miércoles, 18 de enero de 2012

NO ES CULPA DEL GOBIERNO

Walter H. Zuleta R.
bebuzu@yahoo.es

Aunque ya me he perdido en el recuento de víctimas fatales acaecidas durante el período de gobierno de don Evo Morales Ayma, creo no equivocarme al suponer que con los tres decesos y cincuenta heridos que han resultado del enfrentamiento entre pobladores y la Policía Nacional el pasado miércoles 11 en Yapacaní, el gobierno Plurinacional ha alcanzado o superado la cantidad de fallecidos, por la que un gobierno anterior continúa acosado con repetidos juicios de responsabilidad por políticos que suelen obtener provecho de la desgracia del contrincante o supuestos deudos que cada día aumentan en procura de resarcimiento económico. Mas, ha quedado muy claro que así el número de muertos en este período sea igual o mayor al de anteriores, no es de responsabilidad del gobierno Plurinacional porque ha resultado de la sumatoria de hechos "intrascendentes" en varias regiones y diferentes tiempos y sus culpables, ministros o comandantes de FF.AA. o Policía inmediatamente han sido "retirados" a nuevas funciones, a diferencia de lo sucedido con miembros de ese gobierno anterior, merecidamente sujetos a juicios por haber ordenado mediante instrumento legal la participación de las FF.AA. y la Policía Nacional en el intento de restablecer el orden público y la paz social frente a un alzamiento político de grande envergadura que en esa época amenazó todos los derechos fundamentales de la población.

Y retomando el lamentable tema de Yapacaní, es de justicia aceptar los sentidos mensajes del Gobierno Indígena Originario Campesino, que niega responsabilidades y descubre al verdadero culpable: la derecha incrustada en el M.A.S.

¿Qué culpa puede tener el gobierno del M.A.S. de que los "collas tropicalizados" hayan adquirido de pronto mayor belicosidad que los cambas del lugar y que por el hecho de haber ofrecido un triunfo electoral al M.A.S. crean tener derecho de alterar el orden institucional e imponer a su antojo el cambio y recambio de autoridades del lugar?

¿Cómo se puede responsabilizar al Presidente Morales de que don David Carvajal, ostentando orgulloso su condición de oriundo de Orinoca y trompetista de banda musical en su meritorio currículo haya ocupado el altísimo cargo de Alcalde Municipal de la lejana localidad de Yapacaní y que en el ejercicio de su cargo haya demostrado ser un picarón?

¿Cómo puede el gobierno Plurinacional ser culpable de hechos violentos en Yapacaní, si todos sabemos que este municipio es autónomo, así la "renuncia" de su Alcalde haya sido anunciada por el Ministro de Gobierno doce horas antes de su presentación por el interesado?

Creo que todos ya estamos convencidos que en el enfrentamiento de Yapacaní, como en todos los que le precedieron y derivaron en la aparición de víctimas humanas, el Presidente, Vicepresidente y Ministros del Estado Plurinacional no tienen ninguna culpa como tampoco de los resultados de su "proceso de cambio" que todos los bolivianos tendremos que pagar.

Por tanto, habrá que investigar también en otros sectores para definir quién o quienes deben ser declarados culpables en remplazo del gobierno actual.

Tienen culpa por ejemplo, los que votaron en varias oportunidades pensando en lo pintoresco e inédito que resultaba elegir como gobernantes a un falso indígena iletrado y a un ex-guerrillero con presunción de intelectual.

Tienen culpa los incipientes e ingenuos políticos que con su presencia en la "cumbre" convocada por el Presidente, cohonestan los desaciertos y arbitrariedades de un gobierno carente de norte y de principios y no alcanzan a comprender que las cumbres políticas deben efectuarse sólo para tratar temas de Estado y no para ocultar o remontar la popularidad perdida de un régimen.

Tienen culpa quienes no se dan cuenta que la única cumbre pendiente es la que tarde o temprano deberá realizarse para definir en discusión abierta si mantenemos al Estado Plurinacional, como país de guasa o restauramos los valores éticos, históricos, políticos, económicos, sociales y culturales de la REPUBLICA DE BOLIVIA.

Tienen también culpa quienes a esta altura consideran todavía gracioso y simpático mantener a un Presidente "metomentodo" y a un Vicepresidente "marisabidilla" que aunque diferentes representan lo mismo, refiriéndome a los sinónimos desde luego.

