martes, 17 de abril de 2012

LA PERDIDA DE LA CREDIvILIDAD

José Pastén Burgoa
pastenburgoa@hotmail.com

Creer o no creer, esa es la cuestión. El hombre y la mujer, seres sensibles, a veces tienen comportamientos inexplicables e injustificados. Lo que recientemente se ha mostrado con relación a un miembro de la rancia realiza española ha generado los mas diversos comentarios. Mientras muchos pasan su tiempo libre leyendo el periódico, paseando al perro o sumergidos en internet, otros hacen de su ocio una matanza y exterminio de paquidermos. Aquellos que teníamos un concepto favorable sobre este monarca por sus recorridos itinerantes y sus alocuiones como la de "Por que no te callas" ahora lo vemos solo como un insensible mortal.

La pérdida de credibilidad pasa por una serie de circunstancias que tienen alto impacto en la mente de cada persona. Recurramos a la historia moderna y empecemos primero en el internacional y luego en nuestro país. Recuérdese que, allá por los 80, un aclamado pastor que solía predicar ante miles de personas, fue descubierto "yaciendo" con una trabajadora sexual" La Biblia hace referencia al término "yacer" que no es otra cosa que la acción coital fornicaria (¿?). Aquí muchos adeptos perdieron la credibilidad.

Recientemente un ex jerarca europeo fue separado de su cargo al evidenciársele como un serpenteante organizador y animador sibarita de fiestas sexuales pantagruélicas. La pérdida de credibilidad finalizó con un puñetazo que le destruyo la bien cuidada dentadura. Otro ejecutivo mundial representante de la institución que salva vidas y economías de países con empréstitos económicos fue demandando por tratar de "yacer" con una camarera de hotel.

Un ex presidente de apodo Bill y cuyo nombre es William perdió la credibilidad por tener una "conducta inapropiada" con una ex becaria y de cuya historia todavía debe quedar un vestido con restos de materia de reproducción humana. El país de la hamburguesa sufrió tanto como el hombre en cuestión porque tuvo que hacer una confesión pública perdiendo la credibilidad.

En Bolivia también es ya costumbre perder la credibilidad. Muchos años atrás, un político en función de gobierno representando a un partido añejo fue motivo de titulares de prensa ya que su esposa tuvo que llamar a la policía ante maltratos y castigos corporales. Por otro lado, recientemente se promulgó una ley donde se prohibe la construcción de una carretera afectando a un parque protegido Posteriormente se promulgo una ley extemporánea donde se convoca a una consulta para ver si "se hace o no se hace" la carretera.

La farándula tiene también sus bemoles. Una modelo altero su edad y fue tema de titulares con expresiones nada positivas respecto a la mujer boliviana y a las beldades siliconadas. La política criolla también mostró su lado fuerte cuando supuestamente un burgomaestre toco impúdicamente (es mejor definirlo así porque manoseo o acoso sexual/político lastima mas) a una colega ante la risa y festejo de los obsecuentes. Por supuesto que este hecho y uno posterior restaron la credibilidad de este hombre de buen humor.

Y para concluir, cuando se trataba de curar el malogrado cuerpo de la Policía Nacional, estallo un escándalo de corrupción al más alto nivel referido al cobro de dinero a postulantes a policías. Con el prestigio "bien ganado" por el verde olivo lamentablemente su credibilidad pende de un hilo. Pero cual es el remedio o la receta mágica para NO PERDER LA CREDIBILIDAD?.

Al parecer la respuesta no es tan difícil. Madurez emocional (también sexual). Saberse ubicar en el contexto sin perder la objetividad peor aún si es una persona pública. Contener esos impulsos irreprimibles cuando el corazón late mas aceleradamente enviando mayor torrente sanguíneo por alguna idea, fantasía, deseo o antojo en el mundo material. Por lo pronto la recomendación al amable lector…tenga cuidado porque por alguna acción específica, queriendo o sin querer usted puede perder la crediVilidad.