martes, 21 de agosto de 2012

CENSÓN NI TÓN

Carlos Tony Sánchez
tonysanchez_77@hotmail.com

¿Por donde empezar?, se preguntan una y otra vez los funcionarios del INE, ante la avalancha de solicitudes de representantes de diversos grupos sociales, sexuales, religiosos y de diversa índole. Los más, signados de esa perniciosa y peculiar actitud de disconformidad, inherente a la marginalidad, sea esta adquirida por las circunstancias de la vida o por voluntad propia, como mi amigo Rafo, mendigo de profesión y vago por vocación.

Estas solicitudes, sin excepción, transmiten la angustia de los referidos representantes, pues no han sido tomados en cuenta en ninguna de las preguntas que están insertas en el texto conocido como Censo, en las cuales se juegan la existencia o no de sus santas humanidades.

Los mestizos:

El término acuñado por una ideología racista y colonial, hace referencia a los nacidos de padre español (de la madrastra España) y madre india (de tal por cual); viceversa sería inimaginable, afirmaban las cortesanas de Castilla y Aragón. Frente a los criollos (entonces y ahora) la desventaja para los mestizos, era clara. No así versus la respingada superioridad de estos y aquellos frente al negro, el mulato y el zambo (negro con indio, ¡contra-natura! proclamaban histéricos los seguidores del Conde de Gobineau, heritrarca del racismo moderno, allá por el XIX).

Hasta hace poco, esta palabrita olía mal, no tanto como la de "indio", ni como el de "cholo", sector que permanece en silencio en esta lucha (por estrategia, diría el magistrado Cusi). En esta sociedad "variopinta" (afortunado término acuñado por Vargas Llosa) hoy dicen ser miles (¡!) quienes anhelan el aroma de mestizo, sospecho que más por lo de español que por lo de indio.

Infelizmente, el resurgir cíclico del racismo – osado y atrevido – desfila en las efemérides republicanas, nada menos que encarnado por unos pocos avezados y enarbolados (as) parlamentarios (as), con unos patéticos cartelitos, demandando su reconocimiento como ¡ mestizos ¡ (el rótulo "criollos", ya era mucha dosis, dada la morfología de los desfilantes).

Esta muestra pública e impúdica, provocó que mi imaginación soltara las riendas a la que la tengo atada por razones meramente laborales. Cruzando mis dedos y en un estado extático, lo ví al Fray Bartolomé de Las Casas, jalándose sus largas barbas intentando - al observar por entre las nubes, el desfile patrio - no soltar una carcajada celestial, expresión prohibida, pues allá todo es paz.

Y debajo, mucho más que del lugar donde me hallo sentado, el firme adversario del cura defensor de los indios, atizonado por siglos de calenturas en las prisiones eternas, Ginés de Sepúlveda, moviendo su cabeza de izquierda a derecha, intentando comprender su cruel y perpetuo destino, apretujado por los más insignes delincuentes de las tierras de Las Indias….todos indios. Allá donde tertuliar y polemizar es francamente inútil, solo el fondo musical de "nothing else mutter" partitura compuesta por unos conocidos de Mefistófeles.

Salomón, quien – no sé porqué privilegio – está cerca de Fray Bartolomé, pese a que no se puede negar su innegable potencial viril para satisfacer a 1.000 mujeres, todas fieles, afirmaba que para dirimir la contienda de los "ningunos" (mestizos no reconocidos) habría que incluir el término "ninguno" en el Censo..y sanseacabó. Salomónico, pues éstos – a no dudarlo – saltarán al bando de bolivianos o bolivianas, antes de ver la soga y la cabra alejarse. Pese que el mote de "ninguno" se lo ganaron, será difícil despojarse de este apodo sobrenatural, en una sociedad escolarizada.

En cuanto a los negros, mulatos y zambos, los metieron en una misma bolsa, y aunque no se escuchó queja, seguramente – entre los afrobolivianos – hay quienes consideran que la negritud se acaba, en cuanto un blancoide o un indiode, osa consumar su amor con la pureza olímpica de los originarios nacidos en las sabanas del Kalahari o a los pies del Kilimangaru.

Hay de todo en la viña de Señor.

Los gay´s

Unos dicen que hasta hace poco eran un espectáculo. Hoy hacen el espectáculo. En esta tórrida ciudad, los Medios de Comunicación privada, han abierto sus puertas, a esta comunidad, proveyéndoles fuentes de empleo al parecer rentables, que ponen a pensar que los estudios universitarios, largos, tediosos y caros son inútiles. Pero en fin, para ser gay, no se estudia.

Este sector reclama ser incluído en el Censo, pues la categoría Hombre – Mujer, no los define, además es necesario, dicen, saber hacia donde nos dirigimos en esta cuestión tan sensible, la pregunta es – según estos señores – visualizar un estado plurinacional o plurisexual; podríamos ser – afirmaron entusiastas -, como en otras sospechosas cuestiones, los primeros. Si !!, a una, gritó la vocinglera bancada opositora.."but not in my backguard ", expresión no registrada por los medios.

A todo ello, los técnicos del INE, casi estertóreamente, iniciaron una discusión acerca de cuál sería el término más apropiado para colocar en el Censo. Gay, no, pues es un término acuñado en Washington y como se sabe el Censo debe ser "antiimperialista"; por otra parte los términos sinónimos y populares de nuestra cultura tan creativa resultarían ofensivos: "marque con una x, si ud. es marica" y no se sabe de un término similar en lengua originaria. No, y por otra parte, el término "Tercera opción sexual" es como su nombre lo indica, opción. Y el Censo es científico, aunque solo es cuestión de tiempo la confirmación de la tercera opción, dicen los acólitos del Apocalipsis y los antropólogos anglosajones que excavan, sin cesar, fosas a orillas del Mar Muerto, donde dicen llovió fuego y azufre en el París veterotestamentario: Sodoma.

Cosa difícil de dirimir, en eso están….

La jerarquía Católica

Uno se pregunta, si esa pregunta – valga la redundancia - la hiciesen en La India, donde existen 50 millones de dioses….y otros tantos seguidores.

Pero en fin, los hombres que han colgado la sotana, acepción no igualable a "colgar los botines", pues los sacerdotes no cuelgan nada en el sentido estricto de la palabra, sino hasta "la muerte de un obispo" (por usar una acepción popular); estos hombres – hoy "enternaos", decía, son muy amantes de la palestra pública, como no podía ser de otra manera, pues ganan su sustento hablando siempre detrás de algún mobiliario.

Ahora resulta que la pregunta acerca de las creencias personales, debe estar inserta en el Censo. Esto peca ( ¡Ay Dios ¡ ) de irracional como de impracticable, cosa que no debería ser permisible en los seguidores de uno u otro dios.

Cierto es que no todos los representantes religiosos demandan al INE, hay quienes– yo conozco – prefieren pasar inadvertidos en sus camas de marfil, mientras no avienten el avispero de los diezmadores, otros prefieren no pasar vergüenza, pues creen en la inmortalidad del burro.

Y siendo la fe cuestión de conciencia, mejor no polemizar con aquellos– sabe Dios porqué – requieren la estadística humana para sus nobles o impuros (¡quién sabe!) propósitos.

…Y así van llegando solicitudes al INE … censón, ni tón.

Continuará…inevitablemente.