Dr. Carlos Jahnsen Gutierrez
jahnsenca@gmail.com
El MAS se hizo cargo del gobierno con un apoyo insólito en la democracia boliviana. Las enormes expectativas de días mejores, la confianza y la credibilidad que los votantes depositaron con 54% a Evo Morales y al MAS fueron un fuerte y sólido cimiento, abriendo oportunidades sin precedentes para Bolivia, para organizar políticas de cambio en consenso para todos los bolivianos, sobre todo para los mas vulnerables. A más tardar, un año después de asumir el poder, dentro de este proceso de cambio lamentablemente se impusieron fuerzas políticas de preferencia por reducir al mundo definiéndolo en blanco y negro. Se impuso drásticamente la forma de entender la política en base a dualidades banales pero altamente conflictivas: amigo – enemigo, masista – neoliberal, anticolonialista y colonialista, oligarcas – pobres desposeídos sin tierra.
Quien se atrevería a negar a estas alturas de la historia que en Bolivia obviamente existen neoliberales que no quieren aprender de su historia, enemigos de todo cambio, oligarcas, colonialistas mentales, retrógrados, racistas, corruptos etc. Pero fundamentar la organización de la política de un pais y sociedad complejos, únicamente sobre el espectro blanco – negro, es miope y reaccionario conceptualmente. Además, como las ultimas experiencias masistas con el uso del poder descubren claramente, ya no es un secreto que muchos de estos sujetos también existen dentro del masismo gobernante y aquí no importa si hoy por hoy tienen puesto el disfraz del MAS. Considerando esto, el masismo no es más que una copia mal hecha, de grandes partes del comportamiento y actitudes de la burguesía y de la oligarquía que tanto desprecian. El masismo es una incubadora de la nueva pequeña burguesía chola-mestiza. Si hoy en día el “fascio” indígena-originario les une, mañana será el determinismo de la regeneración de la nación aymara la que imponga su mito y lógica de dominio mercantilista.
El multicolor que se avistaba en los comienzos en este proceso se disipo en una neblina blanco y negro con formulas banales pero efectivas para sobre politizar y dividir a la sociedad boliviana. Como parte integral de una cultura política mínima seria esencial para el masismo aprender a manejar la dialéctica de consenso y disenso en términos de lograr y aceptar la democracia cultural basada en una neutralidad étnica. De acuerdo al italiano Bobbio, filósofo de derecho, la forma como se maneja la dialéctica de consenso y disenso es “la prueba de fuego de un sistema democrático”. Desde el punto de vista de la teoría de conflictos el consenso requiere de un estado de derecho y de un estado cultural para determinar un consenso básico étnicamente neutral así como los límites de tolerancia de principios constitucionales inalienables, como ser la dignidad humana, los derechos humanos inalienables. En cambio la práctica y estrategias actuales conflicto-legitimidad del gobierno de Evo Morales de usar al conflicto como plasma de vida del masismo y como instrumento para lograr la legitimidad política primeramente de sus bases y luego de forma cada vez mas penetrante del cacicazgo de las chusmas dentro del masismo abre las puertas a la politización de lo étnico, a la implantación de un estado despótico y arbitrario. En este papel uso el termino: chusma, en vez de populacho o plebe, como una categoria netamente politica y de ningura manera con implicaciones raciales, a pesar que soy consciente que a este concepto se lo puede malinterpretar en Bolivia.