La hora del nacionalismo patrótico

Guillermo Capobianco Ribera
memocapobianco@gmail.com

La crisis que sacude al mundo es global y planetaria.

La Europa de la post guerra mundial, la del Plan Marschal y del estado del bienestar ha llegado tal vez a su peor nivel de agotamiento.

La Europa de los 27, a pesar de su extraordinario proceso de integración que hizo de ella una gran potencia, ahora, en tiempos de globalización se ve forzada a someter a sus pueblos y países – Grecia, Portugal- a "procesos de ajuste" muy parecidos a los paquetes "neo-liberales" del pasado reciente.

En este contexto de crisis generalizada, los "Bloques Regionales" del poder: ideológico, militar, tecnológico y cultural, están a la búsqueda de"soluciones integrales" para relanzar sus maltrechas economías en unos casos y garantizar el desarrollo y la expansión de sus Proyectos en otros.

Europa y Estados Unidos por una parte; los países llamados emergentes como China, la Federación Rusa, India, Sudáfrica y Brasil por otra, están en franca ofensiva en busca del control de las fuentes de energía limpia y barata y de los productos alimenticios mínimos sin lastimar a "la madre naturaleza" en proceso de destrucción.

Bolivia; llamada por historia, geografía y destino a transformarse en síntesis geografica, social, democrática y cultural de un Continente privilegiado, es en esta coyuntura, uno de los centros mundiales de interés por sus riquezas y recursos naturales inexplotados y la fertilidad de sus tierras para el cultivo intensivo de alimentos.

Pulmón ecológico del planeta con sus selvas amazónicas, granero del mundo por la fertilidad de sus tierras, cantera de recursos naturales y de abundancia de agua dulce en el cauce de sus ríos y de sus acuíferos subterráneos.

Eso y tal vez mucho más es ahora Sudamérica, el Continente de la Esperanza y al centro está Bolivia cumpliendo, como nunca antes, la función histórica de "corazón" concentrador de fortalezas que no tienen otros para impulsar desde "el medio campo" como se diría en fútbol, el desarrollo y progreso de esta parte del mundo.

Sin embargo, esta visión puede ser derrotada en los hechos por la ausencia de unidad social y política; por la dispersión regional y cultural y esta especie de "guerra civil no declarada" entre pobres de un país multimillonario en recursos que acechan los centros del poder mundial.

Por eso al parecer ha llegado a Bolivia la hora del nacionalismo patriótico; con la fortaleza acumulada en cien años de lucha continuada desde la proclama del Memorando del 1904, para defender el Litio de las entrañas del Salar, el uranio de los reservorios fronterizos con Brasil, el hierro y manganeso de Mutún y Puerto Suárez y otras canteras tal vez invisibles por el momento.

Recoger la fuerza ideológica del nacionalismo revolucionario que proclamaron en su momento Montenegro, Céspedes y otros inspirados en el igualitarismo socialista de Andrés Ibáñez y el socialismo democrático, cultural, autonómico y patriótico de nuestros días

Bolivia esta viviendo la batalla política más importante de este siglo.

martes, 17 de enero de 2012

Los mestizos también existen

Oscar Ortiz Antelo
oscarortizantelo@gmail.com

La realización del próximo Censo Nacional de Población y Vivienda y la inclusión en la boleta censal de una pregunta en la cual se requiere a los ciudadanos auto identificarse con 55 opciones de pueblos indígenas y se excluye la opción de declararse mestizo, ha reavivado el debate sobre un tema fundamental para el futuro y la unidad de la sociedad boliviana, cómo equilibrar el respeto a los derechos de los pueblos indígenas con el reconocimiento del carácter mayoritariamente mestizo de nuestra sociedad. La opción de auto identificación como mestizo es un derecho y es imprescindible para conocer nuestra realidad y unirnos respetando nuestra diversidad.

No conozco oposición a que se incluya en la boleta censal la opción de auto identificación con los pueblos indígenas. Lo que si existe es aprehensión a que se repita la experiencia del 2001 donde por primera vez se incluyó esta pregunta excluyendo la opción de declarase mestizo y, posteriormente se utilizaron esto resultados en la Constitución del 2009 para establecer un Estado Plurinacional, separando al pueblo boliviano en distintas naciones donde algunos tienen derechos especiales y otros quedan genéricamente englobados en el concepto de nación boliviana con aparentemente menos derechos.

