martes, 20 de marzo de 2012

PRIMARIAS Y POST-EVISMO

Carlos Hugo Laruta Bustillos
chlaruta2012@hotmail.com

Dos profundas pulsiones anidan en lo más recóndito del alma nacional, una más antigua y otra más moderna: la acción política corporativa y la acción política ciudadano/individualizada. En la historia nacional, ambas –según su tamaño- oscilaron pendularmente en su predominio a la hora de decidir la política boliviana. Desde este punto de vista, el Gobierno del MAS no es sino la etapa del predominio del corporativismo nacional-popular bajo directrices etnicistas, estatalistas y populistas; esta etapa/proceso se llamó Evismo. Habiendo ingresado desde 2010 en declinación, parece gestarse una nueva etapa de diferentes formas de equilibrio entre corporativismo y ciudadanía individual. Los actores ya parecen perfilarse y algunas tendencias de su desarrollo también.

Hoy el MAS parece tener una doble estrategia a) refugiarse en su bastión final cocalero y potenciarlo numéricamente como actor sociopolítico, y b) intentar reconstituir aunque sea solo parcialmente su ya fragmentado bloque social de respaldo. Ambas, buscan conservar un núcleo duro superior al 30 % electoral que le dé posibilidades de participar de la vida política después del 2014.

Desde la Cumbre MASista de enero de 2012, esa doble estrategia, propuso como principal política pública elevar de 12.000 a 20.00 las hectáreas de coca legal (que de facto son ya mas de 30.000) a través de la reforma del la Ley 1008 y ampliar el potencial territorio cocalero hacia el Beni y Santa Cruz; de aquí mismo viene una de las razones centrales para insistir en la construcción de la carretera que corta en 2 el corazón del TIPNIS. Asimismo, las numerosas demandas sectoriales –es decir corporativas- se enlistaron para hacerlas efectivas en el periodo 2012-2014 a fin de utilizarlas como "gancho político" cuando suene la trompeta electoral.

La Marcha de la CIDOB por el TIPNIS a fines del 2011, además de que fue una gran derrota política para el Evismo y el MAS, puso en la política nacional 3 temas relevantes: a) los perfiles concretos que tendría el Estado en su organización territorial y su gestión intercultural, b) la visión de desarrollo existente detrás de las obras de infraestructura que construye el Gobierno, y c) la disponibilidad de nuevos pactos entre indígenas de tierras bajas y otros actores sociales y partidos políticos

Resultado de su propia Cumbre, la CIDOB presentó hace poco una Plataforma Programática que ya contiene en germen una visión de país diferente de la del MASismo y postula un encuentro con otros actores políticos que trabajen en los mismos objetivos: visión de Bolivia, en el mediano plazo de construcción nacional y en el corto plazo electoral.

Además de la victoria del voto Nulo en la elección de autoridades judiciales donde confluyeron varias aguas incluido el aporte de los partidos, se produjeron 2 interesantes sorpresas electorales a fines del 2011. El triunfo de la oposición en las elecciones de Sucre y Quillacollo, donde Moisés Tórrez (LIDER) y Charles Becerra (UNE) recibieron el respaldo partidario de Unidad Nacional (UN) y otras organizaciones partidarias y ciudadanas locales que les permitieron ganar al MAS (el MSM obtuvo algo más del 1 % de votos, incluso debajo de un candidato considerado el skin-head -cabeza rapada- sucrense que obtuvo el 6 %). Adicionalmente, hace muy pocas horas –marzo 2012- la oposición se ha unificado y le ganó al MAS la conducción de la Brigada parlamentaria cruceña en la Asamblea Legislativa Nacional.

Por ello, el encuentro de actores social/corporativos separados del Evismo (CIDOB, COB y varios actores urbanos) con partidos y líderes de la oposición alternativa, tiene ya postulados coincidentes que superan el Evismo. Así, el Desarrollo con Identidad o Ecodesarrollo (que es también el asunto del TIPNIS), la concertación democrática sobre el manejo forestal, la descontaminación de las explotaciones mineras, minimizar el daño ambiental que ocasionen obras de infraestructura en el país, el respeto a la Constitución, a la Ley y al Estado de Derecho, la independencia de los poderes del Estado y la plena vigencia de los derechos humanos y las libertades democráticas, parecen empezar a unir a esos distintos actores. Entonces, la posible unidad no debería enfatizar ni izquierdas ni derechas –como lo hace equívocamente el MSM- sino el bien común nacional.

El 2012 muestra ya el inicio de nuevos pactos democráticos, que tienden a construir nuevos equilibrios entre la ciudadanía/individual masiva y la acción política corporativa. Y ya se oyen voces de contribución partidaria que plantean elecciones primarias en la oposición, es decir la búsqueda concertada de un liderazgo unificador que, sin embargo, legitime la representatividad de distintos actores partidarios nacionales, sociopolíticos que buscan la renovación, y actores regionales y locales que se planteen no sólo como mera oposición sino como alternativos reales al Evismo, para cambiar lo que hizo mal el MAS, continuar lo que funcione y encarar la urgente construcción de lo mucho que no se hizo hasta ahora, todo en beneficio de los bolivianos sin exclusiones de ningún tipo.