jueves, 29 de octubre de 2009

LA IZQUIERDA ES SUFICIENTE RAZON

DANTE N. PINO ARCHONDO
napucopino@yahoo.es

La insensibilidad que parece nos ha penetrado hasta el hueso, hace que lo que ayer nos estremecía, hoy día nos sea indiferente. Tanta injusticia extendida, tanto manoseo de la dignidad de los bolivianos, tanto cinismo para mentir, tanta desvergüenza para negar, nos ha anestesiado el cuerpo social y ya nada nos causa dolor.

En nombre de la patria, como antes lo hicieron las dictaduras, se pisotean los derechos humanos. En nombre del cambio, se usan las mismas políticas de amedrentamiento y de coacción jurídica, que usaban las dictaduras. En nombre de los pobres se usan los dineros del pueblo para enriquecer una élite burocrática, como lo hicieron en las dictaduras.

Todo está permitido para el Poder y nada se le concede a la oposición. Nos dicen que la izquierda puede renegar de la ley, puede pisotearla, puede matar, puede degollar animales, puede corromper y corromperse, puede venderse y vender nuestra dignidad, puede engendrar el odio racial, porque es izquierda. Y con ese sólo argumento nadie tiene la moral para criticar ni para exigir nada.

En nombre de la pobreza todo esto está permitido. Porque reivindicarla exige este comportamiento y forma de ser. Los "pobres" en el gobierno, para vengar su pobreza necesitan que se pisoteen los derechos humanos de todos aquellos que no se consideran pobres. La pobreza esgrimida como justificación de la violencia. La pobreza utilizada como instrumento del desconocimiento a las libertades. Esta es la lógica de un grupo de activistas políticos que vienen levantando humaredas de desgracia en toda Bolivia.

Cuando se junta la ignorancia con el apetito de Poder, todo puede explotar en un solo sentido. La anarquía social da lugar al uso de la fuerza para hacer prevalecer el Poder, cuanta más anarquía hay, menos control social existe. Esta realidad es la se ha logrado construir en estos cuatro años.

El Estado no tiene lógica política – jurídica. Actúa con la lógica delincuencial, disfrazada de principios. El neoliberalismo justifica el desfalco fiscal. Las autonomías justifican la persecución y ajusticiamiento para amedrentar y hacer callar. La corrupta administración de justicia justifica su descabezamiento y el uso totalitario del Poder. La coca justifica al narcotráfico. La demanda el contrabando. El analfabetismo la penetración extranjera. El imperialismo yanqui justifica el control Estatal del Comandante Chávez.

Todo esto, es posible porque la miseria no espera razones, quiere saciar su hambre y no importa cómo. Quiere lo que tiene a mano, no pregunta cómo. Quiere pensar que tiene esperanza, no le importa cómo. Así que no le den muchas razones, cuando el alma aprieta los estómagos y la indiferencia alimenta al Poder.

De esto se aprovechan la izquierda, esa que dice ser socialista, que está en el Palacio y que las encuestas la dan por reelegida. Y a esto es que tenemos que combatir con la convicción que la democracia exige, denunciar con la verdad en la mano y vencer sin miedos ni retrocesos.