martes, 27 de mayo de 2014

RESPUESTA AL ARTICULO: FALSOS SUPUESTOS DEL SOCIALISMO


Lucio Gonzales Alanes
rodriguez.amurrio.go@gmail.com

Comenzaremos, a poner en cuestión el artículo, "Falsos supuestos del Socialismo", de Armando Méndez, publicado en el periódico Opinión de la ciudad de Cochabamba, en fecha 11 de mayo del presente año, desde el título está dirigido a distorsionar el enfoque marxista y sobre todo a invalidar la categoría marxistas de la Plusvalía, veamos en el primer párrafo dice: "que todas las gamas del socialismo parten de dos supuestos falsos: El primero dice que en una economía de mercado, el capitalista explota al trabajador; el segundo, que el Estado puede desarrollar la economía de un país".

Cuando Carlos Marx, en su trabajo de El Capital en el primer tomo, nos muestra y dice que la célula del capital es la mercancía, nos está diciendo, que hay partir de ella para estudiar el capitalismo, ¿cómo la mercancía llego a poseer y alienar a capitalista y trabajadores?, ¿cómo la mercancía llega a tener un valor?,¿ porque tiene un valor? y que el precio y el valor no son iguales, si hay una relación de correspondencia, ¿cómo el mercado que era un hecho aislado llega ser un fenómeno social- histórico?, y no natural como creen algunos.


¿Qué es la mercancía? Esta pregunta tan simple en apariencia, te genera una complejidad de investigaciones, que inmiscuyen el proceso de trabajo en el modo de producción capitalista, donde hay pues dos clases concurrentes capitalista y trabajadores  y esta es una relación antagónica unos son dueños de los medios de producción y otros sólo de su fuerza de trabajo y se ven obligados a vender la misma o se mueren de hambre, son pues, esclavos de la modernidad.


La mercancía bajo condiciones históricas y sociales tiene un valor, y ¿qué es el valor? Es la propiedad o poder que tiene una mercancía para intercambiar con otra mercancía en el mercado. Cuando Armando Morales, dice que en una economía de mercado no hay explotación ni lucha de clases, lo que hay es conflicto entre los demandantes y oferentes, y que la misma se resuelve pacíficamente, esta pues, en un conocimiento incipiente de la economía propio de los economistas de la vulgata, si bien es cierto, que los precios se resuelven o definen en el marco de la oferta y demanda en el mercado como lo reconoció Marx, esta definición tiene ciertos límites. Donde el Valor no es igual al Precio. (Esta es otra discusión).


El autor dice suelto de cuerpo, que en la antigüedad había explotación, pero que hoy cuando la libertad individual prevalece no hay explotación. ¿Cómo  puede ser posible que un hombre libre por su propia voluntad se haga explotar por otro? Se pregunta. la respuesta es contundente, y Marx nos dice que en el proceso de la llamada acumulación originaria del capital, los hombres (campesinos y artesanos) fueron despojados de sus medios y objetos de producción y las herramientas fueron  sustituidas por maquinarias, ósea el trabajo, dejo de ser trabajo concreto para ser trabajo abstracto o productor de mercancías, los hombres si bien dejaron de ser esclavos o vasallos, mutaron  de su condición de tales a ser dueños solo de su fuerza de trabajo y de su libertad formal; se vieron obligados a vender su fuerza de trabajo o a morirse de hambre, es por esta razón que son explotados, entonces en el capitalismo el obrero no es dueño de su producto, no crea producto crea mercancía para el mercado, son dos conceptos diferentes que no llega a diferenciar el Sr. Méndez.


Sostener que el capitalista retribuye el valor de la fuerza de trabajo, es una verdad a medias, si y no, si porque le paga un salario, que le alcanza para la reproducción de  su fuerza de trabajo ,  ejemplo si un obrero es contratado por ocho horas de jornada laboral, tiene que trabajar las ocho horas, cuatro serán suficientes, para que el obrero pague con su producto el salario por el cual fue contratado y las otros cuatro, son pues, plus producto, trabajo no pagado que se apropia el capitalista o la Plusvalía, al capitalista no le interesa el obrero o el producto como tal, sino la creación de más valor. La sustancia del valor es el trabajo.


