sábado, 24 de marzo de 2012

Respecto al problema de limites entre Oruro y Potosi

Jaime Chumacero López
jchumacer@yahoo.com


El opinador Eduardo Campos, tiene la absoluta razón de que no se debería resolver el conflicto de límites entre losdepartamentos de Potosí y Oruro, empezando por el final del proceso, es decir por el uso de la técnica de demarcación georeferenciada, sino debería empezarse por el estudio de documentos históricos y cartas cartográficas existentes en los diferentes archivos de historia, tales como las existentes en la Casa de Moneda de Potosí, a fin de determinar los derechos de territoriales que corresponden de manera legítima a uno y otro departamento.

Es importante recalcar que la creación de ambos departamentos no responden a la casualidad, sino que han sido creados en función a necesidades distintas y de viviencia histórica. La una proviene incluso de antes de la colonia, como recinto principal de explotación de la plata realizada por los yanaconas del Imperio Incaico, siendo Porco el asiento minero de referencia más antigua, desde donde trasladaban la riqueza hasta la capital del Imperio situado en Cuzco-Perú, los cargamentos de dicho mineral atravezaban por el famoso cerro Sumac Orcko (cerro rico), no explotado en ese entonces y siendo considerado como una de las principales "Huacas" (cumbres de ritos incaicos), la misma que finalmente dió el origen a la ciudad de Potosí en 1545 de la misma que devino la Real Audiencia de Charcas, con su capital Chuquisaca, cuyo escudo lleva consigo los dos famosos cerros ricos tanto de Porco como de Potosí.

La travesía de carga de las riquezas con destino al Cuzco, atravesaban las diferentes comarcas, situadas en las tierras que actualmente lo ocupan tanto Oruro como La Paz, hasta las tierras del Perú, dichas comarcas estaban ocupadas por las tierras de los Urus y los Aymaras, respectivamente, estos pueblos por su composición altamente diversa tanto étnica como cultural, sometidos al imperio Quechua, mantuvieron el conflicto y quiza mantiene hasta ahora dicho conflicto.

Lo cierto es que historicamente Potosí, conjuntamente a Chuquisaca, Santa Cruz y Tarija, pertenecieron en diferentes momentos tanto al virreynato de Lima en sus inicios y al finalizar la colonia al virreynato de Buenos Aires o virreynato de la Plata, periodo este último, en el que finalmente se atravezó por un período de alta pacificación, como jamás antes se habia vivido en estas tierras; lo cierto es que a este virreynato jamás pertenecieron Oruro, La Paz y no se menciona en ningun caso a Cochabamba.

Precisamente la Capitanía de Potosí creado bajo el entorno del virreynato de la Plata, se encontraba constituida por Tarija, Atacama y Potosi con sus limites que incorporan a los territorios que pretenden ser hoy despojados por Oruro.

Los territorios de los anteriormente conocidos del Alto Perú, tenian una alta dependencia de salida de sus mercancias por los puertos peruanos principalmente de Arica y Tacna, situación esta que hasta el final nos mantuvo como altamente dependientes del chantaje de impuestos aplicados de manera caprichosa por la reciente República de Perú a la recientemente República de Bolivia, esta que al final jamás tuvo la capacidad de desarrollar su propia capacidad portuaria en sus territorios de Atacama o Antofagasta, dejandola a la interperie y la voraz necesidad de expansión de la otra reciente República de Chile.

Esta situación de enclaustramiento se refuerza altamente para todos los territorios que anteriormente formaban parte del Virreynato de la Plata, ya que la dependencia de chantaje de salida maritima se encuentra ahora sometida a dos tipos de enclaustramientos, uno definido por los territorios y accesos marítimos que necesariamente pasan por Oruro y La Paz y el otro por los territorios que ahora son de jurisdicción de Chile y de la supuesta benevolencia peruana de otorgación irrestricta por el puerto de Ilo.

Lo paradojico del caso es que la política enajenadora de Chile, es copiada por la política enajenadora de Oruro, la misma que no solo pretende enajenar territorios pertenencientes historicamente a la Capitania de Potosí, sino que incluso viene desarrollando una política agresiva, con complicidad gubernamental, de exclusión de la ciudad de Potosí, respecto al acceso y promoción turistica a Uyuni, construyendose la carretera directa de Oruro-Uyuni, sin considerar la enajenación cultural de robo de la diablada, la morenada y otras manifestaciones artísticas que tienen legitimidad potosina.

Solo cuando se revisen cuidadosamente estos hechos históricos y se resuelvan de manera clara los límites basados en documentos y no así en usos y costumbres, podremos llegar recien a desarrollar la georeferenciación; pero como la ignorancia es enorme basta colocar un epiteto rimbombante al problema limitrofe para considerar que se ha encontrado la panacea de solución a dicho conflicto.

En fin que podemos esperar de estos casuales gobernantes de este tiempo, que dicen ser anticolonialistas y antiimperialistas, cuando se dejan llevar por los altisonantes nombrecillos a las cosas técnicas, que precisamente vienen de ese mundo que ahora nos domina a través de la tecnologia, y mas aún de la del conocimiento a la que las mentes de los que gobiernan no llegan porque se encuentran enclavadas en fetichismos, ritualismos, dogmas y creencias trasnochadas.