jueves, 29 de octubre de 2009

La democratización de la economía - un nuevo modelo para la convivencia del futuro

Wolfram Mannebach
info.willkakuti@gmail.com

Adjunto un texto de mi nuevo Libro:

Capital Democrático - Fundamento de un Estado
La democracia y el crecimiento económico

La introducción de una teoría que tiene como objetivo la creación de un merado democrático y la democratización de la economía, como primer paso para establecer condiciones que permiten transformar la sociedad a un sistema participativo donde capital y fuerza laboral sean socios que buscan conjuntamente la creación de una nueva clase media con poder adquisitivo.

La libertad política introduce el pluralismo, la democracia, y necesariamente la creación de un gobierno constitucional (debemos entender que este proceso debe ser acompañado por un permanente control por parte de los Parlamentos y de la justicia, de lo contrario existe el peligro del abuso del poder, de la violación de la libertad y de la eliminación de la democracia.

El interés de un mercado económico es crear un crecimiento económica, vía un sistema sostenible, sin explotación del hombre por el capital ya sea este privado – Capitalismo de Manchester (Neoliberalismo) o del Estado (Socialismo o Comunismo).

La libertad de los mercados es posible, únicamente cuando exista un sistema con moral que integre las estructuras mediadoras de la familia, las iglesias y otras formas de asociaciones voluntarias, un objetivo que debemos y podemos alcanzar.

Debemos crear una conciencia moral generalizada como base para la construcción de sociedad diferente, es un compromiso que nos involucra a todos.

La visión creadora de la democratización de la economía, significa el establecimiento de un mercado democrático que es la base de un sistema participativo, nos referimos al Capital Democrático, cuyas propuestas lo hacen diferente y superior a los actuales sistemas – neoliberalismo y socialismo o, el Capital Democrático no se limita a anuncias una teoría, al mismo tiempo pasa a la gestión de su aplicación, elaborando proyectos modelos, en los cuales se puede demostrar que existe la capacidad para conseguir el objetivo.

Debemos estimular y premiar, la creatividad e iniciativa individual, porque uno de nuestros objetivos es de respectar una sana emulación que garantice nuestra competitividad a todo nivel, se debe aplaudir el esfuerzo individual como de la colectividad, siendo esta, como la familia y la empresa un conjunto de modelos para establecer las condiciones para una sociedad adulta y democrática.

Debemos aléjanos de esa mortal engracia que aqueja a muchas sociedades, que quieren ejercer de adul-tos y no renuncian al paternalismo del "papa Estado" mientras no se alejen de ese engañoso pantano que es el paternalismo estatal, no están listos para asumir sin mayoría de edad como sociedad, vale decir no saldrán de la dependencia, privada o estatal, dependencia es dependencia, una dependencia que nos hace egoístas, y que no nos permite construir el presente y menos el futuro.

El interés colectivo, debe tener el mismo valor que el individual, por existimos y somos en el YO personal y exactamente en la misma medida en el YO colectivo, porque solamente abriéndonos a esta dimensión, renunciaremos a la explotación, al aprovechamiento egoísta que nos ancla en los errores, cuya repetición invariable nos ha colocado en esta actual crisis económico, porque nos hicimos amorales, y en algún momento debemos sufrir las consecuencias de una economía amoral, bajo la cual, lo estamos viendo, el presente, no es garantía para el futuro, y menos para la democracia.

El mensaje es claro, democracia y desarrollo económico deben ser un mismo eje sin interrelación es intima y correcta, y por no haber la aplicado en el pasado, tenemos este grave déficit de democracia y desarrollo. Sabemos que el mensaje no será del gusto de muchos, ya sea políticos como empresarios exactamente de los que maniobraron el rumbo de la economía y de la sociedad, por rumbos que nos han conducido al desastre en el que estamos. Lejos de nuestra intención politizar el debate, es tiempo de construir no de seguir destruyendo, y con altamente destructivos los políticos que quieren seguir ape-gados a sus viejos fueros, exactamente igual que los empresarios que niegan la realidad, es decir la miseria que su explotación a generado y en la misma medida que políticos y empresarios, el sencillo trabajador que prefiere miseria a poner en marcha la dinámica de su creatividad.