La masiva politización, las 24 horas del día, de la vida de los bolivianos sin dejar espacios de retirada y reflexión, apoyada sobre los pares en discordia trajo consigo una creciente radicalidad y enemistad militante a punto tal que todos los intereses y toda la humanización se la subsuma bajo esta lógica polarizante y destructiva del “si no estas conmigo, estas contra mi o si no eres masista eres neoliberal” para pasar luego al nivel “si no eres indígena originario no eres boliviano”. La cosmovisión masista–aymarista se la quiere imponer entonces a raja tabla sobre toda otra vision de pais y sociedad, o expresando más simplemente, las visiones diferentes tienen que ser eliminadas del tablero politico. De esta manera el espíritu colonialista de las chusmas militantes del MAS se pone al descubierto. La chusma aymarista del MAS rechaza una democracia cultural. Ellos quieren aymara-colonizar a toda Bolivia. La sazón quechua, guaraní u otro pueblo boliviano en este proceso no rasgan en lo más mínimo la hegemonía aymarista. La prefecta del departamento de Sucre y representante política quechua, Sabina Cuellar, lo mismo que Víctor Hugo Cárdenas y muchos otros reconocen el verdadero espíritu etnocentrista del masismo. En ese sentido el MAS y Evo Morales y sus fanáticos colaboradores más cercanos entienden a la historia como la continuidad de una fractura total, manipulada y ejecutada por los jornaleros-caciques de la chusma masista empapada de emociones vengativas y no como un objeto de construcción.
Considerando estos aspectos y llamando a la memoria al trasfondo polito lógico de sociedades totalmente sobre politizadas como la boliviana, se entiende mucho mejor el rumbo que la sociedad boliviana esta tomando: se mueve de una democracia liberal en proceso de construcción a una con carácter fuertemente totalitarista además étnicamente no neutral. A esto el MAS le llama “destruir purificando para construir revolucionariamente”. Por un instante me atrevo a interpretar a este paradigma politico de manera no negativa y me acuerdo del economista Schumpeter el que introdujo la figura de la “destrucción creativa” analizando el espiritu del empresariado pujante en una economia. Pero observando el desenvolvimiento politico-económico y el tratamiento que se da a los empresarios en Bolivia desde luego que el paradigma ideológico-politico del MAS no tiene ningun parentesco con la idea schumpeteriana, mas bién éste paradigma me recuerda mas a una visión despótica asiática de entender la construcción política de una “revolución”. La revolución cultural china o la “revolución” de Pol Pot son crueles testigos de esa despotía. Da entonces la impresion que democracia masista es ahora y será después de las elecciones algo así como “cuando dos lobos y una oveja discuten sobre el siguiente almuerzo”.
Es importante diferenciar a las masas de los movimientos sociales con participación histórica en la política boliviana de la chusma-masista- aymarista. En los últimos tres años Bolivia esta inmersa en una etapa de transición de un fenómeno politico expresado por el movimiento de masas de los movimientos sociales, hacia un sistema de jornal-cacicazgo politico que se apoya y se sirve especialmente de la chusma-masista aymarista, que tiene como función y meta coartar la libertad de los individuos de la sociedad civil, por medio del conflicto permanente y por medio del terror, de pensar lo que mejor les parezca y de actuar políticamente de forma voluntaria y libre. Los movimientos sociales están desacreditados debido a este jornal-cacicazgo, pero en términos de Gramsci, estos tuvieron su rol en el establecimiento del poder politico en el Gobierno por medio de una “revolución pasiva”.
Las masas de los movimientos sociales hoy son más un impedimento para la construcción de un aparato de control y reinado politico total. Las masas de los movimientos sociales exigen ahora también un ingreso sostenible y digno, que el actual gobierno no puede darles y no les podrá dar en la medida necesaria para superar la pobreza. Estas sirven sólo para ser masa consumidora de propaganda. Aquí tenemos a una contradicción profunda e inherente del sistema masista, mientras este puede legitimarse políticamente frente a sus bases por medio de la generación de conflicto y terror permanentes, el sistema masista es incapaz de legitimarse económicamente por medio de la creación de ingreso sostenible. También ellos saben ahora que su filosofía económica en base a conceptos estatizantes-paralizantes no será exitosa, así la llamen comunitaria. A las leyes que rigen las relaciones económicas en el mercado mundial vigente no podrán eliminar por medio de referendos! El MAS sí o sí tiene que financiar su propuesta económica con ingresos provenientes de todos estos países que entran dentro del esquema de color negro del mundo masista. Quiere decir que para los mercantilistas pequeno-burgueses del gobierno del MAS lo único que no hiede a neoliberal y/o colonialista-imperialista es el dinero, leáse el dólar? Parafraseando a Bertold Brecht se podría interpretar que para el MAS primero esta la “panza y bragueta” y después la moral. El gobierno masista debería consultar, eso si, sin prejuicios étnicos a países como Vietnam y China lo que significa la integración exitosa en la economía mundial en términos de superación de pobreza y legitimidad económica.
