viernes, 4 de enero de 2013

Muerto el perro, se acabó la rabia

Gamal Serhan Jaldin
gamalserhan@yahoo.com
http://www.gamalbolivia.com

Para todos está claro –excepto para algunos feligreses de la Revolución Bolivariana- que Hugo Chávez Frías tiene sus días contados, si es que no nos han escondido algo más grave y ya está "viviendo" los descuentos.

Unos podrán quererlo y otros odiarlo, lo indiscutible es que para nadie paso desapercibido este personaje que de ser un militar golpista, paso a ser Presidente de Venezuela, tabla de salvación de Cuba y cabeza de playa para algunos fanáticos islamitas que usan al imperio –como chivo expiatorio- para tapar sus problemas internos. Lo cierto que su muerte traerá consecuencias para todos.

En Venezuela ya se ha iniciado una disputa por el poder –de baja intensidad- entre Nicolás Maduro y Diosdado Cabello, ambos aparentemente tratando de negociar con Washington la cabeza del otro.

Maduro fue nombrado el heredero político por el propio Chávez, "…en ese escenario que obligaría a convocar, como manda la Constitución de nuevo, a elecciones presidenciales, ustedes elijan a Nicolás Maduro como Presidente de la República Bolivariana de Venezuela".

Pero Cabello; según la DEA, es el presunto gestor de la red de narcotráfico en el que se encuentran implicados varios generales y otras altas autoridades del país, por lo que por la razón o por la fuerza, requiere mantener el poder.

Además estará la familia real, que sin duda reclamara la herencia política y económica, y todos sabemos que cuando hay carroña, hay buitres.

Los cubanos también deben estar profundamente preocupados, y mucho más si los que disputan el poder, están mirando a Washington como aliados, pues la sobrevivencia hidrocarburifera de la isla, depende de la generosidad de Caracas.

El menos preocupado será Correa, que nunca mostro sumisión a Chávez ni a su proyecto hemisférico, es más siempre mantuvo una cierta distancia prudente para no confundir su doctorado, ni a su electorado.

Cristina volverá a llorar, emulando a Evita Peron, y dirá que EL se lo llevo a su lado e intentará rápidamente salir del velorio, pues las cosas aprietan mucho en su país y no tiene tiempo para mucho show; excepto para Tinelli, y ella ya se demostró NO es Tinelli.

Mojica, será el único que honrada y auténticamente sienta la partida de su amigo Hugo, y Lugo vera como se mueren sus posibilidades de mantener su campaña y su proyecto político a futuro.

Dilma ya ha tomado cartas en el asunto, y habrá tomado todas las precauciones necesarias para que la "democracia" siga su curso en Venezuela y que el narcotráfico –su mayor dolor de cabeza- no tome el poder, y la entrada de Venezuela al Mercosur le signifique un mercado potencial para el Brasil, y no el Brasil un mercado para el narcotráfico de Venezuela.

Morales tendrá que rápidamente cambiar a su cuerpo de seguridad, porque seguramente tener a venezolanos que ya no sabe a quién le reportan, no será muy seguro para Evo & Cía., lamentará la traición a la Revolución Bolivariana y que el imperio nuevamente haya tomado Venezuela, y se autoproclamará el último bastión de resistencia.

El Socialismo del Siglo XXI quedará en la historia como un libro de Heinz Dieterich, el ALBA como el amanecer oscuro de un acuerdo de integración política y económica que nunca nació, y la esfinge de Chávez –no tanto como la del Che- en varias poleras y souvenirs de todos los chicos que se reclamen revolucionarios.