Los tres son responsables de la sociedad que tenemos, los tres a su medida y momentos son enemigos de la democracia.

Los tres prefieren ser parte de un paternalismo anulador y castrante.

¡Tantísimos conceptos de democracia que existen!

Uno por persona con seguridad, la labor ahora es, quienes tienen aproximación con nuestro concepto, comunicarnos con todos los que tengan casi similares conceptos.

Para mi democracia, es la condición irrenunciable para alcanzar un desarrollo económico, que cumpla con otra condición irrenunciable la justicia social, cumplidas en principio estas condiciones de las cuales depende la convivencia pacífica con la familia, con la comunidad, con el Estado, estaremos nutriendo la consolidación de otro sistema representativo democrático en lo económico, social y político, porque la dinámica del cambio económico y político, están no solo conectados, dependen uno del otro.

El nivel de desarrollo económico y social, tiene directos y positivos efectos, sobre el mantenimiento y consolidación de los sistemas parlamentarios y de Administración Pública.

El Estado del futuro es un Estado liberal, social y democrático, capaz de gobernar y… gobernarse, y ambas condiciones son no solo posibles, si no obligación ciudadana.

Incumbe directamente a la responsabilidad de los representantes de la ciudadanía, a los parlamentarios, los cuales asumen actitudes que son más obstáculos que ayuda en la gobernabilidad del Estado, y que con su inercia o manifiesta hostilidad, entorpecen la necesaria dinámica del cambio económico, el cual para ser efectivo, real y constructivo necesita también del cambio positivo.

Seria encomiable que los Parlamentarios en un acto de madurez política prefieran ser ayuda que obstáculo en el cambio constituyéndose en una fuerza constructiva y eficaz. Los necesitamos para construir las bases del Estado del futuro.

La democratización de la economía, necesariamente debe dar paso a una renovación, a un cambio político, por-que están directamente vinculados y sus efectos tienen que ser positivos sobre el mantenimiento y consolidación de los sistemas Parlamentarios, para que estos cumplan a cabalidad sus mandatos, que es representar a la ciudadanía en la defensa de sus derechos y obligación de cumplir sus deberes.

No obstante, según la teoría de Rustow (1970) "ningún nivel de desarrollo económico y social es prerrequisito para el establecimiento de instituciones democráticas, sí no más bien el sentimiento y compromiso de unidad nacional entre los diferentes estamentos sociales, pero, más significativamente la disposición entre las elites para pactar acuerdos de transmisión.

Yo, propongo para el desarrollo de nuestra propuesta democrática, establecer como condición, para la transfor-mación, una Plataforma Democrática, que nos permitirá consolidar lo elaborado.

Planificación y desarrollo socio económico son las metas, propuestas que alcanzaremos, a través de instrumentos de investigación y jurídicos especialmente de derecho público, la introducción de un fundamento metodológico de las relaciones entre el desarrollo económico y las instituciones jurídico, que es el principio de la nueva economía institucional, que superan las limitaciones del análisis.

Así pues, esta Plataforma para la Democracia es la base sobre la cual edificar el fundamento de un Estado de desarrollo económico y social que es también un Estado de Derecho.

Este Estado de Derecho es condición básica para crear en unos casos, y resanar en otros una institucionalidad que debe dar la pauta, para emprender las transformaciones de las cuales debe seguir un desarrollo a través de un mercado democrático.

Debemos lograr el compromiso de participación ciudadana, para que se involucre de pleno en la transformación del sistema económico y social, porque esta transformación involucra directamente su presente y futuro, este pacto ciudadanía y Estado, debe nacer del acuerdo de mutuos intereses y debe ser llevado en paz y armonía, solamente así, podemos lograr un desarrollo sostenible.

Este Estado de Derecho debe ser el fundamento de un poder público, como garante para la vida ciudadana, es el que debe crear las condiciones para el ejercicio de los derechos civiles, políticos y democráticos.

Existen algunas opiniones que mencionan algunos impedimentos del desarrollo jurídico en un Estado de Derecho, no obstante, yo estimo una relación de influencia reciproca entre el Estado de Derecho y el desarrollo económico, social y político.

