martes, 11 de septiembre de 2012

El capitalismo parece imponerse de todos modos

Porque hasta los líderes comunistas y masistas se estarían rajando por constituirse en burguesía capitalista y señorial.

Walter Reynaga Vasquez
reynagavw@yahoo.es

La historia de la humanidad en los dos últimos siglos da cuenta del avance del capitalismo (como "modo de producción", Marx). Un avance que habiendo empezando en Inglaterra se proyecta sobre todos los países del mundo, dejando atrás formas feudales y precapitalistas en todos los continentes del planeta. Incluido el socialismo, pensado por Marx y puesto en marcha por Lenin. Un modo de producción o sistema de organización social, el socialismo, que en proyección histórica aparece entre las formas precapitalistas o un intento frustrado de superar al feudalismo paralelo al capitalismo.

Es en este escenario, y de este modo, que los países bajo regímenes populistas que se reclaman socialistas y rinden culto a Marx, como el de Morales-Linera en nuestro país o el de Chávez de Venezuela, Ortega de Nicaragua, Correa deEcuador… se ven como fases del mismo proceso de expansión del capitalismo en el mundo. En este caso, en supuesto intento de frenarlo, que en los hechos no pasa de provocar distorsiones y retrasos. Mientras sus gobernantes van en procura de enriquecerse con los recursos públicos y constituirse en parte de la burguesía capitalista, con recursos reciclados en los circuitos financieros mundiales. Algo que se puso en evidencia con la caída de los Gadafi y Moubarack… y que podría verse nítidamente luego de la debacle de los regímenes de Castro, Chávez, Ortega, Morales-Linera, Bashar Al Assad y similares en África como el presidente de Zimbawe (Mugave), Guinea Ecuatorial (O'Biang), etc.

Una práctica que en el país se ha venido dando ya con los regímenes anteriores, los llamados neoliberales, los del MNR del 52, los regímenes militares y la UDP. Afán que hoy se instala con mayor empuje, con gente trepadora y mayor avidez, que tiene la ventaja de estar la economía del país en un contexto mundial extraordinariamente favorable.

Este es el momento histórico de Bolivia y el mundo. Un enrevesado proceso de avance hacia la economía de mercado y la democracia en reemplazo de formas autoritarias y economías sometidas al dominio de lo político.

Y,según se ve en los hechos, nuestros actuales líderes (Morales-Linera y equipo) han llegado ya a internalizar esto. Hoy, estarían ya plenamente conscientes de que el capitalismo se ha de imponer de todos modos, a pesar de sus miserias y la maravilla de las promesas socialistas. Puesto que no otra cosa significa que hasta los Castro esténclamando para que los empresarios del mundo vayan a invertir en Cuba. Con lo que, sin querer queriendo, se encamina por la ruta de los partidos comunistas de China, Vietnam y hasta Corea del Norte. De ahí que haciendo de tripas corazón, parecen haberse dispuesto a asumir con afán las oportunidades de enriquecerse y asegurarse el futuro apropiándose de recursos fiscales, siguiendo la tradición, para acomodarlos en el sistema financiero y empresarial del mundo. Y así ponerse ellos, y sus familias, en los circuitos del mundo de los potentados. ¡Que no será poca cosa!

Para esto es que necesitan concentrar el poder, someter al legislativo y al poder judicial. Como amedrentar a los periodistas (si comprarlos no pueden), anular a la oposición, amedrentar a la iglesia y a toda disidencia. Para esto es que les sale de gran utilidad la batería de Decretos Supremos que han impuesto sobre la legislación a fin de facilitar el manejo discrecional de los recursos del estado. Contratos y compras millonarias, como la del avión presidencial, el satélite chino, ahora el teleférico entre La Paz y el Alto y otras obras, que se hacen sin llamar a licitación, por medio de invitaciones y contratos directos con términos en reserva y secreto.

Es en este escenario que el discurso y la alharaca marxista, socialista, pachamamista, suma qamaña…antiimperialista y anticapitalista cobra sentido. Como cortina de humo y pirotecnia que tapa las verdaderas intenciones y acciones de los actuales dueños del poder. Un recurso ideológico de gran valía, capaz de engatusar a una población ya intoxicada por el discurso populista y sus consignas. Al punto de haber perdido capacidad para ver su propia realidad e intereses. Una población que se siente en deuda de ayni con Evo Morales por los bonos que recibe, de la plata del estado. Una intoxicación a la que aportó grandemente la cooperación extranjera y la iglesia en trabajo de varias décadas y gran despliegue de recursos financieros. ¡Diablo, para quién trabajas!

Ante el tamaño de esta disparatada situación es que cabe hacer un esfuerzo de voluntad y conciencia para asimilar el sentido de los tiempos para, antes que frenar y distorsionar el proceso de avance de la economía de mercado y la democracia, facilitar su desarrollo. Y mejor si es hacia sus formas superiores –W.Reynaga: "La sociedad postcapitalista Social Libertaria, 2012"--. Seamos contemporáneos de nuestro presente y dejémonos de danzas y contradanzas ridículas que tiene ya fecha vencida. Folclore político al que nos arrastran los magos del populismo, en papel de líderes indígenas e ideólogos metiendo mula, haciéndonos ver maravillas de las miserias de las sociedades del pasado de la humanidad. El socialismo de Marx debe ser clasificado entre los modos de producción precapitalistas.