miércoles, 18 de julio de 2012

LOS LATINOAMERICANOS INVISIBLES EN LONDRES

Juan Burgos Barrero
juanburgosbarrero@hotmail.com

En el Reino Unido viven un total de 186.500 latinoamericanos, de los cuales, 113.500 residen en Londres, según consta en la investigación de la Universidad Queen Mary de Londres, realizada por la catedrática Dra. Cathy McIlwaine. Actualmente los brasileños constituyen el colectivo más numeroso en la comunidad, le siguen los colombianos y ecuatorianos, mientras que el número de bolivianos ha estado creciendo en los últimos años.

Londres es una ciudad de movimiento, cosmopolita, un faro de cultura y muchas de las otras raras maravillas de esta ciudad tolerante con las minorías. A orillas del rio Támesis deslumbra el palacio Westminster que alberga las dos cámaras del parlamento, que representa el centro del poder político de Inglaterra; en los negocios y las finanzas, La City londinense es el mayor centro financiero europeo. Pero hay más: Londres es también una simbiosis de diversas culturas por dar cobijo una gran variedad de etnias y religiones. En la actualidad, la capital inglesa cuenta con más de siete millones de habitantes y se habla más de 300 lenguas distintas; por lo que no es nada extraño que diversas comunidades hayan logrado establecerse en el país y empezado una nueva vida, y entre ellos los latinoamericanos.

En la década de los 70 llegó una nueva avalancha de latinoamericanos a Londres. La mayoría de ellos de nacionalidad colombiana y ecuatoriana, que vinieron a realizar trabajos no calificados, principalmente en el área de servicios: hoteles, restaurantes y en residencias de cuidado a personas mayores. En años posteriores, hubo otras inmigraciones importantes de refugiados políticos provenientes de Chile, Uruguay, Argentina, Bolivia, Ecuador y en menor medida de Colombia. También se dio un significativo movimiento migratorio de estudiantes, y de personas en busca de reunificación familiar. Estos grupos obtuvieron permisos de residencia permanente, luego fueron protegidos a través de un proceso de regularización, como la amnistía familiar que se dio en el año 2003.

Los latinoamericanos han desarrollo una infraestructura de servicios y comercio orientada al consumo de la propia comunidad, cuya propiedad y administración está en manos de latinoamericanos. Existen núcleos comerciales y de socialización frecuentados por brasileños, latinos hispanoparlantes, en Willesden, en Elephant and Castle y Seven Sisters, entre otros. Asimismo, dirigen medios de comunicación orientados a la comunidad latinoamericana. También realizan eventos culturales como por ejemplo, el Carnaval del Pueblo, considerado el festival latinoamericano más grande de toda Europa. Se editan revistas, periódicos como el Latino Times y Extra con un tiraje ronda los 12.000 ejemplares por semana.

Así y todo, a pesar de la edificante presencia de los latinoamericanos en la capital británica y su creciente contribución en los ámbitos económicos, sociales y culturales, aún es una comunidad invisible en la estructura institucional de la ciudad. No figura en ninguna clasificación estadística de los registros oficiales y por ende en la formulación e implementación de políticas públicas tanto a nivel del Gran Londres, como se sus 33 municipios.
Derechos laborales

La vida a los inmigrantes los empuja ir por caminos vedados o sembrados de trampas. Casi un 60% de los inmigrantes latinos irregulares trabajan en el mercado laboral informal, sin la protección de un contrato escrito. Esta informalidad implica privarlos de los derechos laborales que rigen en el Reino Unido, o sea, del pago por enfermedad, vacaciones anuales y licencia remunerada por maternidad. Además, corren el riesgo de ser despedidos en cualquier momento, sin previo aviso y sin ningún tipo de reconocimiento o indemnización.

La señora Gladis, inmigrante boliviana, lo expuso con lágrimas en los ojos al programa informativo de BBC Mundial; por qué dejó su país hace dos años: "Me fui de mi país por las necesidades que hay, porque la situación está muy mal. Uno sale a buscar trabajo en otro lado para poder mantener a la familia". Y añadió: trabajaba en una empresa de limpieza donde le asignaron asear los baños. Pero el uso de un líquido afecto su salud. "Me empecé a sentir mal, tenía nauseas, me ardía la cara, me dolía la nariz y me sangraba. … presenté a mi jefa el certificado médico que evidenciaba el problema, me llamó por teléfono y me dijo que no podía seguir trabajando". Este tipo de situaciones y otras humillaciones determina el día a día de los inmigrantes.