Ahora es la chusma masista aymarista manejada politicamente por los viejos y nuevos (?) “petardistas pequeño burgueses” (ex elenos, ex trotzkistas, ex izquierdistas fracasados) la que hegemoniza el ritmo de la política a seguir y la chusma la ejecuta en base a decisiones que están más cercanas a la barbarie y a la negación de la civilización que al legitimo derecho de la sociedad civil de cubrir de forma voluntaria y libre espacios políticos. En fin, se trata de ocupar militantemente y con terror si fuere necesario todos los espacios de expresión y organización política de la sociedad civil. Y aquí no se trata de coartar una posibilidad trascendental de la libertad humana sino más bien se trata, del intento de parte del estado central, de reducir e inclusive eliminar los espacios de libertad individual de movimiento y de pensamiento. Ciertas estructuras del Estado actúan como una sociedad anónima para sembrar terror con condescendencia política. La política en Bolivia hoy en día vuelve a usar capuchas. ”El cambio” se impone mucho mejor en el anonimato inquisidor. Desde ese punto de vista, la sociedad civil se está convirtiendo en rehén de la nueva pequeña burguesía masista. La lógica política de la nueva pequeña burguesía masista esta parada sobre una acumulación de capital basada especialmente en la economía informal-ilegal pero también formal-estatal propia de sus estructuras. El antes políticamente marginado k’ara y lumpen, ahora poseedores de dólares y riqueza, forman la base material de las estructuras del nuevo poder político. Tanto en el sentido político como en el de formación de una base material económica, también apoyándome en la brillante cientista social alemana Hannah Arendt, y debido a que la sociedad civil esta siendo destrozada consecuentemente como un espacio de libertad publica por la chusma masista-aymarista, la sociedad hegemónica política actual junto a sus estructuras de ejecución política es totalitaria, así la “elite” gobernante lo rechace categóricamente.
Da la fuerte impresión que las “elites” del masismo están fascinadas por el radicalismo y la supresión paulatina de la división de lo privado y lo publico.
Si antes de asumir Evo Morales y el MAS al poder, fue el movimiento de las masas el que movilizándose por decisión democrática interna pero de forma anticonstitucional actuó políticamente para tumbar al gobierno anterior, hoy en día y desde el centro del poder politico se actúa de facto de forma anticonstitucional y antidemocrática apoyados en la chusma-masista y estas apoyadas en interpretaciones dudosas de su propia constitución y si así les conviene ignorándolas. La constitucionalidad de la sociedad es ahora juego de azar. El uso de la chusma de individuos manipulados sin pensamiento crítico propio y con un entendimiento de la realidad acorde al respiro y suspiro del “jefazo” y solo manejados con emociones comunes es mucho más útil para los gobernantes. Así es mas fácil hacer política en base a mitos. Así es más fácil tender cortinas de humo en base a la acción militante permanente para evitar que el pueblo vea la pésima gestión del gobierno y vea en desnudo al nuevo engaño. El fuerte y abierto cinismo gobernante, el que se ve desde hace tiempo en muchas decisiones políticas, mezclado con una credulidad en sus esferas jerárquicas inferiores, son los acompañantes fieles en todos los niveles del poder aspirante a un totalitarismo politico, buscando y tratando de imponer soluciones fáciles pero que en términos reales y de resultados no las tienen.