La jurisprudencia sociológica es necesaria en nuestro modelo y en nuestro deseo de profundizar la democratización para el desarrollo económico y social – dentro del concepto de la democratización de la economía – garantiza estos objetivos. Esta teoría nos conduce a crear un mercado democrático, con todas las consecuencias que esto significa.

Existe una obligación de la sistematización teórica para fundamentar el papel del Derecho en el desarrollo económico y social, una investigación que documentara la razón de mi tesis sobre la democratización de la economía, planteamiento que debe desembocar en la instalación de un sistema social globalizado.

Desde mi punto de vista puede reportar la conexión que existe, entre el crecimiento económico y los determinantes de la democracia, es decir, que más factores democráticos ingresan a la economía, que más garantía para la creación de una nueva clase media, y con ello dotar de estabilidad a la sociedad.

Es una de nuestras obligaciones para el futuro proseguir esta investigación porque estas deben poner tierra firme, para desarrollar el proyecto.

Debemos demostrar que sí existen factores positivos entre desarrollo político y desarrollo económico, una investigación que va más allá de transformar estos factores económicos o matemáticos en principios de garantía de libertad, progreso y prosperidad para el beneficio de todos.

Estos estudios dependen de la incorporación de los mejores profesionales, de la cooperación y coordinación con diversos centros de investigación, como el intercambio de los resultados en forma cuantitativa por parte del ámbito nacional e internacional, de las diversas ciencias humanísticas, como una profunda investigación a nivel de un estudio en un proyecto modelo.

Es una de las razones por la que desde hace un tiempo buscamos la posibilidad de planificar y ejecutar una ciudad modelo, de proporciones medianas en que con autonomía podamos aplicar los resultados de las investigaciones, pasando de la teoría a la práctica.

El Proyecto Willka Kuti es una oportunidad única para poner en marcha los resultados de las investigaciones, asentado con firmeza una Plataforma Democrática.

Cuando analizamos la estabilidad o desestabilidad del sistema democrático en los países ricos, como en los países pobres, nos encontramos con una realidad no rebatible.

Con el crecimiento económico y la seguridad social, no solo crece el ámbito democrático, sino como neta ganancia la oportunidad de mantener Gobiernos democráticos.

Las deficiencias existentes en el proceso democrático, a nivel nacional pueden superarse y subsanarse, creando instituciones democráticas a mayor escala, al mismo tiempo creando un sistema participativo, especialmente en el sector socio económico.

¿Argumento? No lo creo, pero la siguiente frase se que usan, los países del Tercer Mundo, estiptica de casi todos ellos "Nosotros somos capaces de desarrollar nuestros países y mejorar nuestro ambiente "Si creen que es argumento, no es válido, ni los favorece, tampoco favorece la estabilidad de un sistema, cualquier sistema, yo les propongo sean más optimistas, confíen un poco más en ellos mismos, oriéntense a cambios donde existen posibilidades, oportunidades, de las cuales se reciba un estimulo, una prosperidad, la cual debe extenderse a todos, debemos acabar con las exclusiones, mejorar nuestras calidades, usando nuestras cualidades, estarán de acuerdo conmigo, que se necesitan varias cualidades para realizar un trabajo de calidad y esto incumbe desde el más humilde barrendero, que desde su humildad hace uso de su paciencia y escrupulosidad, para deja una calle impecablemente limpia, hasta el académico que imparte conocimiento, con la misma paciencia y escrupulosidad, dejando huellas indelebles en la formación de sus alumnos.

Es potestad de cada uno de nosotros, poner un ladrillo para la construcción de un mundo mejor, debemos sentirnos parte viva de ese cambio, trabajar por él, en lo individual, como en lo familiar, y en el lugar de nuestro trabajo. Debemos propo-nemos y convencemos que podemos, cada ciudadano es un engranaje de esta fina maquina de relojería que es la sociedad.

Las dimensiones del cambio económico, ecológico, social y político, están determinadas por la reestructuración de la globalización de la economía, los acuerdos internacionales sobre la globalización social y la creación de un concepto tributario que nos lleve a una consolidación y no a la ruptura del desarrollo.

El Feudal Capitalismo, como se practica hasta hoy, no tiene futuro, no ha permitido hasta hoy un desarrollo armónico, incrustado por igual dentro del neoliberalismo, como del socialismo ha convertido ambos en sistemas de explotación del hombre.

