miércoles, 9 de octubre de 2013

ESCAÑOS DE LOCURA

Jorge Marquez Meruvia
jorgermarquez17@hotmail.com

Entre los soliloquios de Hamlet podemos mencionar uno que dice: "¡El mundo está desquiciado! ¡Vaya faena, haber nacido yo para tener que arreglarlo!". Al parecer nuestros representantes se toman muy en serio la obra de Shakespeare y empiezan a tener episodios de grandeza, justicia y uno que otro delirio. Según ellos sus acciones son racionales, arrastrando a sus regiones a ser cómplices de sus locuras.

Nuestros representantes al paso que van terminaran sesionando en el "Hotel Pacheco" de la capital. Lacan poco antes de mayo de 1968 escribía: "Ni siquiera digo que la política es lo inconsciente, sino simplemente: lo inconsciente, es la política", años después Michel Schneider explicaba de la siguiente manera lo que Lacan quiso decir: "Por su costado absurdo, no consideramos aquí está afirmación demasiado abrupta. No, la política no es solamente lo inconsciente, sino que es también lo inconsciente, los fantasmas, los sueños, los fracasos, las angustias".

El desencadenante de la secuela de locura se llama: redistribución de escaños. Al parecer nuestros queridos y ponderados asambleístas no tenían idea, entre otras cosas, sobre que son los sistemas electorales. El desconocimiento del tema hace que hablen por hablar (como lo hacen con cualquier cosa). Ya sean de la oposición o el oficialismo, dieron el grito al cielo ´por la nueva redistribución de escaños. Muchos creían que la redistribución tenía que ver con el desarrollo económico, otros, desconocían que los escaños se los asigna mediante fórmulas matemáticas, lo cual era algo irracional, ya que según ellos los escaños son netamente temas políticos.

Desde 1952 hasta el día de hoy en Bolivia todo tema sin importar cuál sea es de carácter político y está inmerso profundamente en la esfera de la política. David Easton en su teoría del sistema político, estaría riendo a grandes carcajadas al ver en la sociedad boliviana que todo lo coyuntural (economía, futbol, sociedad, etc.), se convierte en un tema estructural, central y debe ser solucionado en la esfera de lo político.

A Ortega y Gasset se le atribuye una frase que dice: "lo más importante dentro de una democracia, es el sistema electoral". Nuestra historia nos demuestra que este filósofo español tenía razón, ya que en la década del 50 en pleno apogeo de la revolución nacional la Corte Nacional Electoral era una maquinita de votos para el Movimiento Nacionalista Revolucionario. Tampoco podemos olvidar el excelente trabajo de la "Banda de los Cuatro" en los 80. Ambos hechos sucedidos en el Siglo XX.

Vamos a darles el beneficio de la duda a nuestros asambleístas y pensemos que sabían de estos hechos, es más, digamos que sabían que son los sistemas electorales, que en Bolivia se utiliza el sistema de doble cociente y que la redistribución de escaños se hace de acuerdo al número de habitantes que hay en cada departamento. Bajo esta hipótesis, es realmente necesario que asambleístas entren junto con sus regiones en medidas de presión que no tienen sentido. Posiblemente se asustaron al saber que un curul menos en su región, es perder la oportunidad de seguir sesionando en la Asamblea Legislativa Plurinacional. ¿Será qué tienen miedo de perder su banca en el parlamento?, ¿es posible qué se encuentren horrorizados al saber que ya no podrán seguir trabajando por el bien de la patria? O tal vez se encariñaron mucho con la Asamblea y no quieren dejarla, en ese caso, al parecer el Presidente Morales no es el único que tiene la intención de quedarse en el poder un buen tiempo.

Saquemos nuestras propias conclusiones y recordemos que Francisco de Quevedo sabiamente decía: "creyendo lo peor, casi siempre se acierta".