miércoles, 26 de septiembre de 2012

LA INDUSTRIA SIN CHIMENEAS POR LOS SUELOS

José Pastén Burgoa
pastenburgoa@hotmail.com

Pese a todos los esfuerzos que manifiesta la empresa privada y el gobierno por fortalecer y empujar el desarrollo de la actividad turística, seguimos como una llanta que patina en un fondo cenagoso. Mientras tanto, nosotros los bolivianos continuamos pensando en Punta Cana, Miami o sencillamente Arica de acuerdo a la economía del bolsillo.

México y Perú son dos potencias mundiales en términos de turismo receptivo y no solo por sus antecedentes históricos llevados a la máxima expresión con sus maravillosas construcciones de civilizaciones ancestrales. También la geografía, el clima y el calor humano de su gente constituyen pilares fundamentales para hacer de la industria sin chimeneas un próspero nicho de captación de capitales.

Nosotros estamos por debajo de las expectativas de potenciar una actividad rentable y ello no va a cambiar por más que escribamos artículos, ensayos, o propuestas técnicas que nos muestren escenarios edénicos. No tenemos una cultura por fomentar el turismo. Jamás se nos pasa por la mente en brindar una grata estadía al ocasional extranjero. Los contados lugares turísticos sobreviven y respiran irregularmente en diferentes épocas del año. A tal punto llegue nuestra percepción equivocada que incluso los mingitorios o baños públicos son adjudicados y se debe pagar por su uso. En otros países ¡NO!

Copacabana, el Lago Titica, el Salar de Uyuni, la Casa de la Moneda, el Tipnis son entre muchos, los pocos focos de atención del visitante. ¿Pero qué es lo que pasa? Pues sencillamente no existe SEGURIDAD JURIDICA traducida en un ambiente de paz, normalidad y regular desplazamiento o tránsito en las rutas bolivianas. Usted, yo o el turista nunca sabremos si hoy o mañana podremos circular libremente por tal carretera porque posiblemente, con más seguridad que especulación, habrá un bloqueo o impedimento por transitar todo por una "lucha reivindicatoria", "una demanda exigida" o simplemente una "movida política" en pro o en contra de los jerarcas de Estado.

Vivimos en un país de marchas, paros, bloqueos, huelgas, inmolaciones y una cadena de acciones heredadas de caudillos y políticos que en aquel entonces hicieron lo que ahora les quita el suelo ¡BLOQUEAR! En ediciones pasadas, el suscrito escribidor hizo alusión en uno de sus artículos la posibilidad real de que el Rally Paris – Dakar, trasladado a América del sur, contemple la participación de Bolivia pero con el serio riesgo de que los organizadores desechen esta pretensión por el ambiente de convulsión social. Y así sucedió. Mientras tanto, Argentina, Chile y Perú felices recibiendo a más de 500 deportistas internacionales con su caravana motorizada. ¿Pasar por Bolivia? ¡No por favor! Fuimos descartados para tal prueba internacional.

Necesitamos hacer saber al ciudadano común, desde la escuela hasta su adultez plena, las ventajas y pros de la actividad turística. Sin desmerecer los esfuerzos que hace el gobierno transitorio actual (¿?) con emisión de spots y cuñas muy bien logradas. No puede haber turismo receptivo si no hay paz social. Un turista varado en un aeropuerto o terminal boliviana por bloqueo de carretera, con seguridad internamente maldecirá haber pisado tierras bolivianas y en lo futuro, desechará de su agenda de vacaciones el nombre Bolivia.

Mientras tanto, Machu Piccchu, Acapulco, la Habana, siguen recibiendo a ciudadanos del mundo que supieron elegir. Nosotros ¡Firmes! Listos para el paro, el bloqueo, marchas multitudinarias, la intervención de la fuerza pública y más noticias que circulan por el mundo mostrando a Bolivia como un país civilizado.

Para concluir utilizando la analogía comparativa. Usted puede tener las mejores cartas en una baraja y hacerse del triunfo. Si no sabe jugarlas y utilizarlas en su momento, con seguridad perderá. Nosotros tenemos los lugares mas paradisíacos, históricos y edénicos descartando que Bolivia no es solo altiplano pero, seguimos perdiendo porque no sabemos explotar esas zonas donde seguramente la inspiración del creador tomó forma.