domingo, 5 de octubre de 2014

¿TRANSFUGIO O NUEVAS FORMAS POLITICAS?

Julio Aliaga Lairana

Este fin de semana he escuchado la extrema preocupación de políticos y analistas sobre el transfugio, utilizando los ejemplos de tantos antimasistas que ahora se han vestido de azul de la forma más cínica y oportunistas. El ejemplo paradigmático entre los execrables es Jessica Echeverría en Santa Cruz.


A contramano, propongo la idea de que la aparición de las Redes Distribuidas del Internet están creando una nueva cultura, donde el "transfugio" será cada vez algo más común y por lo tanto aceptable, porque las nuevas formas de lealtad se establecen en el mundo de la abundancia digital frente al de la escacés analógica en la que lo acostumbrado era permanecer inamovible en una organización (la institución más notable en esa dirección, sin duda es el matrimonio "hasta que la muerte nos separe"), sin siquiera imaginar pensar en otra, porque cambiar de sitio fue tachado como un pecado abominable.

En el mundo digital la nueva ciudadanía visita un lugar y si no le gusta se va a otro (de una página a otra, en menos de un clic de milisegundos), y navega entre las múltiples opciones, hasta que alguna lo convence y lo atrapa por un tiempo, hasta que se hace obsoleta. Es el tiempo de la obsolescencia de lo novedoso. ¿Cómo en este tiempo de vorágine se le va a pedir a la gente que se quede de por vida en un partido político, defendiendo un líder, una sola idea?

En el mundo analógico existe un solo Samuel Doria Medina, mientras que en el digital deben haber millones si uno lo busca en Google (este ejemplo vale para todos los otros). ¿Por qué razón, causa, motivo o circunstancia uno debiera quedarse con un solo candidato y apoyarlo, a pesar de que en el camino de la abundancia de información se de cuenta de sus defectos y limitaciones? En el mundo digital se apoyan ideas, iniciativas, acciones en red, en el mundo digital se construyen y se apoyan causas. Yo concuerdo con algunas ideas del MAS, me encantan los sueños de los ecologistas verdes, apoyo públicamente algunas propuestas de Samuel y cada día más alguna de Tuto; ¿votar?, voy a votar por quien esté segundo, para tratar de aportar a la consolidación de algún senador o senadora de oposición a la hora de distribuir los escaños. Este dilema personal conjuga la historia de la actual crisis de las organizaciones políticas analógicas del mundo entero.



Están naciendo nuevas formas políticas, la intermediación, la búsqueda de sentido, la representación, el conocimiento, se están construyendo en otros sitios que no son los partidos analógicos, por sus estructuras burocratizadas, autoritarias y cerradas sobre si mismas o alrededor de los caudillos. Cada día el planeta necesita más políticos digitales frente a la pesadez de los políticos analógicos que hoy perviven, apenas, pero perviven. Los bolivianos lo notamos ya en estas elecciones: hay 8.000.000 de celulares funcionando en Bolivia, 3.000.000 de páginas Feisbuc bolivianas, y no hay un solo trabajo dos punto cero desde ninguna candidatura; ni una sola candidatura parece haberse enterado de esto.