jueves, 20 de diciembre de 2012

2012: EL AÑO DE LA CACA

Walter "Puka" Reyesvilla Méndez
aguadoble@yahoo.es

Otra gestión que concluye y la tercera que me ocupo de caracterizar con una sinécdoque (la parte por el todo), producto de las acciones que el propio régimen se encargó de ponerle firma.

Así, para quien escribe, y a manera de no olvidarlo, 2010 fue el "Año del Rodillazo" en alusión al artero golpe de rodilla que Su Excelencia propinó en los testículos a un eventual rival deportivo que osó "robarle" el balón. Esta actitud pinta de cuerpo entero el modo arbitrario en que el régimen entiende y practica el poder.

2011, en la misma línea, fue el "Año del MASking", en referencia a la brutal represión de que fueron objeto los marchistas del TIPNIS en la localidad de Chaparina, cuyas bocas fueron selladas con cinta "masking", clara representación de la postura gubernamental sobre la libertad y los derechos humanos.

Dichas caracterizaciones no me significaron dificultad alguna; eran imágenes que gritaban su elección.

Elegir la de estos doce meses fue un poco más complicado, dado que las candidaturas en juego mostraban, todas, un vigor inusitado.

Finalmente, tres finalistas quedaron en competencia y de ellas emergió la más emblemática.

Pensé en el "Año sin calzón", a raíz de las coplas carnavaleras que se despacharon el Presidente y sus ministras sacando a relucir todo su machismo, el primero, y su alcahuetería, éstas.

También consideré el "Año de la flojera", merced a que el Primer Mandatario atribuyó esta calidad a los habitantes del oriente del país, para luego enjuiciar a los medios que dieron cuenta de tal apreciación presidencial.

Por último, me decidí por el "Año de la Caca", en alegoría a la expresión del señor Morales respecto de Estados Unidos.

Se suele decir, sin embargo, que las palabras pueden volcarse en contra de quien las profiere. Así ocurrió con las escatológicas expresiones presidenciales: de pronto, como una emanación del subsuelo a causa de una presión incontenible, la materia fecal que escondía el régimen en varias de sus estructuras –Ministerios de Transparencia, de Gobierno y de la Presidencia, principalmente, amén del Órgano Judicial- salió despedida con gran estrépito provocando la repulsa generalizada de la ciudadanía.

Total que, para mí, 2012 fue el "Año de la Caca"