jueves, 23 de febrero de 2012

CON 17 JUICIOS SOBRE LA ESPALDA

José Pastén Burgoa
pastenburgoa@hotmail.com

Bolivia es el único país donde sucede lo inimaginable. El técnico agrónomo Rubén Costas, actual Gobernador del Departamento de Santa Cruz ha aprendido a vivir con la angustia, desazón y desconfianza. Su gestión se ha convertido en una tortuosa senda llena de baches, piedrecillas, rocas y peligrosos aludes. Al parecer, toda su fortaleza manifestada en sendas convocatorias multitudinarias donde la palabra AUTONOMIA era sinónimo de verdad y justicia ahora se han convertido en un contexto de perfil bajo.

Ya no es novedad para la ciudadanía cruceña que a esta autoridad regional le han mermado la fortaleza e integridad los procesos judiciales en su contra bajo diferentes figuras jurídicas. Lo peor es que no se trata de un par de procesos ni de tres o cuatro. Son 17 y el último fue evitado ya que los maestros urbanos y rurales exigieron un edifico de propiedad de la Gobernación para uso exclusivo del SEDUCA. El raciocinio lógico de Rubén Costas y su entorno determinaron ceder dicha infraestructura para no llegar al juicio No. 18.

Con su pelo blanco, cada vez más reservado y menos comunicativo, el gobernador cruceño ha asimilado los embates políticos. Se dio cuenta que esa fauna multicolor y multisigno había sido el monstruo más voraz y peligroso. Así había sido la POLITICA. Pero la cruda realidad no solo afecto a Rubén, sus cuatro amigos también han sido afectados y como él, las medidas jurisdiccionales han hecho posible la anotación preventiva de sus bienes, arraigo y otras acciones incómodas.

Se necesitaría ser Superman, kaliman, Batman, Patoruzú, el Hombre Araña, Tarzán o Juan sin Miedo para no achicopalarse ante tanta descarga de artillería política que tiene una intencionalidad clara y aplastante. No hay vuelta que dar. Mientras tanto, el patrimonio no solo es el afectado. La vulnerabilidad va mas allá, la salud, la familia, la tranquilidad y breves momentos de paz y sosiego se han borrado del diccionario de los jerarcas de la gobernación cruceña. Muchos y muchas huyeron a tiempo. Otros y otras supieron reciclarse y ahora están aferrados a este cruceño y sus desventuras.

Lo que resta es hacer gestión, honrar compromisos prometidos en época de campaña y tratar de ejecutar el mayor porcentaje posible del presupuesto para la presente gestión. Con la experiencia de haber aprendido a navegar en las turbulentas aguas políticas, los besos y saludos de judas y toda la parafernalia inherente a este mundo depredador. La fortaleza no debe menguar. Hay solidaridad silenciosa en el pueblo cruceño, aunque el precio de la fama es muy alto y trae consecuencias.

El gobernador cruceño debe aprender del gobierno respecto a sus políticas de comunicación. La Dirección de Comunicación de la gobernación cruceña emite tibiamente sus informativos televisivos mostrando obras traducidas en gestión. Se debe capitalizar la verdadera aplanadora comunicacional que tiene el gobierno del MAS, spots, jingles, cuñas deben fortalecer a esta DIRCOM para que muestre fehacientemente lo que hace Rubén Costas y para ello, él y sus cuatro amigos deben darle el valor necesario a esta instancia comunicacional. (ampliación de presupuesto)

Y lo último, se debe hacer el "sana sana" con la Policía ya que el divorcio institucional permite que motocicletas, en teoría comprometidas para la institución verde olivo sean nido de chulupis y otras alimañas mientras los niveles de inseguridad ascienden y la morgue del Hospital San Juan de Dios cada día se ve más visitada por finados y familiares.