lunes, 28 de julio de 2014

ELECCIONES EN BOLIVIA: REELECCION DE EVO Y ESPIRITU CONSERVADOR EN LA POLITICA PLURINACIONAL

Boris Alberto Céspedes Muñoz
albertcesp@yahoo.com

La realidad de las bolivianas y bolivianos estará condicionada, de manera abierta, por las campañas electorales que llevarán adelante las distintas agrupaciones políticas que intervendrán en las elecciones de octubre próximo. Serán casi tres meses de intensa propaganda, seguramente no faltará la guerra sucia, las descalificaciones, las acusaciones, etc. Lo propio de un ambiente pre electoral en el contexto de nuestra realidad. Y es que en Bolivia La Política se la entiende como campo de batalla, lo que Carl Smith más bien denominaba lo político, o sólo lucha por el poder.

Pero más allá del proceso de campañas  electorales, y de intentar hacer conjeturas sobre quien va ganar las elecciones de octubre, elemento que tanto distrae a los analistas políticos del país, se piensa importante hacer un análisis más profundo sobre la situación de La Política, dicho de manera general, en Bolivia.

Las candidaturas a Presidente y Vicepresidente, son un reflejo claro del mal estado de la política boliviana. Ninguno de los candidatos, ya sea del oficialismo o de la oposición, representan (como se esperaba en tiempos de cambio) liderazgos nuevos y descolonizados que promuevan una "nueva forma de hacer política" que vaya más allá del discurso.  Sería ingenuo pensar además que alguno de los candidatos tiene calidad (o condición como se le quiera llamar) de estadista.

Ni la intelectualidad de algunos, ni la experiencia política de otros pueden hacer suponer que los actuales  candidatos a Presidente y Vicepresidente van a significar un real aporte al desarrollo del país. Entendiendo por desarrollo no sólo crecimiento económico sino la búsqueda del Bien Común, de la Vida en Plenitud  o el Bien Vivir. La mayoría sólo busca que algunos bolivianos, los de su sector, vivan mejor.

Del binomio oficialista sorprende el temor a debatir con otros candidatos para exponer sus ideas. Se escudan más bien en el eufemismo de que sólo debaten con el pueblo o que mejor que hablar es entregar obras. La argumentación más pobre para quienes tienen las banderas de la descolonización es decir "El Candidato Evo Morales no va debatir porque no hay un candidato que este a su altura".

Hábilmente, los comunicadores políticos del gobierno,  han desarrollado slogans como: "la oposición no tiene proyecto de país", pero cuando se le pide al oficialismo entrar al plano del análisis de sus propuestas ellos prefieren distraer con los logros económicos de la gestión pasada.  La población quiere conocer en detalle la propuesta país de parte del binomio oficialista.

Si existe un proyecto país por parte de los candidatos Evo Morales y Alvaro García Linera, este es paradojalmente desarrollista, liberal (así sea keynesiano en su concepción económica), nacionalista, centralista y paternalista. Elementos que evidencian mayor cercanía con los opositores que realmente una propuesta alternativa de país. Las ideas que articularon el discurso de campaña el año 2005, luego de lo sucedido en Chaparina, hoy no tienen sentido pues el gobierno en la práctica han seguido  una lógica totalmente distinta a la del Vivir Bien.

Por parte de la oposición, el panorama es también sombrío. Son seis binomios electorales que parecen haber salido de la improvisación o del resultado de encuestas de popularidad más que de un trabajo responsable por parte de los partidos. En términos generales ninguna de las duplas realmente tiene un proyecto de país a lo sumo tienen estratégicas electorales para evitar que el Movimiento Al Socialismo controle con 2/3 el Poder Legislativo. Candidaturas alternativas como las del Partido Verde se muestran marginales e incapaces de hacer escuchar su propuesta país.

La conformación del binomio de Unidad Nacional que con una elección interna trucha, como se diría popularmente, termino eligiendo al Jefe Nacional del Partido que es en sí, para muchos, el dueño del partido no logra convencer que se eligió a los candidatos más capaces.

Los intereses personales, según varios analistas políticos, echaron por la borda la idea de un único frente de oposición a los candidatos oficialistas que lucharan con figuras nuevas y sobre todo en base a la idea de promover un nuevo accionar político y no la práctica de la politiquería.  

La oposición, sugieren los especialistas, debió pensar en articular una propuesta que interpelará sobre temas como Democracia, Estado de Derecho, Libertad de Expresión, Gestión e Inversión Pública, sólo así se podría develar las contradicciones del gobierno más aún cuando el Poder Ejecutivo recurre a la utilización de todo el aparato estatal para comunicar sus ideas fuerza de campaña.