La explotación laboral es una experiencia común en la colectividad latinoamericana. Yaneth, colombiana, 33 años, relata un hecho personal: "… en el hotel nos ofrecieron más horas de trabajo para hacer una limpieza profunda. Cuando termine había ganado 1.000 o 1.500 libras, pero cuando me dieron el comprobante de pago, sólo me pagaron 600. Yo fui a quejarme con el administrador, que era otro colombiano, pero no pude recuperar mi dinero. Y los que estaba con documentos irregulares perdieron más 1.000 libras". En este sentido, la investigación pone de manifiesto la explotación por parte de latinoamericanos empleadores o agentes de éstos hacia sus propios compañeros.

"Más del 40% ha sufrido abusos y explotación laboral. Entre los problemas que enfrentan están: falta de pago por su trabajo, abuso verbal y despido injustificado. Un 11% de los trabajadores latinoamericanos ganan menos del salario mínimo nacional". Sobre todo, las personas que aún no han logrado regularizar su estatus migratorio, sostiene el informe.

En cuanto a los otros, los que están sin ningún problema administrativo en sus documentos, consideran a los londinenses gente culta, abierta, con quienes se puede hablar libremente sobre una variedad de temas. Así lo cuenta Guilherme, brasileño, 39 años: "Acá no hay prejuicios, la gente tiene la mente abierta, habla de cualquier cosa, es fácil conocer a personas cultas, con quienes poderse comunicar, la gente no se fija en pequeñas cosas como si uno se cambió de ropa o no, si está casado o es gay o lesbiana, la gente no te respeta únicamente porque tengas dinero o por cosas superficiales". Suscribo la opinión. Aquí te respetan por lo que aporta como persona; por ser responsable y eficiente en el trabajo, así te desempeñes como lava platos en la cadena de servicios de un hotel.

Con todo, al margen de la discriminaciones e injusticias, el trabajo de cleaners o limpiador ha elevado la autoestima de los inmigrantes latinos, María Rosa (boliviana, 48 años) que también trabaja en una empresa de limpiezas en Londres, afirma sentirse empoderada, valiosa como persona porque con los ingresos que obtiene, le permiten educar y ayudar a sus hijos, lo que no podía hacer en Bolivia.
Esta investigación fue realizada por la Universidad Queen Mary de Londres, tras ser comisionada por dos organizaciones no gubernamentales: Latin American Women's Rights Service (Lawrs), cuya misión es asesorar a las inmigrantes latinoamericanas, y Trust for London, dedicada a combatir la pobreza y la desigualdad en Londres.

El estudio revela que la comunidad latinoamericana se ha consolidado en los últimos años, que es una colectividad bien educada, trabajadora, que, sin embargo, uno de cada cinco latinoamericanos no usa el servicio público de salud en el Reino Unido. Aunque contribuyen al crecimiento económico de la Ciudad de Londres, pocos usan los servicios sociales: "60% nunca ha sido atendido por un dentista y solamente un 20% estuvieron recibiendo beneficio social." Pero por encimas todo, la colectividad latinoamericana sigue avanzando sorteando una serie de obstáculos para consolidar su estabilidad socioeconómica.

Desde el punto de vista tanto los de autores como las organizaciones no gubernamentales que promovieron la investigación, recomiendan las autoridades que empiecen a reconocer las necesidades y los aportes de los latinoamericanos a la sociedad británica. Plantean entre otras cosas, el reconocimiento oficial de su pertenencia de origen, además, solicitan facilidades y precios asequibles para poder aprender inglés.
Ahora, sin embargo, la comunidad latina tiene que cumplir una misión: tejer lazos de unión, disipar malentendidos, consensuar para lograr incluir la categoría étnica Latin American en los formularios oficiales, tender puentes entre las diversas comunidades y las diversas culturas para integrarse en la sociedad inglesa. Obviamente, con la complicidad de las autoridades londinenses. Esto no es solo soñar. Sabemos que es difícil, pero es importante comprender que no es imposible. Ya han empezado.

El escritor Amin Maalouf, especialista en temas de identidad y migraciones, autor entre otros del libro "Identidades Asesinas", sostine que es importante poner en práctica el principio clave de la reciprocidad: "Hoy todos y cada uno de nosotros hemos de adoptar, necesariamente, innumerables elementos procedentes de las culturas más fuertes"; pero al mismo tiempo, debemos preservar elementos de nuestra propia cultura – personajes, modas, objetos artísticos, músicas, palabras, etcétera – agrega Maalouf: "Se adoptan en todos los continentes", y de este modo forman parte del patrimonio universal, común a toda la humanidad.