lunes, 24 de junio de 2013

LA VIA PUBLICA

Oscar Pereyra
opereyras@hotmail.com

A quién pertenece la vía pública, como su nombre indica es publica quiere decir de todos y por lo tanto nadie puede interrumpirla, sin embargo este hecho ocurre de manera cotidiana, la pregunta es ¿puede un pequeño, mediano o grande grupo de personas apropiarse de la vía en perjuicio de la población que necesita transitar por esta? Es obvio que no, sin embargo lo hacen y parece que no existen autoridades que haga respetar la vía pública.

El problema va más allá, puesto que estas vías son la base de la comunicación y el transporte, es el derecho básico de la sociedad a trasladarse, negarle ese derecho es hasta criminal, puesto que existen urgencias sociales y económicas de transporte.

No creo que sea necesario, preguntar la población si es más importante el folklore unido a la borrachera que esta necesidad imperiosa de trasladarse, además tomando en cuenta que si estos grupos desean recrearse pueden hacerlo en espacios privados. Es una simple relación actividades privadas en lugares privados, no se puede mezclar lo público con lo privado porque están los derechos de los que no participan.

Lo ocurrido en la carretera al Desaguadero, es la muestra más visible del como la ignorancia y el abuso ocasionaron un terrible accidente con muertos, heridos y grandes pérdidas materiales, ¿quién responderá por este terrible daño?

Solo falta exigirle a Estado y sus Instituciones que hagan cumplir la Ley y que no se pasen la pelota entre Gobernaciones y Municipios, de otra manera ¿qué sentido tiene la existencia del Estado y sus Instituciones? Este problema se fue agravando en los últimos años hasta convertirse en algo insostenible.

¿cuando un grupo, fraternidad, gremio, Institución educativa o cualquier otro interrumpe la vía pública, que es lo que busca y porque el Estado lo permite?