A fin de seguir con el análisis, es importante revisar las candidaturas a Senadores y Diputados planteadas por las agrupaciones políticas oficialmente habilitadas, por el Tribunal electoral, para las próximas elecciones. En general se puede advertir que los criterios para la selección de candidatos no han  respondido a una idea renovada de la política, que demandaba hacer una selección en base a probidad y capacidad profesional, sino más bien a la conformación de listas en función de cuotas de poder, de grupos de amistad no eligiendo a los candidatos por sus meritos.

Tanto en el oficialismo como en la oposición, vuelven a parecer las mismas figuras. Ministros que ahora buscan participar como Senadores. O Senadores y Diputados que insisten en la re elección sin que se evalúe su gestión anterior y solamente por su "nivel de popularidad" dentro las bases o peor aún por la sola instrucción del (o los) Jefazo(s).

Si hay una constante en la lista de los candidatos esta se puede expresar con la idea del "reciclaje". Ni siquiera importa la consecuencia en términos de ideología política. Los que antes eran enemigos ahora aparecen como grandes aliados. Si bien el MAS es el partido que más rostros nuevos presenta, estas representaciones no alcanzan a estar dentro de la lógica de La Política sino de lo político.

En el caso de las mujeres están han sido simplemente subordinadas a un segundo plano para que se pueda cumplir, en la forma, con los principios de paridad y alternancia que hoy reclama la Ley. Públicas han sido las quejas, por ejemplo de las militantes del MAS de Cochabamba, que han acusado un trato discriminatorio en contra de las mujeres al momento de elaborar las listas de candidaturas para las elecciones de octubre.

Sorprende del Movimiento Al Socialismo,  por mostrar un hecho objetivo, que  a nivel nacional ninguna mujer ha sido propuesta para ser primera candidata a Senadora. Todos los candidatos a primeros senadores por el MAS son hombres. La historia no es diferente en las agrupaciones de oposición.

En las listas de candidatos existen varios jóvenes, algunos de ellos menores de 25 años,  que dicen venir de la agrupación "Generación Evo". A estos muchachos se les presenta como la renovación del MAS y de la política boliviana porque han sido formados en su mayoría en la Escuela de Formación Política del partido.

Sin embargo, más que una formación reflexiva de libre pensantes y donde se enseñen valores éticos en la práctica de La Política, en dicha Escuela se les adoctrina en base al culto hacia el líder, nadie puede criticar a Evo Morales, y la reflexión se mueve bajo la idea de que el fin justifica los medios. 

Se tiene la esperanza, dicen muchos ciudadanos, de que al alcanzar una senaduría o diputación suplente  estos jóvenes empiecen a pensar con cabeza propia y crítica y no desperdicien la oportunidad de convertirse en potenciales estadistas como les paso a tantos otros que entraron jóvenes en política y que aprendieron las malas mañas de los politiqueros.

La ideología, según los varios politólogos, no es adoctrinamiento puro es ante todo reflexión crítica permanente y libre pensamiento si se quiere hacer Política para el Bien Vivir de todos.  Los políticos que se adoctrinan tienen la debilidad que se vuelven conservadores y un revolucionario que se precie nunca puede caer en la trampa de justificarlo todo por o a nombre de la ideología.

Observando las candidaturas parece que en Bolivia no existe una institucionalidad que permita hablar de verdaderos partidos políticos. Seguimos heredando la lógica anterior en la que un partido político se constituía más bien en un club de amigos  donde no existía formación de cuadros, ni mucho menos una permanente discusión ideológica. En general las agrupaciones políticas en Bolivia se encuentran vacías de contenido ideológico y de ideas que permitan convertirse en instituciones que aporten en el desarrollo y bienestar del país. Más bien quienes los integran solo buscan réditos de una coyuntura electoral.

En definitiva, parece demasiada pretensión dicen los analistas políticos, exigir a las agrupaciones políticas que adecuen su accionar en base a valores y principios  éticos. La disciplina partidaria se confunde con la idea del autoritarismo de algunos dirigentes que incluso señalan que no se acepta el libre pensamiento en el interior de las agrupaciones.

En general la acción política en Bolivia es improvisada y realizada por personas que confunden la ciencia de La Política con la demagogia o la dirección sindical. Es evidente que ninguna facción política deja de enfrascarse en el culto al caudillo manteniendo una cultura política autoritaria y de camarillas que buscan aprovecharse del poder. 

Es difícil pensar en Bolivia, a pesar de su necesidad según los analistas políticos,   la posibilidad de que surja un partido de cuadros y no de masas, que reflexione La Política y no solo la convierta en pre juicios o accionares sentimentales con el único objetivo de alcanzar el poder de manera coyuntural.

