lunes, 22 de abril de 2013

EL AGENTE MARITIMO

Ronald MacLean Abaroa
romacab@aol.com


La designación de Eduardo Rodríguez Veltze como Embajador Plenipotenciario de Bolivia para presentar y representar la demanda marítima boliviana ante la Corte de La Haya, me trae a la memoria la última vez que el gobierno boliviano encomendó una tarea parecida a una personalidad destacada para negociar con Chile una soluciónmarítima para Bolivia.Guardando las diferencias en tiempo y circunstancias, la designación de Guillermo Gutiérrez Vea Murguía en 1974 como primer Embajador de Bolivia en Santiago, luego de la reanudación de relaciones diplomáticas con Chile, tiene paralelos con la designación de Eduardo Rodríguez.

Muy pocas veces se ha encomendado una tarea tan difícil y riesgosa a una personalidad tan destacada como Rodríguez. Ex –Presidente de la República, Presidente de la Corte Suprema de Justicia, Sub-Contralor de la República, Asesor General de la Cancillería, graduado en leyes por la Universidad de Harvard, entre otras credenciales, Rodríguez es reconocido no solo por su idoneidad, sino también por su honradez. Habla mucho de él, el que hubiera aceptado semejante responsabilidad, a un riesgo tan alto para el país y para él personalmente.

A mí me tocó acompañar al Embajador Gutiérrez V.M en su delicada misión a Santiago, y compartir los detalles más confidenciales de esa misión. Don Guillermo, como se le conocía, fue también un boliviano excepcional. Combatió en el Chaco con el valiente Regimiento Chichas, muy joven incursionó en la violenta política boliviana, se opuso al gobierno de Villarroel y organizó una revuelta armada que intentó tomar la base militar de El Alto el 13 de junio de 1946, preámbulo de la asonada del 21 de julio de ese mismoaño, cuando Villarroel fue derrocado y colgado en la plaza Murillo. En la toma de la base militar, Gutiérrez VM fue herido de gravedad en el hombro y dado por muerto; fue conducido al Hospital General, de donde pudo escapar con la ayuda de un médico amigo que lo rescató de entre los cadáveres de esa asonada. Más tarde en su vida fue fundador del periódico La Razón y su primer Director, fueMinistro de Estado,Diputado Nacional y Embajador en Cuba, para finalmente candidatear a la presidencia, como uno de los tres candidatos conservadores que se opusieron a la candidatura de Víctor Paz Estenssoro en las elecciones anteriores a la Revolución de Abril del 52.

Gutiérrez VM regresó a Bolivia luego de su largo exilio de 20 años, luego de una destacada carrera profesional en el periodismo internacional, como ejecutivo de la Sociedad Inter-Americana de Prensa en Nueva York,  y fue encargado por el presidente Banzer de dirigir el Instituto Nacional de Inversiones, creado por ley para fomentar las inversiones en Bolivia, cuando ésta estaba sumida en una profunda depresión económica luego de años de inestabilidad política.

Cuando se reanudaron las relaciones con Chile simbolizadas por el abrazo de Charaña y el presidente Banzer buscaba un embajador del más alto nivel posible para conducir las negociaciones marítimas en Santiago, convocó a Gutiérrez VM para hacerse cargo de esa delicada e importantísima misión. Contra la oposición de su familia, Gutiérrez viajó a Santiago, donde yo lo acompañé, para emprender una ofensiva diplomática sin precedentes.

Don Guillermo tenía un antecedente familiardiplomático en Santiago, el destacado embajador boliviano Alberto Ostria Gutiérrez, de histórica actuación en los años 50 y artífice de las famosas cartas reversales con Chile, donde este país reconoce los derechos espectaticios de Bolivia a obtener una compensación marítima, producto de nuestra mediterraneidad por la Guerra del Pacífico. Ostria Gutiérrez, uno de los más brillantes diplomáticos bolivianos, fue exiliado después del 52 y murió en Santiago, rodeado de un gran respeto y prestigio personal.

Don Guillermo, pariente cercano suyo, retomó muchas de las excelentes relaciones que había dejado el diplomático Ostria Gutiérrez, para empezar a hilar la trama de relacionesdiplomáticas que tiene que hacer un embajador para influir y convencer de la legitimidad y justeza de su misión. Fui testigo del cuidadoso y diligente trabajo que hizo Don GuillermoGutiérrez VM, a todo nivel de la sociedad chilena, promoviendo la causa boliviana con inteligencia, elegancia y sutileza. Empleó sus recursos personales para instalar una moderna embajada y dotarla de la mejor infraestructura, reclutó a la mejor gente disponible en Cancillería y trabajó incansablemente con las esferas del gobierno chileno, para obtener un éxito diplomático para Bolivia. No era fácil la relación con el gobierno militar, especialmente tratándose de obtener una compensación territorial para Bolivia.