El problema radica en que estos otros, que es la única categoría que resta para identificarse, son la mayoría de la sociedad boliviana. Todos los estudios posteriores al Censo de 2001, reflejan que más del 60% de los bolivianos se consideran a si mismos mestizos. No podía ser de otra forma en una sociedad donde más del 70% de la población reside en áreas urbanas y por lo tanto el mestizaje de nuestra sociedad y su carácter multicultural se profundiza día a día.

Existe una oportunidad en este proceso. En los últimos años, y particularmente con el conflicto del TIPNIS se ha producido un reencuentro entre las clases urbanas y los pueblos indígenas. Las ciudades han reconocido la existencia de los pueblos indígenas y sus derechos a preservar su cultura y territorios y los pueblos indígenas, han encontrado en la clase media un apoyo fundamental para preservar sus derechos frente al avasallamiento que están sufriendo por parte de sectores cocaleros que reciben el apoyo del gobierno del MAS. Por lo tanto, ni los pueblos indígenas, ni la clase media ni quienes reinvidican el derecho a declararse mestizos, debemos permitir que este tema sea manipulado políticamente para confrontarnos.

El problema de fondo, a mi entender, radica en no dejarnos llevar a una confrontación étnica que nunca ha existido en Bolivia sino en reconocer nuestra realidad multicultural, respetar los derechos de los pueblos indígena y asegurar a igualdad de derechos de todos los ciudadanos bolivianos reconociendo la realidad de nuestro mestizaje. Negar la posibilidad de auto identificarse como mestizo no tiene sentido y crea un falso debate en una sociedad que clama unidad para luchar contra la pobreza y construir un futuro en el cual todos nos sintamos incluidos.

lunes, 16 de enero de 2012

INSTITUCIONES (PLURI)JUDICIALES ACOMPLEJADAS

Franz Rafael Barrios Gonzalez
franzrbarrios@yahoo.com

No siendo lo suficientemente complaciente el asalto al poder político para los deconstruccionistas (políticos, más no culturales), estos, resignados en su fracasado intento de "reforma", tienden a compensar esas derrotas, esas ansiedades y carencias, con la abrupta corrosión de la lábil esfera judicial. Lo hacen, salvajemente improvisados, en el anunciado ocaso de su infortunado e intrascendente tránsito en el poder político (más no cultural).

A los deconstruccionistas (políticos, más no culturales) no se los debe apreciar, solo, como chuto-adjudicatarios de haber impuesto "elecciones de magistrados judiciales"[1], sino también como nefastos partícipes y co-responsables de la putrefacción total del anterior esquema judicial. Es decir, que se los debe reconocer como sus rematadores, que teniendo planeado el tratar de inscribirse como los "reformadores judiciales" (que evidentemente no son), los deconstruccionistas (políticos, más no culturales) se esforzaron por terminar de saquear, corromper, y descomponer el anterior esquema judicial, confiando en poder expiarse todas sus fechorías con el pasado neoliberal, aun cuando los deconstruccionistas (políticos, más no culturales) también fueron oportunistas partícipes de esas parasitarias prácticas en el último tiempo.

Ahora bien, los deconstruccionistas (políticos, más no culturales) ejecutaron un proceso (prese)eleccionario-judicial del cual puede sé enfáticamente afirmar que:

1)Los ANULADOS JUDICIALES provienen del cuoteo de una Asamblea cuya mayoría es la del oficialismo. Razón por la cual, las listas de los "pre seleccionados" jamás resultaron del necesario contrapeso (democrático) de representación/participación en Asamblea, sino del cuoteo del rodillo oficialista. Situación que hace que los "pre seleccionados". por tanto los "electos" por la ficción de la "simple mayoría", hayan quedado del cuoteo del partido de mayoría en Asamblea, como en los mejores neoliberal times;

