lunes, 3 de diciembre de 2012

TIENEN EL PODER, AUNQUE TANGAMOS LA RAZON

Julio Ríos Calderón
jrioscalderon@hotmail.com

El antivalor que se detecta más en la humanidad, por el abuso de poder, es la injusticia. Parte de su aplicación esta a cargo de todas las instituciones que presumen de la política, método o sistema de "verticalidad". También en el Estado asoma este abuso del poder, y de igual forma en el círculo de monarcas o gobernantes que cumplen un ritual para su aplicación que muchas veces condena a inocentes, mientras los culpables se las ingenian para burlar la justicia.

La injusticia ha existido desde el comienzo de la humanidad. El hombre tratando de imponer sus ideas, sus métodos, recurre a trucos o artimañas para someter al hombre mismo, lo que en el fondo es una in justicia, dentro de las tantas. Se veía a los gobernantes matar o destruir a su hermano, que estaba en el poder, para ocupar su puesto, es decir "Rey muerto, Rey puesto", y esto no solo ocurría al nivel de monarquías, también a escala inferior; se destruían a las personas para ocupar sus posiciones, y aprovechar el poder que estas otorgaban.

Las injusticias no solo se veían a ese nivel, también en las familias. Se humillaba a la mujer a la cual no se le tenía respeto alguno, ella era utilizada solamente para procrear y más nada. No tenía ningún derecho, ni garantías por el hecho de ser madre.

La injusticia es un acto en contra de todo principio humano, violatorio del derecho a la existencia, que coloca a la persona que la sufre en condiciones infrahumanas, hasta el punto tal que la denigra y la convierte en una piltrafa incapaz de resistir la misma vida.

Debemos tener en cuenta no cometer injusticia con las demás personas que dependen de nosotros, o hacen parte de nuestro entorno familiar, y social. Recordar que no debemos hacer con los demás lo que no queremos que hagan con nosotros, y si se olvida esto, recordar que la ley de la compensación nos anota todo lo que debemos reparar.

La justicia siempre está acompañada de la verdad. Una y otra se puede decir que son hermanas, y lo justo es verdadero, y lo verdadero es justo.

Debemos evitar las injusticias en todo los planos de la vida y contribuir a una mejor comprensión y tolerancia en cada uno de nosotros, y si procedemos con rectitud y honestidad ante una situación en la cual nuestra valía humana deba tener una ejemplarización, hagámoslo, y con ello contribuiremos a una mejor forma de vivir; pero debemos tener cuidado con los avivatos, o astutos que buscan la forma de explotar la bondad humana para beneficio propio, pensando que con ello van a estar mejor. Cuando se les descubre su actuación pasan a lo peor en la vida, y terminan como esas personas que son ignoradas por todos.

Aunque parezca extraño, todas las cosas injustas que hacemos en la tierra, tanto a nivel material, mental o espiritual, las debemos reparar en una u otra forma, ya sea recibiendo parte de la misma acción realizada, o sintiendo en carne propia lo hecho.

Esta tierra es la misma encargada de purgar nuestras penas, y sancionarnos, por que la vida es equitativa, y mal podría alguien estar en un plano superior cuando ha cometido injusticias contra su hermano o prójimo.

Pero detrás de una ambición, asoma siempre un crimen. Este crimen no debe quedar impune. No seamos nosotros quien venguemos a la injusticia, porque hay una, una sola, la única. Es la justicia divina.