jueves, 22 de marzo de 2012

EL CORO RONCO SIN MAR

Julio Ríos Calderón
jrioscalderon@hotmail.com

De niños cantábamos en el colegio, "yo quiero un mar, un mar azul para Bolivia…" Hoy, cada 23 de marzo lo escuchamos de voces de los niños, o de los versos de Serruto: Mi patria tiene montañas, no mar./ Olas de trigo y trigales, no mar./ Espuma azul los pinares, no mar./ Cielos de esmalte fundido, no mar./ Y el coro ronco del viento sin mar.

Que duro es para los bolivianos imaginar a Eduardo Abaroa, irguiéndose en el puente del Topater durante la defensa de Calama. Que desventajosa resulta la posición de país mediterráneo, cuando era todo lo contrario. El Lago Titicaca, tan azul, tan bello y radiante como el cielo, es a veces el único consuelo. Consuelo espiritual, claro.

En Bolivia se conoce como día del Mar a una celebración anual en la que se recuerda la pérdida del departamento del Litoral a causa de la Guerra del Pacífico en favor de Chile en el siglo XIX. Se recuerda a nivel nacional con diferentes actos. Sólo se recuerda.
La región de Antofagasta fue invadida por fuerzas chilenas, por orden del presidente Pinto, el 14 de febrero de 1879, respondiendo Bolivia, con una declaración de guerra, a la que se sumó Perú apoyando a Bolivia, país al que estaba unido por un acuerdo de defensa común, tras intentar vanamente un arbitraje. El 5 de abril, Chile le declaró la guerra a Perú.
El primer choque de fuerzas se produjo el 23 de marzo, en la batalla de Calama o de Topáter, donde murieron siete chilenos y veinte bolivianos.

¿Cómo resolver legítimamente, soberanamente, técnicamente este antiguo conflicto? Sólo contribuimos con el anhelo, más que con el derecho a reivindicarlo. Mucho tendrá que ver la autoridad de los profesionales del derecho internacional para reiniciar lo que todavía está en cero.

Pero, en nuestra utopía ¿Escucharemos algún día la canción de la alegría? ¿El canto alegre que espera un nuevo día, para que chilenos, peruanos y bolivianos, bañemos juntos nuestros cuerpos en la olas del Pacífico?

¿Viviremos soñando el nuevo sol? ¿Lo buscaremos hermanos más allá de las estrellas? Sólo cuando todos los hombres vuelvan a ser hermanos.