jueves, 3 de octubre de 2013

LOS BEODOS, EL PODER Y LAS PREBENDAS

José Pastén Burgoa
pastenburgoa@hotmail.com

Gracias a los que otrora se denominaban el Cuarto Poder (la prensa) se descubren y conocen situaciones incómodas y adversas de quienes eventualmente están en "el árbol" (así se denominaba a los que ocupaban cargos jerárquicos con fecha de fenecimiento). Hoy, el cuarto Poder es el Órgano Electoral y pare de contar.

Con seguridad que el PODER tiene sus efectos y que causan conmoción, nerviosismo y mea culpa dentro del entorno gubernamental, peor aún si sus correligionarios son encontrados "con las manos en la masa", es decir, en situación flagrante, con aliento incluido y dificultades notorias en la pronunciación de palabras por evidente afectación alcohólica. La situación se hace difícil a momento de explicar a la opinión pública "la verdad histórica de los hechos". Aquí no hay conspiración, infiltrados ni personas que quieren desestabilizar al gobierno.

Ya no es novedad que algún connotado miembro del MAS, familiar, pariente, allegado o simplemente un hijo de buen padre, aparece retenido por conducción bajo los efectos del alcohol con riesgo de causar daños a personas y propiedad privada. En Santa Cruz, recientemente, muy "fresquito", un militante del partido del cambio vinculado al ámbito de la forestación y, luego, un hijito de papa masista fueron tema de titulares y material de informativos centrales.

¿Qué les pasas hermanos del cambio? ¿Acaso se sienten privilegiados y con poderes astrales conferidos por el dios sol, la pachamama o la tierra? ¿Creen que por su condición política partidaria están exentos de sanciones y castigos? ¿Acaso no aprendieron de la bochornosa situación de un "honorable" masista durmiendo la mona en dependencias de Transito junto a su chofer luego de protagonizar verdaderos "cambios"? ¿Acaso no recuerdan la difícil postura de un intelectual campesino que también fue sorprendido beodo y tuvo que hacer adobes clamando: ¡Que me perdone el hermano Evo!

Mas preguntas: ¿El hecho de estar en el poder les garantiza que ante cualquier contratiempo, con una sola llamada podrán instruir al verde olivo la inmediata liberación? ¿Conocen ustedes el significado de "persona pública"? ¿No sienten vergüenza por lo que la opinión pública pueda decir? ¿Sus asesores no les explican que circunstancias como estas perjudican la imagen y gestión en vías de perpetuidad?.

A esto se suma escandalosos descubrimientos de miembros del Parlamento vinculados a narcotraficantes a los que se les favoreció con permisos y autorizaciones especiales de circulación y conducción. La opinión pública citadina que no son pocos, a estas alturas ya tiene una valoración real de cómo actúan algunos hermanos del cambio con el perjuicio frontal y directo a su líder máximo.

Puede que Morales Ayma tenga la intensión de moralizar el estamento público pero sus correligionarios parecen no darse por enterados, por consiguiente ¡mano dura con ellos! Aunque signifique marginarlos de este movimiento político con el riesgo de que, una vez expulsados, puedan ellos encender el ventilador y diseminar "cosas raras" de quienes están en el manejo de la cosa pública.