domingo, 26 de agosto de 2012

LA GESTION DESASTROSA DEL GOBIERNO MUNICIPAL DE LA CIUDAD DE POTOSÍ

Jack Matijasevic Mostajo
jackmatija@hotmail.com

La mala gestión del Gobierno Municipal de la ciudad de Potosí, es para el momento ya una historia de terror, donde los protagonistas: ex alcalde, concejales y actual alcalde han generado un descalabro insuperable al desarrollo citadino.

Es inaudito que el ex alcalde Sr. Rene Joaquino, no le haga un favor a Potosí, renunciado a la cargo que todavía ostenta sin el ejercicio pleno, debido al licenciamiento que el Concejo Municipal le otorgó para que se defienda, por la presunta comisión de los delitos de incumplimiento de deberes y conducta antieconómica por la compra de autos usados en 2006. No quiero emitir un juicio de valor en el sentido de que si estas acusaciones sean justas o no, ni tampoco quiero hacer comparaciones a otros hechos de autoridades nacionales, que no son punibles de igual manera. La mala gestión realizada por esta autoridad suspendida no está en la compra de movilidades a medio uso. La mala gestión está en el hecho que después de alcanzar popularidad en la población potosina por sus trabajo en zonas periurbanas en su primera gestión, no haya sido capaz de volcar su esfuerzo al desarrollo urbano, armónico y fundamentalmente estético de la ciudad y que por lo contrario haya contribuyendo a la destrucción sistemática de una ciudad patrimonial; la mala gestión está en no haber trabajado planificando el desarrollo urbano de Potosí e impulsar acciones para convertir a la Villa Imperial en una verdadera ciudad patrimonial, en la que se ofrezcan los mejores servicios al turismo, resaltando cada esquina, cada balcón, cada recoveco de esta bella ciudad, para venderla a turistas que en cientos podrían haber aumentado en los años de obscurantismo en que este señor sometió a Potosí.

No existe una política orientada al turismo y la promoción de la ciudad, no existe incentivo a la inversión privada en hotelería y gastronomía, pues los turistas que llegan a esta ciudad atraviesan peripecias para encontrar locales acorde a las exigencias, menos aún en días feriados o domingos donde no se tiene un servicios que satisfaga al visitante, por ende la mayoría de los turistas que visitan la ciudad prefiere pernoctar en Sucre.

En décadas pasadas Potosí era una ciudad medianamente limpia, ya que existía una política vecinal en la que cada dueño de casa era responsable del aseo de su acera, no se dejaba la basura en cualquier esquina y el aseo municipal más o menos era eficiente. Al momento la imagen potosina es la muestra de la ciudad más sucia de Bolivia, donde las calles están alfombradas de bolsas plásticas y todo tipo de escombros, los vecinos dejan su basura en cualquier recoveco e incluso en las mismas puertas de la comuna y nadie dice nada. Ni que decir el día después de cualquier acto o festividad que pasa por la ciudad, donde el ciudadano no tiene conciencia sobre el cuidado de la ciudad, tirando su basura donde sea, pero más grave aún es que las calles se convierten en urinarios públicos. Las calles han sido invadidas por una infinidad de cables de la telefonía, televisión, energía eléctrica, letreros, que afean de sobre manera la ciudad sin que la comuna haga algo al respecto.

El centro de la ciudad se ha convertido en el bar denominado Alonzo de Ibáñez donde parte de la población encuentra en las noches el lugar ideal para echarle una copas y convertir esta Plaza tan cercano a la comuna, gobernación y policía, en un lugar inseguro lleno de peleas de borrachos y destrucción del ornato público.

La contaminación auditiva, es insoportable, como ejemplo: en el paseo Bulevar a diario se instalan altoparlantes que emiten sonidos a más de 200 dB (La Organización Mundial de la Salud considera los 70 dB, como el límite superior deseable), violando así la Ley de Medio Ambiente siendo el Municipio cómplice de tal hecho. Este se repite y está diseminado por toda la ciudad, al que se suma los bocinazos avisos de altoparlantes, etc., etc.

