lunes, 4 de noviembre de 2013

LOS ERRORES DEL GESTOR PUBLICO

Iván Arias Durán
ivanariasduran@hotmail.com

En este mi andar por el país en eso de asesorar a gestores públicos, encuentro un común denominador que mata las iniciativas y los emprendimientos: el maltrato que dan los jefes al personal (prefiero llamarles Gestores, pero a la mayoría les encanta denominarse y sentirse jefes). Casi todos los directivos no ven en las personas que están a su cargo como talentos humanos, sino como recursos humanos. Es decir como objetos e instrumentos a los cuales solo deben dar órdenes y obligarles a que cumplan sin chistar.

En este contexto, con varios Gestores públicos comparto una serie de recomendaciones y prácticas comunes que contribuyen a eliminar la creatividad y productividad de sus instituciones y que, por lo tanto, deberían combatir:

1. En algunas instituciones, muchos proyectos no avanzan al requerir el constante visto bueno del más mínimo detalle por parte del gerente. De esta forma, los trabajadores más creativos sienten que están perdiendo el tiempo. Un jefe nunca sabrá cómo de competente es un trabajador hasta que éste no tenga la capacidad y autoridad como para trabajar por sí mismo, y en muchas ocasiones, parte del freno de los avances son causados por el propio directivo.

2. Con los controles rígidos y el miedo se consigue que nadie se pase de la raya, pero también se consigue que los empleados no traigan nuevas ideas por temor a ser humillados o atacados. Tampoco serán honestos a la hora de presentar algunos problemas que están surgiendo en un proyecto o en la institución en general. Y es que muchos directivos tienden a confundir la seriedad en el trabajo con ser una persona seria y con mal humor. Se olvidan que un líder no tiene súbditos, sino seguidores. No es temido, sino respetado.

3. Muchas instituciones creen que es bueno comunicarse con sus empleados para hacer un seguimiento de sus objetivos y los problemas con los que se van encontrando, por lo que ahora ponen un día a la semana para hacer una reunión. Si no se tiene una agenda bien definida y si en esas reuniones no se llegan a acuerdos concretos y no se hace un seguimiento estricto a su cumplimiento, las reuniones se convierten en algo improductivo y de pérdida de tiempo insulsa

4. Para movilizar y utilizar con plenitud a las personas, aparte de invertir en los productos y servicios, debe invertir en las personas, en aquellas que crean y conocen los servicios-productos que se ofrecen a la sociedad. La gestión del talento humano está conformado por las personas y las instituciones. Las instituciones jamás existirían sin las personas que les dan el impulso, la creatividad y la presencia en el contexto local, nacional e internacional.

5. En una institución son muy importantes los gestores visionarios, pero más lo son aquellos que se caracterizan por desarrollar el talento que hay en personas de las instituciones. Es importante tomar en cuenta que los directivos (lideres) son exploradores del potencial de otras personas.

6. Si no quieres aburrirte y frustrarte, las empresas públicas y privadas deben auto-destruirse para re-inventarse de nuevo; aprender a aprender, porque la incertidumbre te activa a generar ideas innovadoras y creativas.

7. El hecho de trazar metas y tomar la decisión de ir tras ellas para alcanzarlas, enseña en la práctica que el futuro no se puede dejar en las manos caprichosas del azar. Es muy importante estimular en los directivos y empleados el hábito de colocarse metas personales que se articulen con los objetivos de la institución. Esto ayuda a los funcionarios a construir un proyecto de vida que se asocia con la Institución, creando un fuerte sentido de pertenencia.

8. Convertir la Excelencia en un modelo mental que guíe la gestión en todos los niveles y procesos de la Institución. Excelencia: es la condición de aquel que sobresale entre los de su clase. La calidad personal de nuestra gente y de los productos y servicio que damos a la ciudadania son el sello que marca nuestra Excelencia. Es preciso que toda la gente de la Institución esté familiarizada con el hábito de la excelencia, de ir más allá de las expectativas personales y de la gente. Los únicos que no se cansan de crecer son los humanos. Los animales vegetan según sus instintos.

9. Es muy conocida la importancia y utilidad del trabajo en equipo. El valor de un empleado aumenta gracias a sus capacidades como integrante o como líder de un equipo. Es un camino eficaz para potenciar las habilidades individuales e incrementar la productividad, buscar soluciones a problemas complejos y mejorar los niveles de calidad. Esto no es una cuestión sencilla, la práctica del trabajo en equipo requiere capacitación y entrenamiento.