sábado, 23 de noviembre de 2013

COARTADA DE PROPOSITO MULTIPLE

Gonzalo Rodríguez Amurrio
rodriguez.go@gmail.com
http://libertadesdemocraticas.blogspot.com

La promulgación del decreto del segundo aguinaldo provocó múltiples reacciones inmediatas, pero, sobrepasando ello, quedarán pendientes ciertos efectos que permiten afirmar que se trata de una evidente coartada. Tal afirmación se basa, al menos, en siete aspectos.

Primer efecto buscado por el gobierno: el alejamiento de los trabajadores del partido de reciente creación PT. Al menos una parte importante de la dirigencia sindical nacional, a partir de un ampliado de la COB, ya se ha inclinado por aliarse con el binomio Morales-García Linera, y buscará su credencial de militancia azul, en vez de la roja y blanca del PT. Pero aún falta saber cuánto realmente aquello incidirá en la base social misma del sindicalismo asalariado.

Segundo, reavivar la vieja contradicción: trabajadores versus empresarios, por el pago de tal bonificación anual, suplantando coyunturalmente la contradicción burguesía burocrática (gobierno) versus trabajadores, misma que cobró vigencia después: del fallido gasolinazo de finales de 2010, del maltrato a quienes el gobierno descalifica constantemente como "salarialistas", del intento por caer sobre el patrimonio de las cajas de salud, de la pretensión de ampliar la jornada laboral de quienes trabajan en salud y, de la desesperanza presente en relación a lograr una jubilación digna.

Tercer aspecto, distraer la atención del movimiento sindical respecto a su lucha por recuperar el poder adquisitivo de los salarios frente a la inflación última, en tanto quede ocupado peregrinando en los ministerios, en busca de lograr para cada empresa estatal la resolución ministerial que viabilice la versión mini del aguinaldo para obreros y; en el sector privado, en tanto durante varios meses del 2014, quede enfrascado en pelear por el cumplimiento de dicho aguinaldo.

Cuarto, volver a correlacionar el fantasma de la inflación con los incrementos de sueldos y salarios, bajo el afán de que a futuro la población ya no vea con simpatía las luchas salariales, por muy justas que estas sean. La nueva oferta de Bonos del Tesoro es una forma indirecta de decir: sí generará inflación pero "la controlaremos".

Quinto, alejar la atención de la opinión pública de una de las verdaderas causas coyunturales de la inflación del último tiempo, como resulta el dinero fácil del narcotráfico y de otras fuentes ilegales; que no solo han venido desestructurando la actividad productiva agrícola sino que acrecientan la demanda de productos cotidianos necesarios, sin que esos dineros se hayan generado a través de la producción de bienes de consumo masivo.

Sexto, conservar viejas lealtades políticas vinculadas a las jerarquías estatales y las fuerzas del orden, las cuales recibirán el segundo aguinaldo sin mayor trámite y sobre su total ganado. En tanto castiga la rebeldía de los obreros estatales limitando a su salario básico y a la exigencia de una autorización gubernamental, que más parece una certificación de buena conducta, antes que un reconocimiento a su esfuerzo productivo a favor del país. A ello se puede sumar la sentida exclusión de diversos sectores, entre ellos consultores y de la gran masa de jubilados.

Séptimo propósito: el electoral, pero aún mucha agua correrá bajo los puentes y, en realidad, dependerá en gran medida de la forma en que los otros seis propósitos resulten asimilados en forma favorable o desfavorable al gobierno por parte de la población.

Por de pronto, si bien el PT asumió el no haberse amilanado ante tanta osadía y magnitud de la maniobra gubernamental, pero quienes tienen la respuesta final es la base social misma del movimiento sindicalizado, que tienen, ante sí, el desafío de mostrar que ni diez aguinaldos pueden quebrar su voluntad, de atender su necesidad de contar con una expresión política propia.