martes, 12 de agosto de 2014

SAMUEL DORIA MEDINA Y SUS 50-50


Jorge Roberto Marquez Meruvia
jorgermarquez17@hotmail.com

Samuel Doria Medina en estos días demostró que tiene la innata capacidad de ahuyentar al electorado. Su (excéntrica) propuesta del 50-50 más que ayudarlo a subir en la intención de voto en las próximas elecciones posiblemente lo estanquen o en el peor de los casos (mejor de los casos para Evo Morales) le resten votos. Lo que lamentablemente sus asesores de Doria Medina no contemplaron en la campaña – en caso de que tenga asesores, porque también puede ser que Samuel haga de su campaña un dibujo libre – son tres puntos fundamentales que jamás son discutidos dentro de la sociedad boliviana: la mentalidad, la creencia sobre nuestras riquezas y la esperanza en nuestros caudillos democráticos.

La mentalidad del boliviano es especial en todo sentido, ya que el boliviano lleva consigo esquemas mentales demasiado dispersos, dentro de la mentalidad existe la imitación de los procesos de modernización llevados a cabo en Europa Occidental y Norte América, la ilusión de un paraíso pre-moderno en el cual por eones los indígenas-originarios vivieron en contacto con la madre tierra sin dañar el medio ambiente y que se conectaban con la naturaleza que queremos replicar en la actualidad, y para terminar tenemos la tradición ibero-católica que llego al país en el proceso de colonización español, lamentablemente somos presas de esas malas prácticas coloniales como ser: informalidad, la viveza criolla, para-institucionalidad, corrupción, retardación de justicia, etc.

Si en la vida hay algo realmente poderoso es la creencia en algo, esa creencia tiene la capacidad de hacer maravillas y el creer en algo es una necesidad innata del ser humano. El grueso de la población cree que las riquezas de Bolivia son ilimitadas y de gran cuantía, desconocen por ejemplo que al momento de fundarse la República la explotación de plata en Potosí se encontraba a la baja. Dentro del imaginario de la sociedad boliviana el creer en grandes riquezas es tan fuerte como creer en dios, la revolución y la autonomía. Pecado capital es entregar a los extranjeros la riqueza de todos los bolivianos.

Nuestra historia demuestra que nuestro amor a los caudillos es ilimitado, desde Belzú a Melgarejo, pasando por Víctor Paz Estenssoro, Hugo Banzer, Jaime Paz o Carlos Palenque y las figuras más recientes el Presidente Morales, Carlos D. Mesa, Juan Del Granado, Jorge "Tuto" Quiroga, Percy Fernández, Rubén Costas y Samuel Doria Medina. Todos estos personajes siguen la tradición caudillista al pie de la letra, un claro ejemplo: es la re-elección del Presidente Morales que es criticada por opositores como Rubén Costas que casualmente ira para ser re-electo para la Gobernación de Santa Cruz de la Sierra, o Percy Fernández que al mejor estilo de Kim Il-Sung pasará a ser "Alcalde Eterno de Santa Cruz". También podemos mencionar a Samuel Doria Medina que ya viene participando de varias elecciones generales sin mucha suerte con una conducta obsesiva compulsiva por ser Presidente, tampoco parece que dará un paso al costado para darle la oportunidad a nuevas generaciones por el simple hecho de que él tiene que ser Presidente.   

Samuel se encuentra en problemas porque con su propuesta se metió con una de las creencias más fuertes y sobrevaloradas de la "Bolivia profunda" y proponer un 50-50, 50% para el Estado y 50% para los inversionistas extranjeros es entregar nuevamente la riqueza nacional a los explotadores y regalar los recursos naturales del país. En estos días sus correligionarios trataron de explicar sin nada de éxito la propuesta de Doria Medina y su metida de pata está siendo hábilmente capitalizada por el equipo de campaña de Evo Morales. Unidad Demócrata y los demás partidos piden que haya un debate con el Presidente Evo Morales, debate que posiblemente se tornara en una ronda de acusaciones de todo tipo. Para terminar Evo tiene algo que los demás candidatos no tienen: la capacidad de decirle al boliviano que si puede, claro ejemplo tenemos: el satélite Tupak Katari que es manejado por bolivianos que por concurso de méritos ganaron una beca a China y que Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos al igual que ENTEL es de todos los bolivianos.

¿Conociendo este escenario aun duda qué el Presidente Morales será re-electo?