La contaminación del aire de los cientos de vehículos de autotransporte público que "necesariamente" tiene que pasar por el centro de la ciudad está generando problemas de salud a toda la población, además quitando el encanto de la ciudad colonial, pues en su paso por las calles angostas dejan tras de sí bocanadas de humo de los motores que ya han cumplido su ciclo y que no han sido refaccionados, pese a la medición de emisiones de gases tóxicos y otorgación de rosetas ambientales hechas por el municipio, las cuales resultan ser un saludo a la bandera. Peor aún la alta contaminación por efectos de la minería (aire y agua), que el municipio ni conciencia ha tomado de los efectos que esta esta ocasiona a los pobladores de la Villa Imperial.

Como gran obra para evitar el estacionamiento de vehículos sobre las aceras, se han puesto pilotes de cemento sobre las calzadas distorsionando la imagen de la arquitectura colonial, ocasionando accidentes a los transeúntes y ni que decir de las personas con discapacidad, como una muestra clara de una falta percepción.

Es inaudito que un simple colocado o cambio de aceras en algunas vías céntricas de la ciudad tenga que llevar eternidades en su ejecución; la construcción de infraestructura municipal destinada al deporte como es la del edificio que se construye en la cancha ferroviario en la zona baja, lleva años en su construcción, donde estratégicamente se ha retirado el letrero que denotaba las especificaciones de tiempo y monto; la del mirador (de la pobreza) o "biblioteca" abandonado y a medio construir en la salida a la carretera que conecta Potosí con Sucre; la vergonzosa refacción de la calle Sucre, que se hizo para volverla peatonal con un proyecto que constaba de abrir ductos subterráneos para ocultar el cableado, mejorar las fachadas de las casas, enlosetar la vía y cerrar al tráfico vehicular, este trabajo duro más de tres años en una simple cuadra, obra realizada con una falta de criterio técnico alarmante sin haber logrado lo que se buscaba…….. Y así una serie de obras mal hechas y no concluidas, que si las citáramos todas, se necesitarían varias hojas para describirlas. Se suma a ello la improvisación que cada día se hace, dejando como resultado una ciudad sin orden y extremadamente sucia.

Por estas razones es que el Sr. Rene Joaquino debería dar un paso al costado y dar paso a elecciones municipales y dejar a la ciudadanía la opción de elegir a un alcalde con mayores visiones de progreso y futuro para la Villa Imperial. (Es un secreto a voces que el Sr. Joaquino aún gobierna por debajo de la mesa y que el Sr. Zenón Gutiérrez es un instrumento puesto ahí, para llevar a cabo las instrucciones de este). Con urgencia es necesario un cambio de autoridades, que las nuevas trabajen por hacer de Potosí una ciudad progresista, resaltando sus riquezas arquitectónicas y culturales, todo bajo un plan bien estructurado, el cual debería estar encasillado al progreso y desarrollo de una ciudad patrimonial.

El nuevo Gobierno Municipal deberá empezar en concebir un plan de desarrollo urbano, que tenga como objetivo un cambio total al ordenamiento, en las acciones debería empezar por un cambio de estructura en la ciudad, trabajando con la ciudadanía, en consenso hacer entender que la mayor riqueza que tiene Potosí es la ciudad misma. Acciones importantes como la de trabajar para situar a la administración pública en otra zona (zona baja de la ciudad), de tal manera que se elimine la movilidad de la ciudadanía hacia el casco viejo de la ciudad, y que los trámites y gestiones administrativas se los trasladen del casco viejo; empezando por la propia Alcaldía (La cual podría ser acondicionada y restaurada a la primera casa de moneda, existía una propuesta de un Senador para tal efecto)), La Gobernación, Impuestos, Servicios, etc., etc…. abriendo la posibilidad de ordenar el caso urbano, quitando la transitabilidad de vehículos y dejando vías peatonales expeditas al turismo, enterrando cables y dotando al visitante de un espectáculo de una de las ciudades más extraordinarias de Bolivia.

Generar un plan para la habilitación de mayores atractivos turísticos como por ejemplo: pensar en un teleférico que parta del ingenio del Rey y que conecte a los ingenios de Velarde, Pailaviri, que en el paseo muestre en algo el complejo de lagunas construidas por orden Francisco Toledo como la obra hidráulica más importante de la colonia y que por último termine en Karachipampa en la muestra de que la tecnología minera, si bien ayudo al progreso de las naciones en el pasado, también es el mayor cómplice de la contaminación ambiental, haciendo así que esta planta que a mi parecer nunca entrará en funcionamiento, pueda ser usada como parte de la atracción turística.

