miércoles, 7 de noviembre de 2012

OBAMA CABALGA DE NUEVO

Juan Burgos Barrero
juanburgosbarrero@hotmail.com

Muchas personas desconocen que el presidente de Estados Unidos no es elegido por el voto popular, sino por el sufragio indirecto del llamado Colegio Electoral, formado por delegados de cada Estado (50) que emiten un determinado número de votos, en función de la demografía, en favor del candidato que haya ganado en la votación popular en ese Estado. Para ganar la presidencia, el candidato debe obtener al menos 270 votos del Colegio Electoral, de los 538 miembros que constituye el Colegio Nacional de Electores.

El mundo celebra la reelección de Barak Obama, que gano las elecciones a pesar de los que dijeron los quisquillosos analistas y derrotistas: que no tenía el mismo ímpeto del 2008 cuando sedujo con la esperanza al pueblo norteamericano y enamoro al mundo con la fluidez de sus discursos. No obstante lo dicho, sus planteamientos fueron claros y precisos: el respaldo al matrimonio homosexual, a la igualdad de derechos de las mujeres a que ellas misma decidan la panificación de su salud y la defensa del derecho al aborto; las ayudas a los universitarios, la protección del derecho a la educación para inmigrantes sin papeles, entre estas cuestiones, marcaron la diferencia. Pero sobre todo, las decisiones que el presidente ha tomado en defensa de la cobertura sanitaria para toda la población (40 millones de personas carecen de seguro médico en EE UU), y la lucha contra el calentamiento global, ­-generado por la acción humana-, cuya realidad la hizo notar los azotes del huracán "Sandy".

No cabe duda, que el reelecto presidente Barak Obama ampliara el horizonte de la investigación científica y la innovación. "El presidente Barak Obama comprende el papel de la ciencia para hacer una 'América más prospera', mientras que si hubiera ganado el republicano Mitt Romney, "devastaría una larga tradición de apoyo a la investigación pública y a la inversión en ciencia", así lo han dejado dicho sesenta y ocho científicos galardonados con el premio Nobel en los últimos años. Para los republicanos siempre ha primado la visión ideológica sobre la evidencia científica, como por ejemplo, en el medio ambiente y el cambio climático.

Ahora al presidente Barak Obama, le toca consolidar su proyecto político, o dicho de otra manera, cumplir sus promesas inconclusas y aprender de sus errores: cerrar centro de tortura de Guantánamo, promover el crecimiento económico y seguir creando empleos, y, al mismo tiempo, acabar con las políticas que menoscaban los derechos de voto de las minorías, aprobar la postergada ley de la reforma migratoria integral; que beneficiara a más de 12 millones de inmigrantes en situación irregular residentes en los EE UU. En fin, el presidente Barak Obama, tiene cuatro años más para finalizar sus reformas. Y, de este modo, cumplir con la expectativa de millones de norteamericanos y del colectivo latino, cuyo voto fue importante en los nueve estados claves que determinaron el resultado de las presidenciales.

Por último, fue asombroso ver ese colorido multicultural de la gente en largas colas esperando para votar, consciente que con su voto democráticamente están cambiando la fibra de la cultura norteamericana, por ejemplo, en el Estado de Washington votaron por la legalización del uso recreacional de la marihuana. En el Estado Maine y Maryland legalizan el matrimonio de parejas del mismo sexo y Delaware legaliza una medida que permitirá a los hijos de los ilegales asistir a las Universidades Estatales, y un montón de cosas revolucionarias en esta cultura tradicionalmente conservadora aprobaron los diferentes estados. Barak Obama cabalga de nuevo, afirmando que "lo mejor está por venir". La esperanza sigue viva.