Yo soy muy cuidadoso en aceptar algunas acusaciones sobre los responsables de la crisis, en principio somos todos, unos por indiferentes, otros por inescrupulosos y otros por cómplices. La globalización de la pobreza, de la miseria, porque la puesto trabas al desarrollo económico y social de los pueblos, para mí este déficit de gestión nace porque se trato he impulso una globalización económica, sin tener en cuenta que debió ser al mismo tiempo, una globalización social, porque sin esta globalización no encontremos los mecanismos para recluir la pobreza en el mundo.

La espiral de la crisis es cada vez más peligrosa, favorece temporalmente a los ricos y de ninguna manera garantiza la existencia de los pobres, lo que necesariamente sí, no hay un cambio debe desembocar en una extrema violencia.

Esta amenaza de decreciente economía, significa una permanente reducción de ingresos per cápita, lo que significa una reducción del consumo interior.

A todos interesa este cambio, trabajador, como empresario, los inversionistas necesitan para su propio futuro, ayudar a establecer una economía democrática, en interés de estimular el establecimiento de una clase media que acceda como una normalidad al consumo normal para garantizar la producción y por lo tanto el mercado interior.

El desarrollo económico y social produce el equilibrio político y garantiza la diversidad entre los diversos actores.

La democratización de la economía no es cuestionable, al contrario es la gran puerta al futuro.

Objetivo de un cambio radica en la activación del sector productivo, la creación de más fuentes de trabajo, que es la posibilidad de llegar a una prosperidad para todos.

El desarrollo económico debe acompañar a la democracia, porque es la consolidación y el aporte para un fundamento permanente. El desarrollo económico puede ser la transforma-ción de vida que necesita la democracia, dependiendo hasta que limites quieren arriesgar los políticos, y la ciudadanía, porque claramente dicho, si queremos llegar hasta el extremo de moribundos, la mejor medicina puede llegar tarde.

Existiendo muchos conceptos de democracia, casi seguro, uno por persona, unificar todos estos criterios no es tarea fácil, sin embargo somos optimistas, a pesar de proponer una innovadora tesis estamos seguros que ella satisface casi todas las ambiciones de los ciudadanos, ambiciones por demás normales, la mayoría básicas y que tienen lugar holgado en un Estado de derecho.

También estamos ciertos que si bien el Capital Democrá-tico ganara muchos amigos, también tendrá enemigos declarados, que verán que su tiempo de holgada explotación puede sufrir un recorte. Estamos consientes que la mayoría de la población no son precisamente académicos, por lo tanto son fáciles de manipular, a través de una ideologización, que quiera aprovecharse de ellos, para instalar un régimen autocrático, que es la negación de toda propuesta democrática.

Y, reconociendo honradamente de que está construida la realidad, la autocracia no llegara de las propuestas del pueblo sencillo y muchas veces francamente ignorantes, ellos no tienen los alcances mefistofélicos de los cultos académicos, son ellos los que pueden aniquilar la democracia. Esperamos que exista una contraparte con las mismas capacidades intelectuales – no mefistofélicas – que salgan a la palestra, poniendo sus capacidades en defensa de la democracia.

Es de observar que países con un elevado desarrollo económico han logrado poner un límite al peligro que significa arriesgar la democracia.

Muy al contrario los países del hemisferio Sur montados en ideologías extremas, corren en desenfrenada carrera hacia una creciente espiral de violencia, de la que nace indudable-mente la inaceptable desestabilización política y económica que es característica de estos países, situación que los convence finalmente, que son incapaces de llegar a la prosperidad.

Y aquí exactamente es importante tener la capacidad de mantener las instituciones, porque estas son importantes para crear y afianzar un sistema de desarrollo económico y social, evitando la interrupción de la evolución de las estructuras de gobernabilidad y asegurando la división de poderes.

Hasta ahora somos receptores de lo que nos exporta el Primer Mundo, y que nos llega con bastante retraso, por lo que ellos siempre están un paso o varios adelante, vale decir que cuando nosotros estamos en el desayuno ellos ya terminaron de almorzar, con lo que nosotros debemos contentarnos con los restos de ese almuerzo.

