lunes, 2 de diciembre de 2013

EL PAPEL INDIGNO DE CIERTA DIRIGENCIA SINDICAL

Gonzalo Rodríguez Amurrio
rodriguez.go@gmail.com
http://libertadesdemocraticas.blogspot.com

Uno de los fundamentos trabajados por el gobierno en los oídos de determinados dirigentes sindicales de nivel nacional fue la idea de que, era un error haber fundado el Partido de los Trabajadores (PT) y que, si de tal error querían librarse se hacía necesario frenar no solo el desarrollo del PT, sino comprometer a la entidad sindical matriz de los trabajadores bolivianos a favor del binomio Morales-García Linera.

Tal nefasta exigencia era difícil de cumplir a secas, por lo que tuvo que cobrar materialidad la idea de un segundo aguinaldo, decretado justo un día antes del Ampliado Nacional de la COB realizado en Santa Cruz; todo bajo la ilusión de que determinados dirigentes sindicales nacionales serían llevados en hombros hacía el abrazo con el gobierno.

Las cosas no siempre salen como las personas a veces quieren. El segundo aguinaldo generó una efímera alegría y, en contra de lo previsto por sus autores, también provocó aflicciones e insatisfacción, que al presente hacen que la misma sea vista, también, como una muestra del abuso de poder gubernamental, de su afán de manipulación de los sentimientos de la gente.

Ese desenlace del segundo aguinaldo, a la par de sumar puntos a favor del gobierno también hace que los pierda, tal es el caso de la población adulta mayor a la que le paga la renta dignidad pero que excluyó del segundo aguinaldo, igual los obreros estatales que también resultaron objeto de discriminación porque se les pagará sobre el básico y no sobre el total ganado; o trabajadoras y trabajadores de programas estatales como el PLANE que resultaron definitivamente excluidos, etc.

Junto a la pérdida perceptible de esos puntos de apoyo, nuevos hechos previsibles, como un mayor índice de inflación y que afectará la economía de las familias bolivianas, con el paso del tiempo, harán que el expresado respaldo de determinada dirigencia sindical nacional hacia el binomio del gobierno quede solo como una declaración en el papel.

Para el momento mismo del proceso electoral en sí, la base social representada en los diversos organismos sindicales y en la propia COB, darán sobradas muestras de su dignidad y libertad de acción en el plano político. Dado el caso, la orfandad en la que quede la dirigencia sindical nacional progubernamental hace previsible que, a corto plazo, ésta tenga dificultades en relación a su reelección en los próximos congresos nacionales, que ellos mismos han optado por postergarlos por más de un año.

Puede que estén percatados de tal dificultad, por eso mismo la postergación de los congresos sindicales. Puede incluso que tengan conciencia de que su ciclo dirigencial ya no tenía futuro, desde el momento en que se probó en los hechos que no se encontraban a la altura de dirigir las luchas del movimiento sindical en este último par de años y, por tanto, para asegurar su paso a la actividad política pública, requerían del único modo que así les posibilite: el brazo del gobierno.

Pero, aún tienen que pagar una última factura por anticipado, para que sus nombres figuren en las listas de parlamentarios del gobierno: el papel indigno de convertirse en muro de contención de las demandas de los diversos sectores laborales y sociales.

Frente a ello, no será la primera vez que la base social de la COB sienta la urgencia de sobrepasar tal muro, y sin duda al acrecentarse tal urgencia derribará a quien se interponga en su camino como en ocasiones anteriores ya lo hizo.