jueves, 4 de abril de 2013

DESEÁNDOTE MUCHA SUERTE

Julio Aliaga Lairana
http://julioaliaga.net
JulioAliagaL@gmail.com

Me gustó lo de Rodríguez Veltzé, una verdadera personalidad para representar a Bolivia ante el Tribunal Internacional de La Haya. Difícilmente Chile podrá superar la altura de un ex-Presidente de una Corte Suprema y ex-Presidente Constitucional de una República (antes de este Parque Temático que tenemos hoy, en este mismo lugar de Sudamérica, había una República), que es un currículo que pesa en cualquier Embajada, más aún ante el Reino de los Paises Bajos que se precia de tener uno de los protocolos más cerrados y estrictos en Europa.

Es de esperar que semejante personalidad lleve entre sus manos una demanda que presentada de buena manera, nadie pueda soslayar, y que demuestre que Bolivia tiene razón en su reclamo centenario.

En todo este zafarrancho marítimo hay una cosa que se ha realizado bien, y que parece que Evo Morales y sus muchachos saben hacer realmente, y es que el centenario problema boliviano se ha vuelto un problema de verdad; la comunidad internacional se ha visto ante un pataleo que no es de ahogo aunque parezca, sino rabieta desorganizada, pero rabieta al fin. Hay un país que no olvida, que reclama, que puede improvisar cosas, porque ese es el Presidente que tenemos, que no tiene vergüenza (ni ajena ni propia) de soltarlas en público, para mal de nuestros adversarios, que se deben preguntar qué hacer con sus vecinos del norte, que por sobre todas las improntas y el ridículo al que se exponen muchas veces, pueden sorprender por imprevisibles.

Quiero decir que a veces eso de andar por la vida tan perdido como un masista en biblioteca no había sido tan-tan malo, puesto que desconcertó por un momento al adversario chileno, que no reaccionó bien ante tal rabieta, con un soberano "cocacho" (que a muchos cuicos, ganas no les debe faltar), porque se vería feo, demostraría que Chile no tiene voluntad de arreglar las cosas por las buenas, como repiten siempre y en todos lados. Parece que valió la pena por un rato esto de darle al asunto por arriba y por abajo, bilateral, trilateral, multiplurisuperlateral, a charangazos, el foros donde no correspondía, por donde se pueda… incluyendo la ridiculez de las medallas a los soldaditos extraviados allende la frontera, hasta eso sirvió para algo.

Lo de Rodriguez Veltzé es diferente. Llama la atención, por raro. Podían, en su lugar, haber nombrado a un dirigente cocalero como están acostumbrados, por méritos sindicales y sin títulos universitarios, a ver que vaya a La haya a propagar nuestra cultura original y milenaria, como enseñan hoy en la Academia ex-Diplomática en Cancillería, a koar una mesa de brujos andinos o a mostrar lo colorido de nuestros ancestrales bailes, porque no supiera hacer otra cosa; haber si así convencemos a esos jueces y les ganamos la batalla judicial que hemos abierto. Suerte que no pasó, como en muchos otros casos.

¡Que sea el fin de la improvisación!

¡Felicidades Eduardo, y muchísima, pero muchísima suerte!