Pero Gutiérrez VM avanzó admirablemente en ganarse la confianza y el respeto como agente diplomático boliviano. En su forma refinada de conducirse, desplegaba inteligencia en sus planteamientos y presentaba argumentos y razones cuidadosamente elaboradas en memorándums confidenciales que preparábamos antes de cada reunión oficial con el Canciller de Chile y los funcionarios de gobierno. El Embajador redactaba personalmente sus notas de ayuda memoria antes de cada reunión, y las ensayaba conmigo para pulir la lógica de la argumentación y la coherencia en su exposición.La preparación de cada una de las reuniones claves en la negociación incluía una consulta y aprobación previa del propio presidente Banzer.

El Embajador repasaba conmigo la argumentación, la que yo tenía que registrar en notas crípticas y memorizarlas para volar a La Paz, donde me reunía con el Presidente para transmitirle tanto la esencia de la argumentación, como los detalles adjetivos de la misma y a la vez recabar sus impresiones, reacciones y finalmente instrucciones para el embajador, las que yo llevaba de regreso a Santiago.

El embajador Gutiérrez VM era muy prolijo en no dar un paso mas allá de lo que dictaban las instrucciones impartidas por el presidente Banzer, que tomó esta negociación bajo su tutela personal, con el total apoyo de su Canciller. La relación de Gutiérrez y Banzer era cordial, pero formal y de respeto mutuo. Banzer se refería en privado al embajador como Don Guillermo, y este siempre se refirió a él como SeñorPresidente.

La negociación culminó con una propuesta chilena para conceder a Bolivia un corredor entre la frontera boliviana y la costa al norte de Arica, paralela ala Línea de La Concordia o frontera con Perú. Este corredor sería soberano e incluiría la línea del ferrocarril existente. Obviamente, la gran limitación de dicha propuesta estaba en la necesidad de hacer la consulta al Perú, consulta que posteriormente hizo Bolivia, solo para recibir un pedido de que el puerto sea tri-nacional, por parte del Perú.

La propuesta chilena tenía un fuerte condicionante y era el que para el gobierno de Chile, y particularmente para un gobierno militar, era imposible ingresar a la negociación con Bolivia con una superficie de territorio, y concluir la negociación con una superficie menor. Chile era indiferente a que territorio se le diera en compensación, solo le interesaba no perder superficie de soberanía.

El embajador, cuando recibió este condicionante de parte de su contraparte diplomática, el Canciller de Chile, preparó viaje a Bolivia, para transmitirla personalmente al Presidente Banzer. La condicionante de Chile era muy difícil de aceptar para Bolivia que había explorado otras compensaciones potenciales, como agua para el norte de Chile, pero que no dejaba de tener sus complicaciones al ser también un recurso escaso para nosotros y al haberse establecido que las aguas del Titicaca eran de condominio con elPerú, y por lo tanto no podrían comprometerse.

El Embajador me había pedido que escribiera un memorándum en base a un marco conceptual que nos permitiera analizar la alternativa de compensación con Chile. El memorándum, escrito en una sola copia y entregado al embajador, debe encontrarse entre sus papeles personales y seguía la siguiente argumentación: Adoptando la lógica conceptual del “Óptimo de Pareto”, una racionalización del famoso economista italiano, que es uno de los pilares de la teoría económica moderna, ella explica que los sistemas sociales y en especial la economía, tiende a optimizar el uso de los factores/recursos por la decreciente utilidad que estos proporcionan, en la medida de la mayor disponibilidad de los mismos.

Es decir, si alguien obtiene algo que no tiene, la utilidad de este recurso será muy alta, dado que le proporcionará una gran satisfacción. Pero en la medida de que esta persona obtenga mayor cantidad de ese recurso, su utilidad irá disminuyendo progresivamente y la satisfacción que le otorgue, también. Podríamos poner de ejemplo a una persona que se encuentra desnuda en medio del Altiplano en pleno invierno. Si esta persona obtiene una prenda de vestir para abrigarse, esta le será de gran utilidad y satisfacción y confort. Pero en la medida que le entregan más prendas de vestir para abrigarse, la utilidad de las prendas adicionales le será proporcionalmente menor, dándole cada vez menor utilidad y confort, hasta llegar a un punto en que piezas de abrigo adicionales ya no le sirven, y simplemente las descarta.

