lunes, 17 de marzo de 2014

PREELECTORALES: ¿ESCENARIO IDEAL?


Iván Arias Durán

Hasta mayo, sino antes, de este 2014 los partidos y agrupaciones políticas deberán definir con claridad sus alfiles, caballos, torres, reinas, reyes  y peones a jugar en el desafiante ajedrez electoral que nos tocará vivir en menos de un año. Un escenario en  el que, en octubre de este año, se elegirán autoridades nacionales, y en abril 2015, autoridades subnacionales. Y es que, aunque muchos intentan separar una de la otra, en la práctica son dos jugadas en el mismo tablero.

Analizando encuestas y hablando con la gente sobre el perfil del candidato de la oposición, se concluye que la ciudadanía, en gran mayoría, reclama la emergencia o el paso a líderes jóvenes (renovación), ya sea hombre o mujer, con capacidad (meritocracia) y que una a todos los bolivianos y bolivianas (inclusión). De esta manera, ocho años de: repetir la vieja forma de hacer política, de fomentar la diferencia étnica y de "meterle nomás", parecen haber lapidado el cambio azul, la segregación en naciones y la improvisación en la gestión pública. 

¿Qué hay en el panorama político para cumplir este deseo ciudadano? Así como Evo Morales el 2002 supo subirse a la ola de la renovación, actualmente, Luis Revilla parece ser el llamado a ocupar la desilusión que ha provocado el líder cocalero después de ocho años de promesas incumplidas. La gente observa en Revilla la posibilidad para volver a soñar y pensar en un futuro diferente que nos acerque a los grandes países antes que a los enanos y cortoplacistas. Es interesante constatar, de la lectura detallada de las encuestas, que el masismo ha perdido casi toda su base juvenil y que en estratos de la clase media su credibilidad cae en picada, convirtiéndose en un partido de viejos y conservadores. Una candidatura de Luis Revilla acompañado de liderezas y líderes emergentes como Soledad Chapetón de El Alto, con Ernesto Suárez del Beni o con Paola Parada de Santa Cruz, hay otras combinaciones también, (Suárez–Chapetón, Suárez-Delgado) que hacen brillar el ojo a ciudadanos y políticos.

Otro dato de las encuestas y opiniones de la gente también pide que la oposición vaya unida (66%). De ser Revilla candidato a la Presidencia de la oposición forzaría a que la misma se una en torno a él, obligando a que connotados líderes políticos postulen, más bien, a cargos en el Congreso nacional. Así, personas como Juan Del Granado, Samuel Doria Medina, Víctor Hugo Cárdenas, Rubén Costas, Jorge Quiroga, Rebeca Delgado, Carlos Mesa y otros podrían, imitando el reciente caso de Colombia, estar de senadores o diputados en una próxima legislatura que promete ser casi constitutiva de un nuevo proceso. Una de las tragedias de Podemos y Convergencia fue que sus bancadas no tuvieron liderazgos fuertes y articuladores, lo que posibilitó que el oficialismo las haga trizas a través de presiones o dadivas.

Este escenario, que no tendría que ser contra el masismo sino a favor de la patria,  arrastraría una interesante votación, que podría repetir el reciente caso venezolano en el que el oficialismo apenas ganó con 1,8%, poner el Congreso en manos de la oposición  y  llevar al evismo a una segunda ronda. Las demandas ciudadanas y su derecho a soñar se habrían cumplido con creces. Pero también la ciudadanía es cauta y estoy seguro que, después de haber castigado la soberbia y autoritarismo, en la segunda ronda el Evismo arrasaría porque ninguna sociedad se suicida y, guste o no, la macroeconomía va bien y ella está asociada al régimen.

Para que todo lo anterior ocurra, tendría que darse:  1) que los partidos de oposición lleguen a un gran acuerdo programático que proponga al país un plan realista e inclusivo de salida al futuro, dejando de lado el decadente bolivarianismo y más bien, sin despreciar lo avanzado, mirar hacia el Pacífico; 2) que se establezca un dirección colegiada de la oposición; 3) que los actuales líderes nacionales den un paso al costado y estén dispuestos a construir una oposición viable hacia el 2019 o antes desde el Congreso nacional; 4) que se establezcan criterios de selección transparentes y no cuoteo para diputaciones y senadurías; y 5) definir, paralelamente, una estrategia común para las elecciones en municipios y gobernaciones

Me imagino que a muchos lectores este primer escenario y sus múltiples varianzas no deja de gustar y de concretarse, rompería esquemas y la desesperanza, anulando la emergencia futura de fenómenos como el fujimorismo o los outsiders. Ahora bien, ¿los actuales líderes están dispuestos a ceder y construir? ¿Estamos dispuestos a sincerarnos y dejar de tener ese doble discurso que habla de socialismo pero que vive del capitalismo salvaje y que sus reglas nos gobiernen? ¿Revilla y el MSM estarían dispuestos a dejar la Alcaldía de La Paz? ¿Rebeca Delgado y todos los desilusionados se sumarian a este programa? Pisando realidades, habrá que ver otros escenarios y lo haremos en la próxima entrega.