lunes, 14 de mayo de 2012

QUÉ NECESIDAD HAY DE SINDICATOS DE TRANSPORTE

QUÉ NECESIDAD HAY DE SINDICATOS DE TRANSPORTE, PANADEROS, COMERCIANTES…

Los panaderos han incrementado el precio del pan, los transportistas paran al país exigiendo incremento de tarifas… ¿Hasta cuándo viviremos en el absurdo?

Walter Reynaga Vasquez
reynagavw@yahoo.es

Este tipo de sindicatos, de larga tradición en el país, no son lo que parecen. No son organizaciones de trabajadores. Son agrupaciones de artesanos y pequeños empresarios. No son pues entidades de negociación o defensa de la clase obrera ante los patrones empresarios como ocurre con un sindicato obrero típico.

Y, sus afanes, como el de imponer precios en negociación con las autoridades o de hecho, son imposiciones monopólicas a favor de intereses privados como en contra del pueblo consumidor.

Y los monopolios son injustos. Porque imponen una transferencia abusiva de recursos económicos desde el público a favor de los que ejercen el monopolio. Así como son contrarios al desarrollo de la economía, porque las empresas monopólicas se ocupan de fortalecer su monopolio y presionar más los precios a su favor antes que ocuparse de mejorar su productividad y bajar sus costos como forma de obtener mayor ganancia. Además, en el afán en el cual corrompen a las autoridades y representantes sociales, cuando el mecanismo de imposición monopólica pasa por negociar los precios con el gobierno.

Este tipo de sindicatos arbitrarios pertenece a una realidad que en el mundo desarrollado se ha dejado atrás con el feudalismo, hace ya varios siglos atrás. Pero, que aquí en el país sigue operando, apuntalada por ideologías obreristas colectivistas, que quieren ver en estos microempresarios (y hasta empresarios grandes) una fuerza política de lucha contra el capitalismo, una tradición que viene fortalecida desde la Revolución Nacional (1952). Un otro absurdo del revolucionarismo de la izquierda tradicional.

Entonces, si el gobierno estuviera interesado en hacer cumplir la Constitución Política del Estado, que el mismo MAS ha promovido y aprobado, debería poner al margen de la ley este tipo de "sindicatos". Y, si además está interesado en luchar contra la corrupción, debería dejar los precios a la libre oferta y demanda, poniendo previamente fuera de la ley a estos sindicatos y todo afán de imponer precios de panaderos, transportistas, etc. o frenar la competencia.

La experiencia nos dice que sólo de un ambiente de competencia entre transportistas y panaderos… obtendremos precios justos en el pan y el transporte. No podemos seguir enriqueciendo a panaderos y transportistas como a las autoridades que autorizan estudios y nuevas tarifas a costa de nuestra magra economía.