martes, 11 de septiembre de 2012

SOLO POR FLOJOS

Julio Héctor Linares Calderón
juliolinaresc@hotmail.com


Épocas en las que no hay flojera para lanzar anuncios del tipo "por primera vez en la historia" o de uso indiscriminado del sustantivo "revolución", ahí están pues la revolución cultural, la revolución rural, la revolución de la salud, la revolución vial, entre otras proclamas programáticas —o mejor, propagandísticas— que caracterizan esta gestión gubernamental.

Épocas en las que menos flojera hay para lanzar agendas, la de octubre primero, la "nueva agenda" luego, en diciembre del año pasado. Flojera ninguna tuvo el presidente Morales en su discurso del 6 de agosto para lanzar otra, esta vez la "Agenda Patriótica del Bicentenario", erradicar la extrema pobreza hasta 2025 dijo, trabajar sobre la industrialización de los recursos naturales, la seguridad alimentaria y la universalización de los servicios básicos.

Flojera ninguna tuvo S.E. en el mismo discurso para mentir una vez más. Sin ningún tipo de sonrojo dijo que todos los objetivos del Plan Nacional de Desarrollo de 2006 —del olvidado "Vivir Bien"— fueron cumplidos.

Sin embargo, parece que sí hay flojera o falta de voluntad para revisar si esto es cierto, pues este plan de 2006, del cual extractaron los principales objetivos para la nueva agenda patriótica —ahora le llaman "ejes"— proyectó para el país un crecimiento promedio del PIB entre 2007 y 2011 del 6,8%, dos puntos más de lo que en realidad fue.

También aseguró la puesta en marcha del Mutún en 2008, convertir a Bolivia en centro energético del continente y cambiar la matriz energética (a GNV) al 50% del parque automotor para 2011, resultados muy lejos de alcanzarse, y de la mentada industrialización del gas, mejor ni hablar.

Tampoco debe darnos flojera recordar que el Plan Para Vivir Bien y su Revolución Rural señalaban que en 2011 ya iba a existir seguridad alimentaria plena; lastimosamente —al contrario de lo planteado—, datos del INE dicen que la importación de alimentos entre 2010 y 2011 se incrementó en 52%. Fracaso parecido a la "Revolución de la Salud" que tenía como meta el Seguro Universal, asunto que años después parece que está olvidado.

Las ideas parecen buenas, el dinero llega como nunca, tanto que se me ocurre pensar —recordando a S.E.— que en esta coyuntura de récord de precios internacionales de materias primas no renovables y agrícolas, sólo por falta de voluntad no podríamos generar políticas sostenibles de desarrollo económico y social, mientras antes, en épocas neoliberales, con precios de hidrocarburos seis veces menores a los actuales y los de minerales por los suelos, sólo había déficit, es una verdad, pero en estas épocas de proceso de cambio, sólo por flojos no podríamos mejorar.

Ojalá no se me malentienda.