2)La justicia no se "renueva", no se modifica, con la simple alternancia de sus operarios (ANULADOS JUDICIALES). En todo caso es el Órgano Judicial (como institución), distinto de la justicia (como valor), el que cambia -tan solo- sus recursos humanos. Por tanto, creer que con el cambio de los recursos humanos va a "mejorar" la putrefacta institucionalidad judicial de por sí, es como creer que cambiando al Comandante General de la Policía Nacional (a.i.)[2], esta institución dejará de estar tan descompuesta. de hecho este ejemplo (policía nacional) es la comprobación de que los meros cambios de recursos humanos no resuelven nada, más bien complica;

3)LOS ANULADOS JUDICIALES, que fueron "electos" por la ficción y oportunidad de la "simple mayoría," no consiguieron porcentajes que justifiquen el más peregrino grado de "legitimidad". En efecto, los escasos porcentajes, por los que fueron "electos" por simple mayoría, son los mismos porcentajes que hubiesen conseguido con el anterior sistema de designación. De hecho, en la mayoría de los casos los anulados judiciales consiguieron insignificantes porcentajes, en comparación de lo que consiguieron los asambleístas legislativos que los preseleccionaro;

4)Finalmente, de qué "renovación" pueden los impostores oficialistas hablar, si la mayoría de sus "pre seleccionados" por el rodillo de su mayoría, que fueron a su vez "electos" con mínimos porcentajes por la ficción de la "simple mayoría", ejercieron actividades judiciales ya sea a nivel de magistrados, en cargos inferiores, como asesores, y otros. Por lo que su fraudulenta "elección" de magistrados, además de haber sido castigada por la nulidad de las grandes mayorías bolivianas, fue una mera ratificación de aquellos agentes judiciales serviles al Órgano Ejecutivo.

Consiguientemente, los deconstruccionistas (políticos, más no culturales) anunciaban retoques (plurimetamorfosamientos) de leyes como la del Ministerios Público, retoques a los principales códigos, entre otros malabarismos circenses, ausentes -evidentemente- de los más básicos cuidados jurídico-científicos. Siendo este punto en el que mejor se puede advertir el cómo los "mestizos", los indígenoides y las malinches palaciegas, llevaron sus complejos y taras psicosociales a las instituciones judiciales, ENEFERMÁNDOLAS, ACOMPLEJÁNDOLAS como personas colectivas o jurídicas.

Este es un acomplejamiento psicosocial que halla antecedentes en otros órganos e instituciones que ya han sido plurimetamorfoseados, a obra y semejanza de sus juglares deconstructores. En ese afán, los deconstruccionistas (políticos, más no culturales) piden, p.ej., "la oralización de todos los procesos". Pero acaso será una "oralización":

¿Porque todos son champa-penalistas, seudo-diplomados o ignaro-maestrados?

¿Porque no saben un ápice de la materia procesal en general?

¿Porque no hallaron pluri-diplomado o pluri-maestría con qué "comprar conocimiento", y por ende vieronsé en necesidad?

O será esta amañada petición una simple y patética confesión del "semialfabetismo" en los elementos judiciales, y por tanto, de sus consecuentes y graves deficiencias para "leer, entender y escribir", en castellano y en cualquier idioma nativo o extranjero, representándoles ser, un castigo y/o carga pesada e imposible de llevar, cualquier proceso mixto como los presupuestados en los actuales códigos de procedimiento civil y procedimiento penal p.ej.

En el caso de los plurinacionales, ofertas como la de la "oralización de los procesos", no es una que resulte de cierta preocupación o tendencia "practicista" (como la de facilitar la emisión de un mayor número de resoluciones p.ej.), sino más bien, como efecto de su confesado apego a la INFORMALIDAD y/o MALEABILIDAD[3] (propia de su pajpacuneado ius comunitarismo) a la que pretenden condenar a la justicia positiva.

Así como (en su momento) los deconstruccionistas anunciaron ius comunitarizar la justicia positiva (occidental), es decir devolverla a ese incierto e incomprobado "pasadito" (pre colonial) sin códigos ni presupuesto legal alguno, así es como pretenden -hoy- condenar la tradición jurídica boliviana al cadalso de lo ambiguo y lo amañable.

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[1] Elecciones que no solamente no son "ineditas", sino improvisadamente maltrechas.

