jueves, 6 de junio de 2013

VENEZUELA FLAQUEA Y BOLIVIA SE ENDEUDA

Antonio Coca Suárez Arana
paulcoca73@yahoo.com
Twitter: @paulcoca

La reunión en nuestro país entre los mandatarios de Venezuela, Nicolás Maduro y Bolivia, Evo Morales, en donde se firmó también una serie de tratados bilaterales, se vio rodeada de aspectos propios de cada Estado que en realidad, existe interdependencia. A fin de cuentas, lo que pasa en Bolivia tiene repercusión en Venezuela y viceversa.

Durante los conflictos sociales en Bolivia producto de la movilización de la Central Obrera Boliviana (COB), fue notoria la ausencia del Presidente Morales del país, lo propio de Maduro en Venezuela ante los conflictos existentes en dicho país.

En Venezuela, sectores ciudadanos se movilizan constantemente debido a que insumos de primera necesitad son prácticamente inexistentes, como ser papel higiénico, toallas desechables, pañales, pasta dental, vino, harina, leche y otros, y ello es fruto de las exageradas limitantes que pone el propio Gobierno venezolano a la importación de productos; en Bolivia, los conflictos por la jubilación pusieron en jaque a la ciudadanía y al propio Gobierno masista. Actualmente las colas en el país caribeño nos hacen recuerdo a las vividas en 2010 cuando no existía en nuestro país el azúcar, carburantes y otros insumos, en donde esta gestión gubernamental obligó a los ciudadanos a efectuar terribles colas para adquirir tales insumos necesarios para el diario vivir.

Maduro tiene un mandato calificado como ilegitimo, puesto que se mostraron indicios de fraude electoral en los que, al principio, aceptó la revisión de los resultados electorales para luego negarse a hacerlo. En Bolivia, el Tribunal Constitucional Plurinacional, de manera polémica, aceptó la posibilidad de una re-reelección de Evo Morales, habilitándole para la postulación en 2014.

El punto central de la coyuntura, es la denuncia sobre el dinero que financia el Programa "Bolivia Cambia, Evo Cumple", del cual se conocen aspectos como que no es dinero del propio Estado Boliviano; es financiamiento externo; no es dinero autorizado por el Órgano Legislativo (CPE, Art. 158, par. I, num. 8); el Gobierno no explica de dónde salieron tales recursos o en calidad de qué ingresaron al país; ciertamente, se sabe que es dinero venezolano, y tenemos que Bolivia se endeuda mientras que los venezolanos requieren ese dinero ya que, en palabras sencillas, necesitan subsistir.

El líder de la oposición venezolana, Henrique Capriles, afirmó en su cuenta de Twitter que los gobiernos de otros Estados afines al chavismo que han recibido dinero venezolano, no lo hicieron en calidad de regalo o donación, significando que los montos del citado Programa no son de regalo, sino préstamos internacionales que revisten la calidad de "empréstitos", y estos montos de dineros pueden verse desde dos perspectivas: a) Es dinero del necesitado pueblo venezolano, el cual fue entregado por el Gobierno de Hugo Chávez sin anuencia de los ciudadanos y ahora lo necesitan; b) Es dinero que el Gobierno boliviano ha recibido y se ha empleado en un Programa con fines políticos, que ha servido en algunos casos para generar obras y que en otros se ha dilapidado dinero, pero también ha sido la excusa perfecta para derrocar gobiernos municipales opositores al MAS que se negaron a recibir los cheques venezolanos.

Los bolivianos tendremos que preguntarnos a qué hora llegará la factura y el plazo para devolver el dinero.