sábado, 10 de agosto de 2013

ENTENDER EL FENOMENO Y LAS PERSPECTIVAS DEL P.T. EN EL PAIS

Gonzalo Rodríguez
rodriguez.go@gmail.com

Es imprescindible desentrañar la contradicción principal que caracteriza hoy a la sociedad boliviana y, para ello debe partirse del hecho de que los últimos años la clase obrera y otros sectores asalariados han resultado principales víctimas de las políticas del actual gobierno.

La descalificación de sus luchas salariales, la incertidumbre sembrada sobre las cajas de salud; la clara intención de poner en duda la jornada de trabajo en el sector salud, las jubilaciones miserables que resultan del sistema de pensiones, la penalización del derecho de huelga y el procesamiento de dirigentes sindicales; provocan una profunda desazón en los asalariados. Ello determina que la clase obrera y los otros asalariados perciban comprometido su presente y que no avizoren ninguna esperanza de futuro con el actual gobierno.

Por su parte, en las filas de gobierno, se refuerzan los sectores que confunden como privilegios los derechos y conquistas laborales, que postulan que los asalariados deben ser sometidos en beneficio del Estado; y bajo tal mentalidad, en los hechos, terminan por constituir un capitalismo de estado insensible, cual nueva burguesía burocrática que resulta la única obra palpable del llamado "proceso de cambio".

Por ello, es esa confrontación de clase con la burguesía burocrática, constituida a partir del gobierno del MAS, la que requiere ser encarada con decisión y urgencia, revelándola como la actual contradicción principal del proceso político boliviano.

Es el desarrollo de tal contradicción que lleva a los asalariados a sentir más que nunca la necesidad de una nueva alternativa política que los represente, que les devuelva la esperanza sobre sus derechos y conquistas, y proyecte sus aspiraciones de progreso social.

Esa principal contradicción determina también el alineamiento del resto de las clases sociales. Así, los sectores empresariales, otrora opositores al gobierno, en la actualidad pactan con él en el oriente; y allí, esto queda ilustrado en la realidad del sector fabril que resulta uno de los mas afectados en el respeto de sus derechos laborales.

En el occidente, a la luz de tal contradicción principal, se explica el porque los cooperativistas mineros son defensores del gobierno. Resultan los que menos derechos reconocen a sus peones, menos cumplen con la seguridad ocupacional y de afiliarlos a la seguridad social, y los que incluso abusan del trabajo infantil asalariado.

A su turno, esa principal contradicción hace también que las clases medias asalariadas, constituidas principalmente por profesionales, empiecen a volcar su mirada a lo que pueda hacer el mundo obrero, toda vez que sus condiciones de trabajo que resultan amenazadas, cuando no ya afectadas, por el actual gobierno, solo puede encontrar alivió a través de un cambio a favor del mundo obrero en la correlación de fuerzas políticas del país.

Es esta contradicción principal la que en gran medida va dar un rasgo diferente a las elecciones del 2014. Los partidos de derecha han perdido en sumo grado su base social que se fue a pactar con el gobierno. En tanto que la base social obrera, núcleo central del P.T., tiene ahora la oportunidad y el desafío de saber aglutinar a todo sector social afectado, amenazado y postergado por el actual gobierno.