jueves, 8 de marzo de 2012

EL FRACASO DEL GOBIERNO EN LA LUCHA CONTRA EL CRIMEN

Eduardo Campos Velasco
eduardocamposdc@yahoo.es

Los episodios de los últimos días, referidos a varios asaltos y asesinatos, así como linchamientos y ajusticiamiento por mano propia, las demandas de incorporación de la pena de muerte en la CPE y en general, la proliferación de acciones violentas en varias partes del país, nos muestran el evidente fracaso de las políticas implementadas por el gobierno en la lucha contra el crimen.

Claramente la realidad ha resultado más contundente que todos los discursos que se han esgrimido, asegurando que se implementaban planes para garantizar el estado de derecho. En los hechos, las acciones del gobierno, no sólo han resultado insuficientes, sino que en muchos casos contradictorias y complacientes con las acciones delictivas.

Los factores que contribuyen a un mayor escenario de violencia en el país, evidentemente son múltiples y complejos, situación que requiere una identificación precisa de las causas que la generan. No será suficiente enfrentar las acciones delictivas y violentas con medidas punitivas o aisladas, y menos si no se atacan las causas que la generan.

Los grados de violencia que se están produciendo en el país, tienen una estrecha relación con una evidente falta de oportunidades y empleo, que se constituyen en las condiciones materiales para un malestar generalizado de los ciudadanos, situación que no es enfrentada eficiente y responsablemente por el gobierno. Ya van más de 6 años de la gestión de Evo Morales y la anunciada industrialización y reactivación económica del país, no ha pasado de los discursos.

Por otra parte, los altos grados de intolerancia e irrespeto entre ciudadanos de este país, están fuertemente relacionados con las interpelaciones de venganza y odio que se han desatado en los últimos años desde el propio discurso del partido de gobierno. Se habla irresponsablemente de "lucha de clases" "venganza histórica" "descolonización", etc., etc., sin reparar que por esa vía se esta desagregando aún más a la sociedad, confrontando ricos y pobre, mestizos e indígenas, oriente y occidente, derecha e izquierda. Por supuesto que esa desagregación que han generado en la sociedad les ha redituado triunfos electorales y políticos; pero a la par también, niveles de intolerancia y falta de otredad que hoy se expresa. Desagregación social y desinstitucionalización, cobran factura.

Entre tantos otros factores que contribuyen para que una sociedad se torne violenta y complaciente con acciones criminales (educación, familia, etc.), no podemos dejar de señalar a la falta de una estrategia clara y eficiente en la lucha contra el narcotráfico y el contrabando. Bolivia, se está convirtiendo - como dicen los analistas nacionales e internacionales – en un santuario del crimen organizado asociado al tráfico de cocaína y otras mercancías no autorizadas e ilegales, que indudablemente repercute en una creciente ola delictiva y violenta.

En ese contexto, no creo que sean suficientes las acciones que el gobierno pretende tomar para encarar la lucha contra el crimen, cuando desde lo que ellos denominan "alianza Estado - Policía - Ciudadanía" se pretende transferir responsabilidades estatales e institucionales a los ciudadanos. Francamente es ridículo pensar que con rondas nocturnas de vecinos, con chalecos y pitos pueda poner freno a la escalada criminal, que como hemos visto tiene entre sus causas, factores no resueltos.

La incorporación de las FF AA en la lucha contra el crimen, particularmente la participación de los pre militares, resulta en mi criterio otra equivocación, porque estamos hablando de jovenzuelos de entre 17 y 20 años, que tendrán que enfrentar a avezados criminales, expertos y fuertemente armados. No creo que ningún padre de familia este de acuerdo en entregar a sus hijos a esas tareas.

Finalmente, cualquier esfuerzo en la lucha contra el crimen, no pude dejar de tomar en cuenta a otras instituciones como el ministerio público y la judicatura, instituciones que mientras se constituyan en botín político del partido de turno, nunca cumplirán a cabalidad sus tareas.

Para muestra un botón. Uno se pregunta: ¿Cómo es que el fiscal o fiscales asignados al caso del supuesto secuestro del canciller Choquehuanca, sean tan diligentes en modificar la tipificación del caso, de secuestro a intento de asesinado?; ¿Cómo hay policías para reprimir la marcha del TIPNIS o la de discapacitados y no para perseguir a los "cogoteros" en el Alto?

Mientras los fiscales, jueces y policías respondan más al partido político de turno y no a la ley, vanos serán los esfuerzos de los vecinos por reclamar justicia. Bien decía Franz Tamayo: "La única servidumbre que no macha, es la servidumbre a la ley".