jueves, 25 de octubre de 2012

INSULTOS VERDADEROS

Walter "Puka" Reyesvilla Méndez
aguadoble@yahoo.es

Desde que al Vicepresidente se le ocurrió decir que anota los nombres de quienes "insultan al Presidente Evo", el lenguaje "florido" ha proliferado en las redes sociales, ridiculizando la advertencia del hombre.

La provocación del número dos ha tenido, en mi criterio, un efecto lógico, natural incluso: al sentir amenazada su libertad de expresión, los ciudadanos salieron a la red con una dosis de desafiante sarcasmo, poniendo, más de uno su nombre a disposición de la lista de "vici-tas".

La oportunidad ha servido también para incursionar en la ontología del insulto (¿qué es, a final de cuentas?), la arqueología del insulto (rescate de sabrosos términos que, francamente, ya no califican con insultos), la etimología del insulto (¿de dónde proviene tal o cual expresión?), etc. etc.

El ingenio criollo ha salido a relucir, jocoso, punzante, sarcástico. Así pues, en descomunal desfile de "palabrotas" aparecieron vocablos de gruesa jaez, unas vigentes, otras en vías de extinción, otras remozadas… sabrosas todas. Un arsenal de ocurrentes groserías explotó en las redes sin causar bajas.

Entre los conceptos al uso, se revelaron los siguientes (me ahorro el entrecomillado): levudo, zoquete, bolastristes, pelópidas, zopenco, gaznápiro, sarnoso, sabandija, bellaco, gazmoño, rechiquirrititillo, espantajo, bribón, mich'a, gastagobierno, cangrejo, pichiruchi, cacaseno, pedorro, ganapán, pelagato, cuculi. Y la lista sigue. Existe incluso un diccionario de insultos editado por Pancracio Celdrán. Un buen compendio de éstos es la canción Baracunátana: "garulla, retrechera, abeja, bergaja, fulera, guaricha, baracunata, gorzobia, cucharamí…"

Al fin y al cabo, pura convenciones que incluso causan gracia. A mi juicio, lo verdaderamente insultante no son las convenciones lingüísticas, sino las acciones de personas o regímenes que nos toman como pendejitos descriteriados.

¿No es acaso un insulto a los bolivianos atribuir flojera a los cambas? ¿No es acaso un insulto a los bolivianos profanar un monumento considerado sagrado por culturas del lugar para celebrar una boda política? ¿No es acaso un insulto a los bolivianos decir que no hay cárteles del narco en el "Estado Plurinacional"? ¿No es acaso un insulto a los bolivianos mandar a tu hijita a la Embajada en Alemania con nana y todo. Luego someter a esclavitud a la nana? ¿No es acaso un insulto a los bolivianos inventarse una "consulta" y forzar un resultado para justificar la destrucción del TIPNIS?...