martes, 27 de marzo de 2012

NO SABEN BIEN QUE QUIEREN, PERO ESTAN DISPUESTOS A ARMAR UN INFIERNO PARA SOSTENERSE EN EL PODER

Walter Reynaga Vasquez
wreynagavx@yahoo.es

1.

"Las antiimperialistas, los anticapitalistas, los antineoliberales llegamos al Palacio (de Gobierno) para siempre hermanas y hermanos y eso hay que debatir ahora en nuestro congreso', aseveró [Morales]en el evento inaugurado en el Coliseo de la Coronilla.

Sostuvo que las organizaciones sociales tienen como tarea hacer propuestas para mejorar el trabajo en su gestión y, en especial, elaborar una nueva tesis política para la vida que sea aplicable en Bolivia y el mundo.

Recordó que la falta de un documento de ese tipo es un vacío que debe llenarse, porque antes existían planteamientos socialistas, comunistas y ahora la humanidad busca una esperanza y soluciones a sus problemas surgidas de las mayorías.

[…] 'Yo espero sus recomendaciones, sus conclusiones, en temas sociales, en temas políticos y en temas programáticos, para llevar adelante. Lo que tenemos que hacer tiene que salir del pueblo', agregó."http://www.hoybolivia.com/Noticia.php?IdNoticia=59338&tit=morales_dice_que_se_quedara_en_el_poder_para_siempre

Esto dice el Presidente Morales, justificando su "derecho" a manejar al país como si fuera su hacienda feudal, y a la población como a su ganado, hasta que Dios o la Pachamama lo recoja. Igual que la satrapía de la familia Castro en Cuba, Gadafi en Libia, Al Assad en Siria, O'biang en Guinea, Putin en Rusia, Chávez en Venezuela, Mugabe en Zimbawe, etc.

"Los antiimperialistas, los anticapitalistas, los antineoliberales llegamos al Palacio (de Gobierno) para siempre hermanas y hermanos…"

El mismo argumento con el que el jefe de gobierno de Siria se da el derecho a actuar como propietario del poder y sostenerse en él a sangre y fuego, en guerra abierta contra un pueblo indefenso:

"La revolución siria ha cumplido su primer año con nada que celebrar excepto el hecho de que la voluntad popular no se ha visto quebrada y que, a día de hoy, las manifestaciones siguen sucediéndose, mientras ciudades y barrios colaboran entre sí para lograr que la ayuda humanitaria (que ellos mismos donan en muchas ocasiones) llegue a todas las zonas más castigadas del país. Un país este que es víctima de la ofensiva de un régimen que hace muchos meses perdió su legitimidad a ojos de los ciudadanos.

[…] Esta conspiración, que nada tiene que ver con esa en la que el sistema de poder sirio se ha estado amparando desde el primer minuto de las protestas, no está dirigida contra un supuesto régimen de resistencia y antiimperialista, sino contra un pueblo que, en nombre de esa falsa resistencia, ha tenido que sufrir cuarenta años de la dictadura del miedo y el silencio dirigida por un clan familiar que nada tiene que envidiar a la mafia siciliana de la trilogía "El Padrino".

[…] Mientras se suceden los debates, la población sigue sufriendo las consecuencias de su osadía al exigir libertad y dignidad y los corredores humanitarios que llevan pidiendo varias semanas no llegan. La situación humanitaria es extrema y ello, alimentado por el rencor que el régimen siembra entre los distintos grupos sociales puede dar lugar a violentos episodios civiles. Precisamente esa ha sido la estrategia seguida por el Ejecutivo de Damasco: el 'divide y vencerás' aliñado con una política de tierra quemada que responde al principio de 'la maté porque era mía".RAMIREZ Díaz, Naomí: "La amarga soledad de la revolución siria", 27-03-12, ElConfidencial.com

Desde el siglo XX, todo género de caudillos ávidos como arbitrarios vienen usando el fantasma antiimperialista y el anticapitalismo, como los postulados socialistas, para ganar el poder. Utilizando la ideología populista para disimular sus ambiciones y engañar a las masas (y quizás frenar sus conciencias).

Evo Morales pide programa a sus bases, a los "movimientos sociales". Lo que da a entender que no sabe qué hacer,que no sabe cómo gobernar, cómo orientar al país… ¿Cómo explicaráentonces su afán por amarrarse al poder "para siempre"? No es la primera vez que el gobierno de Morales y el MAS piden orientación y programa. Y la práctica de su gobierno, ya de más de 6 años, muestra precisamente eso, que no tienen programa de gobierno. A pesar de declararse marxistas públicamente, tanto Evo Morales como García Linera. Si son marxistas tendrían que tener un programa marxista, pero los hechos están mostrando que ni eso tienen.

2.

Bueno, ¡nada nuevo en el país!Tradicionalmente, las elites políticas han despreciado la temática del "programa de gobierno" o el qué y cómo gobernar, cómo organizar el país, su economía, la educación, etc. A la hora de elecciones se limitan a hacer listas de cosas deseables para la población, escogidas por sus virtudes para atraer la simpatía de los votantes, sin idea alguna del cómo alcanzar o realizar sus promesas (sueldo básico de 1500 Bs, Azucarbol, industrialización de los hidrocarburos, 500 mil empleos, autonomías, plurinacionalidad, seremos como Suiza, etc. etc.).

La única respuesta posible a ese afán de buscar y sostenerse en el poder, sin saber qué hacer con el poder, está en los afanes típicos de los que ven en el estado un recurso y medio del enriquecimiento propio y la gloria personal.

Gloria y riqueza, afanes naturales al ser humano, salvo excepción. Objetivos que en los países modernos, capitalistas, son logrados mayormente por medio de la actividad empresarial, por medio de los negocios. Y que en países como el nuestro, precapitalistas, atrasados, sumidos aún en un pasado sórdido (como fue la colonia feudal española) se buscan a través del poder político y la representación social. Y, en esto, derechistas como izquierdistas y centristas son lo mismo. Es lo que muestra la realidad de los diversos gobiernos en el país a despecho de sus discursos y declaraciones de fe: marxista, neoliberal, cristiana, originaria indígena, socialista, pachamámica, etc. En Bolivia la ideología tiene más condición de pretexto y máscara que de propuesta política.

Una deficiencia que los afanes de unir la oposición no tendría que descuidar, si quiere representar algo distinto para nuestro país, si quiere responder a la expectativa del sano liderazgo popular y si realmente quiere servir al país. El buscar el poder sin tener un programa apto para ser puesto en práctica es volver a la vieja tradición oligárquica. Y, esto no puede ser aceptable. El pueblo está cansado de refritos en el liderazgo, no podrá tragar a caudillos trajinados, ni a personajes de la vieja oligarquía ni a sus asociados indígenas originarios. Si han de volver al poder sin un programa de cambios estructurales, para ejercer un gobierno al estilo tradicional a beneficio del jefe y sus socios, deberán estar dispuestos a masacrar al pueblo como hace el sirio Al Assad. El pueblo boliviano ha de salir de la experiencia del gobierno de Morales escaldado con la satrapía como forma de gobierno.