De “Evo-líder-pais” a “Evo Mac Donalds del totalitarismo aymara”
Alrededor de un jersey que se sentó frente al Rey de España creció un icono omnipresente. Así como Mac Donalds es conocido en todo el mundo, Evo Morales y su jersey lo son también. Es un emblema de algo sui generis. Todo movimiento politico, totalitario o no tiene un emblema por medio del cual se puede vender mas fácilmente “el producto político”. Este logo o emblema boliviano-masista nació en medio de las expectativas de cambio de todo un pais. Estuvo en las manos de Evo Morales crecer con su jersey en el ropaje de todo un estadista con prominencia histórica nacional y regional. En caso de haber sido así, en su grandeza de estadista Nelson Mandela tal vez hubiese tenido su par andino. Vemos en cambio que empujado por sus asesores más cercanos, ávidos de poder total, enamorados del oscurantismo y fanatismo políticos, Evo-líder–país fue transformado en su propia negación. Este sujeto y objeto del político camina ahora incansable- y consecuentemente en dirección hacia una especie de “Evo Mac Donalds” del totalitarismo aymara. Si su jersey o lo que se pone hoy en día era algo así como el logo que simbolizaba un cambio dentro de un proceso boliviano construyendo historia y una cultura diferente, hoy en cambio, ese emblema es mas el símbolo de despótico, de la arbitrariedad y de la destrucción de los espacios públicos de la sociedad civil en términos de libertad. Si su logo estaba basado en autenticidad y autoridad moral y política y estos estaban basados en la credibilidad y la confianza de todo un pueblo, hoy en cambio, si es que aun se puede hablar de autoridad moral y política, esta solo se basa sobre el monopolio de su voluntad sobre sus instrumentos de ejecución política polarizante, se debe leer: sobre las filiales evistas de la chusma-masista-aymarista. En este imperio de la voluntad del “Evo Mac Donalds del totalitarismo” solo existe el afecto total y absoluto de sus adictos seguidores. Su voluntad se manifiesta uniformemente en la pluralidad de la chusma masista-aymarista. Esta chusma masista-aymarista tiene ahora a su ídolo. Esto vale también para variados grupos de apoyo de Evo Morales en el extranjero, los cuales sin entender la compleja realidad boliviana, delegando su mala conciencia, quieren mostrar su absoluta apertura y tolerancia aceptando a “su indio noble” (racismo positivo) por medio del “polítical correctness” de su etnoromanticismo y su “etnohueveo”.
El jersey es ahora más símbolo del monopolio de la lectura absolutista y etnicista de la brújula que orienta la política de Evo Morales y del MAS. Solo él y sus asesores más cercanos tienen la fantasía y tal vez una idea concreta hacia donde llevara su determinismo etno-politico. Lo mas importante en este proceso de un “Evo Mac Donald del totalitarismo aymara” es que todos los bolivianos tienen que saber que el poder de Evo Morales es más fuerte que su gobierno, que el es más fuerte que el Estado, que las instituciones democráticas y que la ley. ¡El es la ley! El Evo-líder-país se convirtió en la farsa de su propio monolito y en otro engaño para un país que tenía la esperanza de contar con un verdadero líder. Y aquí podemos ver una de las trampas histórico-políticas mas grandes a la que el oscurantismo petardista de sus asesores llevó al ex Evo–líder-pais. Convencieron al jefazo que el tiene que actuar no en función de procesos evolutivos que acepten e integren los principios estabilizadores del estado de derecho positivo, sino que tiene que actuar obedeciendo ejecutando “las ordenes” directas que las leyes de la historia o de la naturaleza (?) imponen. Se sabe con seguridad que diferentes procesos y sistemas políticos, especialmente los totalitarios fueron desaparecidos de la tierra por la misma historia. Historiadores no discrepan que, hablando en términos de largo plazo, es mucho mas fácil construir sistemas políticos totalitarios con masas desesperadas, con intelectuales que transforman las características viles y vengativas de las chusmas en sistemas de acción política militante deterministas y absolutistas apoyadas en figuras, de fuerte poder, pedantes y testarudas. El “transformer” Evo Morales se sirve de estas estructuras y parece ser que su carácter es accesible a todas las otras estructuras necesarias.