El municipio nunca asumió un trabajo de aprovechar el Título de Patrimonio de la Humanidad, para que en base a este se realice un intercambio de experiencias con otras ciudades que ostentan el mismo título, de tal manera que se pueda extraer lo más positivo en logros de ciudades como Cusco, Cartagena de Indias, Quito, Recife, etc. y ser aplicados a esta ciudad, pues la gestión de estos alcaldes en el transcurso de los años solamente se dedicó a preservar la popularidad del Sr. René Joaquino en los barrios periféricos donde se en-cemento todas las calles para adquirir votos y preservarse en la silla edilicia. Que obviamente en la dotación de servicios como agua y saneamiento a estos barrios emergentes no se puede discutir, pero que no es relevante cuando no se trabaja en el todo. (Educación sanitaria, educación medioambiental, etc.)

El nuevo Gobierno Municipal que se eligiera, debería pensar en todos estos aspectos, para lo cual debería generar un plan urbano con planteamientos científicos, técnicos, sociales que sean aplicados para: primeramente cuidar el título patrimonial que está seriamente cuestionado que, a través de un verdadero plan urbano, se preste mejores servicios se luche contra la contaminación, se mejore el saneamiento básico y la dotación de agua y fundamentalmente devolviéndole la grandiosidad a la ciudad más histórica de Bolivia.

Los altos recursos que ahora recibe Potosí por efecto de la minería no son reinvertidos en la ciudad, pues no existe una orientación municipal para tal efecto, ya que la mayoría de los recursos que se obtienen de las ganancias que aún el Cerro Rico proporciona, son despilfarrados por los nuevos ricos en farras, vehículos y otro de tipo de gastos insulsos, recursos que bien podrían ser reinvertidos en la ciudad, sumándose a ello un destino de los recursos en otras ciudades. El municipio debería contar con un departamento de alta calificación técnica que pueda generar un plan de orientación de la inversión hacia actividades productivas y sostenibles, ya que una vez que el precio de las materias primas baje, el desempleo y la desolación volverán a Potosí, aspecto que conllevará nuevamente a una migración producto del desempleo.

Obviamente se tendrá que pensar en la preservación del Cerro Rico, que si bien reviste de gran complejidad por la gran cantidad de empleo que genera al momento y fundamentalmente por los intereses económicos creados sobre él, pero que a razón de un antiguo paladín de la lucha por su preservación como fue don Víctor Villanueva, es la conclusión del Museo Diego Huallpa en la bocamina principal. Pero lo más importante para este propósito es pensar en una reconversión económica, es decir orientar a la inversión de los cooperativistas asentados en el cerro a otras actividades más sostenibles, mas salubres, para tal propósito el Gobierno Municipal con apoyo del Gobierno Departamental aprovechando la autonomía de gestión, deben buscar los mecanismos para tal efecto, ya sea mediante convenios con otros estados, para la apertura de mercados a productos alternativos como la artesanía, manufactura, proceso de maquila con países como la China, India, Brasil. Lo que a futuro haría que se pueda ir generando empleos más atractivos y de mayor salubridad, pero principalmente más sostenibles. Lo que podría abrir la posibilidad de que poco a poco se vaya cerrando trabajo sobre el cerro.

Un aspecto que hay que resaltar es, que en los spots publicitarios del Gobierno Nacional "Bolivia te Espera", es que ni por asomo se han utilizado imágenes del Cerro Rico, Casa de Moneda, Museos, etc., de Potosí y ante este hecho la comuna potosina no ha dicho o hecho nada al respecto, mostrando con esto una total pasividad o desconocimiento.

Por esta serie de problemas y la incapacidad del Gobierno Municipal, es que es necesaria e imperiosa la renuncia del Sr. Rene Joaquino, abriendo la posibilidad de elegir un nuevo Alcalde y un Gobierno Municipal que más allá del populismo, tenga gente con planteamientos técnicos desinteresados y con alto compromiso social.

El municipio potosino requiere de un gobierno que planifique el desarrollo urbano, que empiece a situar la ciudad como uno de los atractivos más importantes de Bolivia ante el mundo.