¿Qué debemos hacer para llegar al almuerzo al mismo tiempo que ellos?

Crear, crear muchas cosas, por nosotros mismos y para nosotros, no por elitistas o excluyentes, sino por elemental derecho de sobrevivencia, quisiéramos invitar a todos los ciudadanos del mundo a incorporarse a la propuesta del Capital Democrático claro que para ser oídos y tenidos en cuenta debemos empezar en alguna parte, de allí la necesidad de crear una conciencia a nivel regional, primero, después nacional para dimensionarnos a una conciencia continental, si no lo logramos, seremos como esos nadadores que quieren llegar a la otra orilla, pero tienen atada a sus pies, una gigantesca bola de cemento, a eso se paren las viejas ideologías, que ya hicieron su andadura histórica, demostrando su final fracaso, ¿no es la verdad? Entonces expliquen, porque aumenta la pobreza… la explotación, la exclusión el racismo, y a pesar de haber tenido cada extrema ideología, bajo su yuyo y subordinación, una parte del planeta, allí, donde fueron Señores Feudales, sus modernos siervos vieron aumentada, la explotación, la pobreza, la ignorancia, el Terror y la violencia…

Por eso ahora después que muchos países pasaron por esta calle de la amargura y que regresan del desencanto, es posible que estén listos porque han madurado como seres humanos, haciendo la amarga calle del desencanto.

Debemos unir criterios, sueños, esperanzas y proyectos, conscientes que los básicos son dar carta de derecho a la democracia, dando los pasos necesarios para llevar a cabo la transformación de la economía.

Unificarnos sí, pero no a cualquier precio. Sí la mayoría tiene un propósito, especialmente si este es para un bien común, es posible lo alcancemos, por ejemplo crear el fundamento para una sociedad participativa, libre y democrática, donde democracia y economía son los pilares de la libertad, puedo ser demócrata porque soy libre, soy libre por gracia de la democracia, y mi fortaleza en mi libertad es mi bienestar económico, suficiente para haberme rescatado de toda dependencia económica.

En estos tiempos democracia y economía son parejo, están involucradas una con la otra, es casi imposible su divorcio, porque eso significa el primer paso a una dictadura.

La realidad de Bolivia nos demuestra que la institucionali-dad como fundamento del Estado, con la normal separación de poderes, deja mucho que desear y que hay que trabajar con tesón para tener un pleno Estado de Derecho, con una alta clase de burocracia, capaz, eficiente, responsable… he incorrupta.

El diseño institucional de un país, es determinante para su capacidad de desarrollo económico, social, ecológico y político. Este diseño es condición para el desarrollo político la consolidación de la libertad y de la democracia, cuyo resultado final, será una paz social.

Necesitamos un maduro y responsable sustento político a favor de un desarrollo económico, indispensables para crear un Estado investido de dignidad y respeto.

Debemos tener la capacidad de vislumbrar la meta y flexibilizar nuestro pensamiento, para desarrollar el concepto que nos lleve a la calidad de instituciones, de las cuales se impacta la determinación de integrar a la ciudadanía a un Estado de participación, no excluyente, capaz de resanar las partes enfermas o dañadas de la sociedad.

"Los individuos vivimos y operamos en un mundo de instituciones de las que no somos siempre conscientes, muchas de las cuales trascienden las fronteras nacionales.

Nuestras posibilidades y funcionalidad están estrecha-mente interrelacionadas a las instituciones ya sea las existentes o las que creamos y la eficacia de su funcionamiento.

Nuestro anhelo de libertad está vinculado a nuestras instituciones, sostener y defender esa libertad es función del Estado, al que debemos mantener libre de corrupción para que funcione como agente garante de nuestra libertad. Necesitamos de un Estado de Derecho, libre, soberano he incorrupto, para ser nosotros ciudadanos de primera digna en un Estado digno, libres en un Estado libre.

La ley debe ser nuestra brújula y la legitimidad de nuestras instituciones, que deben darse a través de una madurez social que se hará efectiva durante los procesos políticos, haciendo posible una gobernabilidad democrática, que en nuestro caso conlleva la democratización de la economía, la eliminación de la apología al delito por parte del Gobierno y la transparencia y legitimidad en las elecciones, algo que no siempre está garantizado.