Y es que actualmente en Bolivia en el contexto de los "partidos políticos" (y en general en toda la administración pública) hablar  de reflexión científica, de pensamiento crítico, de conocimiento, de libre pensamiento, de investigación creativa, de complejidad y de complementariedad de saberes parece estar fuera de lugar.  Todo lo que suene a planificación y estudio riguroso se descarta con el argumento de que "tiene sabor a neoliberal". Se opta  más bien por la improvisación, por la voz del que habla (y a veces grita) más fuerte desde el sentimiento y no desde la reflexión.

La Política, guste o no, es una actividad que requiere reflexión y no solo sentimiento. Requiere además de una formación rigurosa en la que se deben conciliar conocimientos técnicos con principios y valores éticos. Es una actividad eminentemente humana y del ser humano con su entorno porque pone en juego la esencia misma del hombre como compuesto de cuerpo y alma.

No solo está hecha de una visión ingenieril de sociedad o solo de deseos o sueños colectivos, es para muchos un Arte que requiere virtudes, reflexión y experiencia donde el poder es un instrumento para alcanzar no la dominación sino creativamente la liberación del ser humano y un relacionamiento armonioso con su medio ambiente y los otros seres con los que comparte el planeta tierra para que se alcance la plenitud y realización personal y de la comunidad en el sentido más amplio.

Sin embargo, en nuestro medio es espacio común degradar La Política pensando que se trata de una actividad que tiene como objetivo alcanzar el poder e imponerlo a quienes no comparten la forma de ejercitar ese dominio. Se la circunscribe a la lucha por el poder y en el fondo a un campo de batalla de suma cero donde la intención es doblegar, acallar o someter al otro. Es decir practicada así, una acción profundamente colonial

Haciendo un análisis comparado con otras realidades del mundo, no sería precipitado señalar que la Política, la Democracia, la Cultura Ciudadana en Bolivia se sigue enmarcando en los males del periodo de la Republica. Para muchos la descolonización de La Política solamente es un discurso que no se concreta en la práctica porque se sigue separando las posturas políticas de la Ética, ni si quiera se alcanza la Moral.

Todo lo anterior se da por falta de liderazgos en el país. La sociedad boliviana ha perdido referentes, la mayoría de los jóvenes se alejan de acción política porque reciben el reflejo de los politiqueros inconsecuentes que enarbolan discursos pero que en la práctica se comportan de otro modo mostrando un accionar inconsecuente. Faltan los hombres y mujeres comprometidos con el país, con La Política, que estén dispuestos incluso a sacrificar sus intereses por el Bien Vivir de las y los bolivianos.

Hemos confundido al líder – estadista, con el líder de opinión. Ya no hay los hombres que piensen en grande, que piensen en todos, que piensen en Plurinacionalidad. Sólo hay los vivos criollos que se muestran como en verdad no son. Si hay algo que va mostrar estas elecciones es que aún falta mucho camino por recorrer para que en nuestro país La Política se la haga no sólo con el sentimiento sino también con la razón.

Los partidos o agrupaciones políticas no van a responder al rol que deben tener sino replantean su forma de concebirse. Tienen que pasar de grupo de entusiastas a una institución que promueva a líderes estadistas. Y si no pueden con la tarea existen otras instituciones como las Universidades que deben formar esos cuadros que renueven no sólo el ámbito político sino todos los otros campos del accionar humano sólo con liderazgos de verdad, los liderazgos estadistas se podrá generar desarrollo para el país.

La ciudadanía debe reflexionar sobre la necesidad de contribuir en la generación de nuevos liderazgos que es lo que más falta en el país. Nuevas formas de interpretar la realidad del momento, de proyectar al país ahora que vivimos un nuevo escenario. Liderazgos humildes pero comprometidos con el Bien Vivir de todos, aquellos que sepan renunciar a una reelección si es que sienten que ya no pueden aportar más. Aquellos que estén dispuestos a reconstruir el espacio público y a dignificar La Política con el ejemplo y la probidad de vida en cada acción que realicen, aquellos que no tengan miedo a decir lo que piensan aún sabiendo que disgustaran al jefe de turno. Aquellos que dejen de pensar que el mundo no avanza y que se debe vivir de pre juicios que finalmente llevan al olvido, aquellos que no se sientan poseedores de la verdad única sino constructores del esfuerzo colectivo y la esperanza. 

Aquellos que crean no sólo en términos de bienestar sino también en trascendencia que piensen que la vida no sólo debe ser un pasatiempo sino que tiene que tener un sentido que deje huella. A esos cuadros que seguramente hoy son ignorados por las agrupaciones políticas hay que convocar el 2018, porque por ahora la Política boliviana está atrapada por el espíritu conservador, colonizador y retrograda. ¿O acaso alguien duda que Evo Morales ganará las elecciones de octubre próximo?