lunes, 9 de junio de 2014

EL PROCESO DE CAMBIO DE LOS MANTENIDOS


Esther Balboa Bustamante

Sucedió en Bolivia, el país sudamericano organizador de la reunión G77 + China en la ciudad de Santa Cruz para la segunda semana de junio, 2014. Después de la cumbre de jóvenes vino la cumbre de las mujeres. Como era de esperarse, recibieron sendos discursos del Presidente y del Vicepresidente. Entre sonrisas de mujeres jóvenes y no tan jóvenes, pétalos de flores blancas, sin faltar un cartelito que decía "Alvaro I Love You", y besos del aclamado para todas las mujeres del presídium. El silencio cayó en el auditorio y se escucha la voz en falsete del segundo hombre al mando del país. (En la Constitución Política Boliviana el Órgano legislativo es el Primer Poder del estado, sin embargo en Bolivia se insiste en que el Primer ciudadano es el Presidente del Poder ejecutivo.). Decía que el hombre se dirige a la multitud de féminas sonrientes y una que otra se apresura a sacar su cuaderno de apuntes.

"Hermanas, compañeras…" El segundo hombre se batió en un discurso propio de los predicadores; con elocuencia alabó los méritos del gobierno socialista que desafiando el peligro capitalista estaba al servicio de la patria. Trató de justificar la tesis de que la cuestión femenina no estaba subalternada al partido, sino que más bien las mujeres estaban obligadas a participar en el partido acatando las decisiones de la mayoría y haciendo de la cuestión femenina una cuestión general. Las mujeres deben luchar por la igualdad. Y cuando quiso explicar este concepto, el segundo hombre del país se enredó en una explicación del colonialismo, el clasismo y el patriarcalismo. Para que se entienda mejor – dijo -que la lucha de las mujeres era por el "vivir bien", y, para darle el golpe de gracia a su discurso puso de ejemplo a las federaciones cocaleras donde las mujeres del trópico de Cochabamba lucharon contra el colonialismo expulsando a la Embajada de los Estados Unidos de América y a la DEA, lucharon contra el clasismo poniendo en la presidencia del país a un indígena "ahora todos quieren ser indios" sic, y la lucha contra el patriarcalismo está en el hábito. Aquí la voz quiere ser más profunda, y el segundo hombre lanza una frase que hace estallar aplausos: "las mujeres tienen que re-educar a los varones, aunque sea a palos". Los aplausos suenan delirantes cuando dice que "Bolivia ha planificado la ruptura de la jerarquía y que esta pelea no es por cuotas". El clímax llegó cuando expresa que "el enemigo de la mujer no es el hombre, sino que es la tolerancia de las mujeres", ya casi en éxtasis, el segundo hombre expreso su deseo: "quiero ser mantenido por una mujer". Después de que se aplacaron las risas, suspiros y aplausos, pasó a dar "cariñosos consejos" a las "hermanas mujeres" para eliminar la patriarcalización: no depender económicamente del hombre, no abandonar sus objetivos, crear un espacio propio, de lo contrario el hombre se buscara otra mujer y descolonizar al hombre re-educándolo, haciendo que lave, que cocine… Más aplausos…Finalmente dijo que el Presidente, el primer hombre del país, llevaría la propuesta de los marginados, de las mujeres, a la cumbre de los Presidentes de la G77 + China los próximos días. Abandonó la enorme sala apapachado por aplausos, besos, fotos…y ¡olé!

Pero…..." ¿Qué tiene de malo?"…...me pregunta un hombre instruido en la reforma educativa de los 90', activista por los derechos humanos…..y es esta pregunta la que me hace constatar que la prédica por los derechos y la igualdad de las mujeres se ha transformado en un monolito, en un fetiche al cual los políticos se remiten cada vez que las mujeres se reúnen ritualmente.

¿Qué tiene de malo? …habitualmente no se ven reunidas a las mujeres bolivianas; estamos muy ocupadas en mantener a la familia y a los hombres que se reúnen a nuestro nombre.

¿Qué tiene de malo? …en el discurso político hay oscuridad e ignorancia, aunque el segundo hombre del país parece que lo sabe todo, porque su mente está llena de conocimientos recogidos de aquí y de allá.

¿Qué tiene de malo? …...el discurso político todavía nos reduce a la diferencia: la vieja imagen del mundo a la medida del hombre. Fue necesario abandonar la imagen de que el mundo es plano para explicar la existencia de América, pero es muy difícil que los hombres abandonen la imagen de la mujer divina; fetiche colocado en un pedestal para controlarla.

¿Qué tiene de malo?...los hombres quieren una mujer liberada, para usarla y tirarla sin ninguna responsabilidad.

¿Qué tiene de malo?...los hombres quieren que las mujeres se embaracen a año tras año y ellas mismas eduquen a sus hijos, las madres, seres sublimes y maravillosos, mientras ellos están demasiado ocupados en la política y en la conquista del Poder para poder hacerlo.

¿Qué tiene de malo?...embarazada y tener que trabajar, madre y tener que trabajar….esto ¿es igualdad? ¿Es luchar contra el patriarcado? No, definitivamente eso es una estupidez.

¿Qué tiene de malo?... ¿La revolución?, ¿lo dice un revolucionario? Definitivamente aceptarlo es reaccionario. Es rebelarse sin comprender. Es rebelarse simplemente imitando. Y esto no es un proceso de liberación. Esto es una esclavitud mucho más profunda y duradera porque las mujeres mismas estamos aceptando mantenerlos.