cumbre convocada por el Gobierno Central y el partido de gobierno que lo sustenta, el MAS. En esta ocasión, según dicen las voces oficialistas, se trata de un encuentro que pretende acercar al gobierno y al MAS a la "sociedad civil organizada". Esto incluye Juntas Vecinales, Gobiernos Municipales, Gobiernos Departamentales, sindicatos, organizaciones sociales indígenas y urbanas, organizaciones obreras y empresariales y todo el conglomerado corporativo que ha tribalizado nuestro país. La fórmula de organización social instaurada en 1952 se mantiene indemne ante la falta de imaginación y creatividad de la administración masista. Pero bueno, esa es la forma en la que nos gusta hacer las cosas aquí en el Alto Perú.

Ahora bien, de lo que quiero ocuparme es de lo que en realidad debe llamarnos la atención, y eso es la sintomatología de un gobierno enfermo. Cuando Banzer convocó a su Diálogo Nacional era porque no tenía ideas y sin ideas no había gestión. Cuando lo hizo Goni, era un gobierno que se había quedado sin ideas y sólo estaba tratando de tejer una serie de acuerdos que le servirían como red de seguridad; el gobierno cayó antes de que la red esté terminada. Ahora, en el caso actual, la sintomatología es una mezcla de ambos casos, una nueva cepa, como le dicen los científicos. Este gobierno nació sin ideas, encerrado entre su "agenda de Octubre" y el interminable discurso de los 500 años. Ahora que, según ellos han satisfecho la agenda de octubre y la de los 500 años, existen una serie de cosas que deben hacerse, pero ellos no saben que son.

Desde enero de 2006 han demostrado infatigablemente su escasa habilidad de gestión y ahora ante su habitual confusión, convocan a casi todos a participar de una cumbre con la finalidad de que la gente les diga qué deben hacer y cómo deben hacerlo. ¿De qué se trata esto? Pues es muy simple, se trata de pedir, sin hacerlo, una nueva oportunidad a la ciudadanía para que, con el oxigeno que se les proporcione les alcancen las fuerzas para llegar al 2015 y más allá. Hasta ahora, con escasísimas excepciones, el régimen ha demostrado una inquietante incapacidad para gestionar el Estado y, si a esto le sumamos el abundante caudal de malas ideas y el uso excesivo de la fuerza como parte de su accionar político, podemos decir, sin error, que las cosas le han ido muy mal.

Al parecer, ya se agotó el elemento ideológico y el tedioso discurso político del gobierno indígena, se han agotado las escasas ideas que el círculo de poder podía proporcionar, inventar o finalmente improvisar para hacer creer que estaban gobernando. Ya no tienen nada que decirnos. Entonces, cuando no hallas algo en casa -o palacio, en este caso-, sales a buscarlo a la calle. Eso es esta cumbre, la búsqueda desesperada de ideas y, le pongo la firma, que se aceptarán hasta las más descabelladas. No existe intención de hacer cumplir los acuerdos que se logren, salvo aquellos que les parezcan bien a los inmorales intereses de los grupos de poder dentro del régimen, esto sólo será un montón de circo que hará olvidar a la ciudadanía sus verdaderos y reales problemas.