Argumentos que pretenden elevar a Evo Morales sin manchas al pedestal de la historia y que se basan en las medidas nacionalizadoras del petróleo, en la entrega de tierras a los desposeídos, en la introducción del bono Juancito Pinto o en cualquier otra medida o decreto que aparente- o posiblemente le trajo a Bolivia algo así como una redención económica; o más bien esgrimiendo argumentos que pretenden demostrar que los gobiernos neoliberales fueron mas cínicos, mas asesinos, más corruptos, más vende patrias, más injustos, que el MAS y su gobierno, a estas alturas de gobierno penoso, sólo consiguen analfabetizar cínicamente el debate politico, evitando ver de frente a los ojos del pecado original masista: no solamente el haber dejado que la sobre politización se trague a personas jurídicas y elimine a la persona moral, sino también el haber aceptado por estupidez ideológica que la sobre politización se devore a la economía y con ella se trague la esperanza de cambio real, en términos de incremento de ingreso y bienestar de millones de bolivianos. No olvidemos que Gracia mesa fracaso tratando de imponer que todos los bolivianos coman más chuño.
Los argumentos cínicos no superan tampoco en absoluto la principales contradicciones existentes que el gobierno masista trajo consigo en su no-gestión en vez del cambio esperado: en vez de corrupción cero corrupción acelerada y vergonzante, en la que grandes partes de la sociedad y varias instituciones importantes del Estado se comprometen cada vez mas con la red de corrupción que tendió el MAS; en vez de crecimiento del ingreso real más pobreza en términos reales; en vez de crear una economía que crezca en términos de producción y creación de riqueza, inversión: negativo y aumento de la informalidad en todos los campos de la economía; en vez de mayor producción gasífera y petrolífera la certeza que Bolivia ya importa diesel de Venezuela y tendrá que importar gasolina de Chile; en vez de crear empleos hay desocupación y desesperanza crecientes. El Alto y los idealistas honestos dentro del masismo se tienen que sentir traicionados; en vez de convertir a Bolivia en un factor orientador de seguridad social y jurídica más inseguridad jurídica y abuso a los derechos humanos; en vez de respeto a la vida más violencia, pillaje y muertes. En fin, por donde se vea existe mucha arbitrariedad y gestión cero por incapacidad.
En el sueño de cambio y esperanza de millones de bolivianos apareció ahora a un fantasma “Evo Mac Donalds del totalitarismo aymara” que ronda incansable por Bolivia así como la psiquis del mismo “Evo Mac Donalds del totalitarismo aymara” apareció su permanente “fantasma CIA” que ronda por los pasillos del Palacio de Gobierno, dicen, debilitando posiblemente el sistema masista, el cual también esta parado sostenido y corrompido por fuerzas extranjeras de poder y seguridad. El miedo, la incertidumbre y la psicosis del masismo comienzan a reinar sobre Bolivia. Este país pierde así a grandes pasos una oportunidad histórica de cambio positivo profundo y en consenso.
Pero la argumentación voluntarista de los cínicos dentro del masismo mucho menos puede superar la principal y fatal contradicción política que el Evo-líder-pais se transformo o lo transformaron en el “Evo Mac Donalds del totalitarismo aymara” y con su nacimiento murió la ilusión de millones de bolivianos de un cambio verdadero, sin odio y sin división de Bolivia. La sociedad anónima de la no gestión, del cinismo, del etnoromanticismo, del etnocentrismo, del totalitarismo ya tiene ahora su símbolo Mac!
Se ve que esto está escrito de un plumazo y necesita revisarse, pero creo que la cosa va por ahí. Poco a poco estamnos agarrando el hilo de la madeja y vamos a empezar a entender de qué se trata.
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