miércoles, 18 de abril de 2012

¿Dignificador o denigrador del trabajo asalariado?

Gonzalo Rodríguez
rodriguez.go@gmail.com

Recientemente el presidente Morales a tiempo de cuestionar las protestas del sector salud afirmó que el trabajo dignifica al ser humano (ABI, 17/04/2012), lo que en líneas generales es cierto. Pero, queda claro que, definitivamente, no comprende que para tal dignificación en los sectores asalariados, el trabajo debe tener lugar, entre otras cosas, sin discriminación y con justa, equitativa y satisfactoria remuneración; como señala la Constitución en su artículo 46, parágrafo I. Lo contrario resulta un trabajo degradante.

A su turno, cuando el texto constitucional establece en el mismo artículo, parágrafo III, que ninguna persona puede ser obligada a realizar labores sin su consentimiento y justa retribución, deja claro que aumentar jornadas y rebajar salario resulta denigrante, porque conlleva el riesgo de reducir a las personas a la condición de servidumbre.

Una cosa es aprenderse la frase de que "el trabajo dignifica", otra cosa es comprender los alcances del derecho al trabajo digno reconocido en una Constitución, cuya aprobación el propio presidente promovió. Es lamentable que su excelencia no admita la importancia y valor del reconocimiento constitucional del que gozan los derechos de los trabajadores.