Marx, reconoce que hay un trabajo pretérito, que se cristaliza en los objetos, medios de trabajo, herramientas, maquinarias, etc. y los denomina trabajo muerto, el trabajo vivo que se manifiesta en la energía mental o manual, desplegada por los trabajadores al entrar en contacto con el trabajo muerto, es el que  genera un proceso productivo de creación de valor, en este proceso solo el trabajo vivo crea valor,  el trabajo muerto solo transfiere valor.


Desde las últimas dos décadas del siglo pasado, quieren hacernos creer que el tiempo del fin del trabajo, es el que marcara el presente siglo, que los obreros disminuirán en gran medida y que lo determinante será los trabajadores de servicios, técnicos, ingenieros, programadores, enfermeros, profesores,  etc. Fueron Alain Touraine, en su libro la sociedad posindustrial, Alvin Tofler , en la tercera Ola, Jeremy Rifkin en su libro El Fin del Trabajo, éste último nos habla inclusive de la Economía inmaterial.


No se puede negar, que el desarrollo de las fuerzas productivas (tecnológicos) han revolucionado el proceso productivo, la demanda en el mercado laboral es tan exigente que el contar con un título de bachiller en humanidades hoy   no significa nada, la exigencia ahora es, que por lo menos sean mano de obra calificada,  profesionales con título si es necesario con maestrías, los títulos de licenciatura fueron infravalorados, sin embargo en los sectores productivos como las minas y fabricas por lo menos en el caso boliviano esto no cambio en gran medida, este hecho no quita su condición de que siguen siendo los obreros o trabajadores los que crean plusvalor. Hay una insurgencia del trabajo  frente al fin del trabajo.  Trabajadores somos todos,(abogados, ingenieros, economistas, médicos, profesores, mineros, fabriles, aymaras, quechuas y campesinos) por que la ontología del ser social es el trabajo diría, Gyorgy Lukacs. 


Finalmente, el Lic. Méndez, como buen alumno de la escuela Austriaca, seguidor de Von Hayek, dice: "La verdadera fuerza que lleva al desarrollo económico y, por tanto a la eliminación de la pobreza se llama empresa privada, constituida por personas creativas y arriesgada, pero  hoy dicha actividad sigue subordinada a la política". Esta afirmación ya colinda con una barrabasada, ¿puede concebirse una sociedad capitalista sin trabajadores?, no, no es posible, donde solo haya patrones o capitalista (empresa privada) de que serviría el dinero, las maquinas, la tecnología, en síntesis la creatividad y el riesgo de los mismos, porque dinero por sí mismo no se come, ni genera riqueza, son capital muerto  o trabajo muerto.


Contrariamente a lo que piensan los defensores del sistema capitalista, es posible que exista una sociedad sin patrones, cuando los medios de producción estén en manos de los trabajadores, sin ningún problema seguirían produciendo excedente para la apropiación de los propios productores y una redistribución de la misma en el conjunto de la sociedad, donde haya una planificación y planes que cumplan este cometido, que esta decisión es política, no hay  duda, para eso los trabajadores tiene que tomar el poder y no delegarla a nadie ni siquiera a sus "supuestos partidos", el poder de los que hacen y trabajan  el "poder hacer" diría Jhon Holloway.   Carlos Marx, en el capítulo XXIII, titulada, La ley general de la acumulación capitalista, dice: "La fuerza de trabajo no se compra aquí para satisfacer, mediante sus servicios o su producto, las necesidades personales de su comprador. El objetivo perseguido por éste es la valorización de su capital, la producción de mercancías que contengan más trabajo que el pagado por él, o sea que contengan una parte de valor que nada le cuesta al comprador y que sin embargo se realiza mediante la vente de mercancías. La producción de plus valor, el fabricar un excedente, es la ley absoluta de este modo de producción", lo que los capitalista hacen, no es por altruismo, por la eliminación de la pobreza y por el desarrollo económico, lo hacen simplemente movidos por la ganancia. Finalmente, el motor de la historia es la lucha de clases,  unos por apropiarse del excedente y otros por participar y recuperar el excedente creado con la venta de fuerza de trabajo.