viernes, 6 de junio de 2014

AL MAESTRO, EN SU DÍA


Julio Ríos Calderón

Antes de venir a la Tierra, Jesús vivía en el cielo con Dios. Por eso fue tan diferente a los demás hombres, porque fue el único que vivió en el cielo antes de nacer en la Tierra. En el cielo, Jesús había sido un buen hijo que escuchaba a su Padre. Por lo tanto, pudo enseñar a los seres humanos lo que había aprendido de Dios. Si tú escuchas a tus padres, estarás imitando el ejemplo de Jesús.

Ser maestro es un acto de fe, fe en la posibilidad de cambiar el mundo educando, fe en el individuo, fe en la supremacía de la riqueza intelectual. Ser maestro es un acto de amor, porque la entrega de uno mismo está implícita en la tarea, porque se da a manos llenas sin esperar retribución.

Un maestro es un soñador, por creer, más allá de ésta época frívola y escéptica, creer en el espíritu del hombre. Y creer que algún día, al final del camino, podemos entregarle esa antorcha a un discípulo, que es otro soñador.

Que la ética y la fidelidad a los ideales son el norte que enaltecen al hombre, es la lección de un maestro. El enseña que el arte enriquece el espíritu humano de un modo inviolable, que nada ni nadie podrá quitarnos jamás.

Enseñar que la tierra nos ha sido prestada, que mañana debemos entregarla a nuestros hijos y a sus hijos, es la herencia de nuestro maestro.

Y a pesar de la corrupción, de la violencia, del desmedido interés individual, alguien –entre todas las opciones vitales- es capaz de elegir ésta: "ENSEÑAR".

En el año 1924, bajo la administración del presidente Bautista Saavedra, por Decreto Supremo del 24 de mayo, fue declarado el 6 de junio Día del Maestro en Bolivia, para hacer un homenaje a todos los maestros del país. 

La fecha está asociada a dos hechos importantes: la primera, relacionada con la fundación de la primera Escuela Normal de Profesores de la República, ¨Mcal. Sucre¨, en 1909 en la ciudad de Sucre, durante la presidencia del general Ismael Montes. Ésta escuela fue un homenaje a los 100 años de la gesta libertaria de 1809 en Chuquisaca.

La segunda, coincide con la fecha de nacimiento de Modesto Omiste Tinajeros, un pionero de la educación en el país, considerado "Padre de la educación boliviana". Conocido como un polifacético educador, fundó escuelas, fue diplomático y periodista. Algunos escritores lo llamaron "El Sarmiento Boliviano", por su consagración a la enseñanza libre y la influencia que tuvo en la Ley de Libertad de Enseñanza, aprobada un 22 de noviembre de 1872.

Aprender, investigar, comunicar, ilustrar verdad son cualidades inherentes a la persona, manifiestas cuando ejercita el don de enseñar. El trabajo de un maestro necesita de esfuerzo, paciencia, dedicación, compromiso y responsabilidad para poder educar, formar y orientar a sus alumnos.