Ver más en:

¿Cualificación judicial? Dónde...
http://franzrafaelbarriosgonzalez.blogspot.com/2011/05/modificaciones-judiciales-donde.html

[2]Un Comandante en offside constitucional
http://franzrafaelbarriosgonzalez.blogspot.com/2011/03/un-comandante-en-offside-constitucional.html

Ver también en:

Un verde-olivo Déjà vu
http://eju.tv/2011/03/un-verde-olivo-dj-vu/

[3]Imprecisiones en la Justicia Comunitaria http://franzrafaelbarriosgonzalez.blogspot.com/2010/05/imprecisiones-en-la-justicia.html

LA OFRENDA DE LA VIDA POR LA DEMOCRACIA NO DEBE OLVIDARSE

Gonzalo Villegas Vacaflor
gatvillegas@yahoo.es

"A veces sentimos que lo que hacemos es tan solo una gota en el mar, pero el mar sería menos si le faltara esa gota." (Teresa de Calcuta)

Han transcurrido 31 años de los dolorosos hechos del 15 de enero de 1980, cuando ocho miembros de la dirección nacional del Movimiento de la Izquierda Revolucionaria (MIR) fueron acribillados por la dictadura de Luis García Meza; es bueno reflexionar que la democracia, no sólo en nuestro país, sino en el mundo, ha dejado muchos muertos pero también ha dejado vida. Y éste sí, fue un sacrificio, un sacrificio por el que se debe seguir luchando para que no sea inútil. Que las muertes y víctimas fatales no hayan sido en vano, que las actuales y nuevas generaciones sepan que la construcción democrática no es fácil, puesto que debido a la persistencia de autoritarismos tenemos que lamentar esas desgracias.

Asimismo, repensar el rumbo que está tomando el denominado "proceso de cambio" y la presencia de modificaciones dentro la izquierda moderna en el escenario internacional nos podrá ayudar a establecer un contexto, crítico y auto crítico, tomando en cuenta aspectos que transcurren en nuestro cotidiano, donde la evolución de la idea democrática, ha derivado paulatinamente en una grotesca mascarada donde el pueblo soberano es tan solo una figura decorativa, que se usa como aval necesario en el mecanismo electoral para lograr el encumbramiento de castas, con novedosos y diversos nombres y eslóganes como "socialismo comunitario", "capitalismo andino" y otros que se quedaron solo en la nomenclatura.

Para infortunio, esto nos deja en una situación extremadamente delicada y con un profundo "déficit democrático".

Entonces me pregunto, el sacrificio de cientos de compatriotas habrá servido de algo puesto que del mismo presidente Morales, de la mayoría de sus ministros y colaboradores es desconocida su lucha y aporte a las reivindicaciones por la reconquista de la democracia; las que efectuaron, estaban enmarcadas a demandas gremiales y sectoriales, entonces: ¿Quiénes son los que están o quieren subir al poder? , lamentablemente, los que no tienen la mas mínima intención de construir país y vienen con una sed insaciable de hacerse del "algo" como sea, al precio que sea, sin importar quién o quienes salgan perjudicados por sus acciones.

Si en la actual coyuntura socio política y económica , nos encontramos viviendo en medio de la hibridez de un estado "plurinacional" y en los umbrales del autoritarismo ,es porque no existe ningún modelo realista, alternativo de desarrollo, y a pesar de ello lo que ha logrado es cada vez más cuestionado.

Mientras tanto, excepto en Medio Oriente, los progresistas en todo el mundo están paralizados, como si esperaran que el viejo orden se disuelva por sí solo. Por desgracia, la historia nos enseña que, en encrucijadas semejantes del pasado, es probable que se encuentren las uvas de la ira, la derecha fascista, una anquilosada izquierda, un sistema populista étnico cultural, cualquier otra cosa, o el retorno de la dictadura.

El gobierno del MÁS, en su creciente separación de los sentires y requerimientos de las mayorías, distorsiona la vida democrática nacional. Siendo ésta, una forma adicional de corromper el ambiente colectivo y hacerlo que trabaje para beneficio de unos cuantos. En ello reside la crítica y oposición a una experiencia de una "revolución democrática y cultural", sus lamentables resultados, el uso y desuso de sus atractivos y exigencias para imponer (no sin cínicas premuras) y hacer prevalecer un modelo que sólo ha beneficiado a unos cuantos y continuar acrecentando sus desmedidos privilegios.

En gratitud a los que dieron sus vidas por la democracia, es nuestra obligación mantener como ejemplo: sus acción, pensamiento y obra.