domingo, 25 de noviembre de 2012

DÍAS DE CENSO

Carlos Tony Sánchez
tonysanchez_77@hotmail.com

Para algunos, buenos días, para otros días de furia.

Una vez terminado el acto colectivo, algunos, como este mortal que escribe, dedicaron parte del tiempo prestado por la Divinidad, para reflexionar unos minutos.

Durante los días pre-censales, los agoreros de siempre, arrogantes – como siempre – auguraban un fracaso total, no hubo punto ni coma que no fuese observado, por estos caballeritos dedicados a la observancia farisaica de las imperfecciones humanas ajenas.

Y en las postrimerías del preparativo censal, apresurados, salieron a la palestra pública e impúdica, para – dizqué – convocar al pueblo a participar en este acto soberano "que nos beneficia a todos".

Ni bien terminó la jornada censal, volvieron – furiosos – a acometer contra los encargados, el gobierno, etc., solo faltó Chávez.

Uno, con aspiraciones presidenciales, furioso por no tener la categoría mestizo, dijo que iba a declararse Tsimane, lo cual por supuesto provocó las carcajadas de los habitantes del norte de La Paz y Oeste del Beni, quienes son lampiños y por ende no existen barbudos a las orillas de los caudalosos ríos de la tierra de los Tsimanes. Además que para ellos, los "cristianos" son más feos que un caimán, según reza uno de sus cánticos.

Mi primo Luis, avecindado en los Andes, seguramente pensó en colocarse como afro-boliviano, dado su interés innato por "las negras".

Otro, que insiste en ser estadista en detrimento de sus cualidades empresariales, se hallaba preocupado más por el excesivo ajuar de ponchos multicolores del Presidente.

Por acá, fueron muchos los políticos afanosos (porque te afanan, decía Gardel) que quisieron subirse al último vagón censal, ante la avalancha de apoyo ciudadano a este acto fundamental para los bolivianos.

Como nunca, las calles desiertas, la ausencia de mozalbetes inmaduros en cuatro ruedas y de beodos "compartiendo", fueron una señal inequívoca de la participación entusiasta de los ciudadanos.

Que si hubo fallas, claro, imagínense. Algunos de nuestros censadores y nuestros censados son un aparato burocrático, de antaño, repleto de funcionarios con escasa capacidad y eficiencia. Estudiantes, en general, egresados de la escuela con una preparación que da espanto. Gente habituada a mentir, por miedo, por costumbre o vaya a saber porqué.

Fidedigno ?, si no lo es, dista mucho de ser una operación monumental y maquiavélica de algún funcionario gubernamental de alto rango. No existen ni los medios, ni creo que les alcance a planificar semejante cosa. Quizás allá en el Norte, sino pregúntenle al escamoteado Al Gore.

Con todo, ya terminó esta primera fase, y aunque no ha salido totalmente el pan de horno, los mediocres y simplistas ha tomado las pantallas para "reclamar" escaños parlamentarios. ¡Que gente banal ¡, embadurnada de nimiedades dignas de un ocioso.

Pero en fin, se ha dado un primer paso. Solo cabe esperar que la gente inteligente y honesta contribuya, sin esperar nada a cambio, a la sabia utilización de los datos obtenidos por el Censo 2012, labor de parto complicada, como casi todo en nuestra tierra benigna.