Por lo tanto, si se analiza la opción de trueque, o sea la compensación territorial que Chile pretendía, debía ponerse en la balanza la utilidad que Bolivia podría derivar de un acceso directo al mar, con continuidad territorial, versus la utilidad marginal que obtiene de la posesión de otros territorios. El hecho que Chile aparentemente circunscribía su pedido de compensación a una extensión territorial equivalente, sin especificar ubicación, hacía que Bolivia pudiera elegir el territorio de posible compensación. La duda inmediata en Bolivia fue que Chile seguramente pediría territorios ricos en recursos naturales, minerales o de agua. Por tanto la selección de cualquier ubicación de territorio se hacía muy compleja.

Así como Chile tiene una extensísima costa, y por tanto la cesión de una porción de ésta no le priva de mayor utilidad, siguiendo la lógica de Pareto, Bolivia tenía que encontrar una ubicación de territorio que marginalmente no le sea de mayor utilidad. Pero elegir una ubicación estaba siempre bajo la duda de que eventualmente ésta sea de una gran riqueza aun desconocida, y podría enfrentar la sospecha de los escépticos.

La alternativa más aceptable para Bolivia entonces podría ser el desplazar mínimamente toda la extensión de nuestra frontera con Chile, hasta alcanzar el equivalente de extensión de territorio del corredor marítimo ofrecido por Chile. Al diluir la extensión territorial en posible compensación, a lo largo de toda la frontera, se minimizaba la probabilidad de compensar a Chile con un territorio potencialmente rico en recursos desconocidos. En esta opción, Bolivia también minimizaba la utilidad perdida, por el uso de un recuso territorial muy extenso, desierto y comparativamente mucho menos útil que el Corredor Marítimo.

Sin embargo, quienes se oponían a que Chile conceda una salida marítima a Bolivia, se encargaron que esta opción nazca muerta. Y para ello contaron con aliados en la propia Bolivia y en el Perú. El Embajador Gutiérrez VM recibió la propuesta escrita de manos del Canciller chileno, y esa misma madrugada se embarcó llevando la misma en el vuelo internacional de Lufthansa, que salía de Santiago cerca de media noche, y amanecía en La Paz.

Mientras el embajador volaba a La Paz llevando la propuesta oficial chilena para entregarla al gobierno de Bolivia, la misma fue filtrada al periódico El Mercurio de Santiago y publicada en su edición de madrugada, noticia que las agencias de prensa internacionales difundieron rápidamente, y la prensa boliviana captó presentándola con caracteres de escándalo. “Chile pedía más territorio a Bolivia” era el sentido de la noticia, predisponiendo a la opinión pública a rechazar la misma.

Las cosas se complicaron más al arribo del Embajador alAeropuerto de El Alto.  Totalmente en desconocimiento que la propuesta aun confidencial de Chile había sido develada por El Mercurio, cuando los periodistas lo abordaron en la escalinata del avión, no atinaba a entender la naturaleza de sus preguntas, a las que contestóque traía una solución, figurativamente señalando su maletín. La noticia se tradujo en Bolivia, como que traía el mar en el maletín…

Producido el escándalo, el gobierno tomó inmediata distancia de los hechos y prácticamente dejó solo a su Embajador. A los pocos días el Embajador Gutiérrez VM renunció, y se retiró a sus actividades privadas. Esta fue una gran injusticia. Nadie le reconoció el enorme esfuerzo profesional y personal que hizo en servicio de Bolivia. Fue la suya una misión titánica en Santiago, la que consiguió lo que Bolivia no había podido lograr desde la firma del Tratado de 1904. Una oferta de un corredor al mar, con soberanía y continuidad territorial, para Bolivia.

Siguiendo la mitología griega, a Don Guillermo le aplicaron aquello de cortarle la cabeza al mensajero, pero en este caso, al mensajero que traía una propuesta de solución, y no una mala noticia. Ese fue el destino de nuestro más sacrificado, a la vez que exitoso agente diplomático. Él tuvo el valor de no rehuir  lo que a todas luces era casi una tarea imposible. Pero cual viejo combatiente del Chaco, y revolucionario de a carabina, servidor de su Patria,  Don Willy aceptó el desafío, y fue crucificado. Eduardo Rodríguez me recuerda el coraje y patriotismo de Willy Gutiérrez, con el agravante de que la misión encomendada no se la ha dado un gobierno amigo.