miércoles, 9 de diciembre de 2009

Re: URGENTE: SE NECESITAN LIDERES

Marcos Paz
paz.marcos@gmail.com

Señor Céspedes: Realmente no me importa la calidad de su voto manifiesto, ni sus comentarios sobre vencedores y vencidos, tan llenos de resentimiento y, quien sabe, frustración y malestar. Lo que no puedo dejar pasar es su imperdonable frase: "limosnas que recibe a cuento de vejez, de escolaridad o del pedestre merito de parir". No deseo abundar en la dignidad de la vejez ni siquiera en la honradez del estudio, aunque debo recodarle que son estadios de gran valor nacional por la sabiduría y la esperanza con la que muchos bolivianos enfrentan un mundo que no podría ser mejor sin esas virtudes.

Pero déjeme decirle algo sobre el pedestre mérito de parir. Ha parido varias veces mi madre, como muchas otras, con tanto amor y sacrificio que ni viviendo de rodillas podría compensar siquiera una parte de sus incondicionales desvelos. Ni siquiera en un caso evidentemente patológico, como en el suyo, se puede rebajar el sublime acto de parir a un pedestre mérito. Créame que sólo su madre, en su infinita bondad por el hecho de ser madre, podría perdonarlo por semejante improperio.

Sin embargo, no es lo anterior lo que me interesa resaltar, no lo va entender. Bolivia, como pocos países del mundo, coloca a gran parte de sus mujeres ante la perspectiva de una muerte prematura precisamente por razones asociadas a la maternidad. Parir en Bolivia es algo más que un mérito, es la victoria de la vida al borde mismo de la muerte. Hay números dolorosos y causas bien identificadas. Detrás de cada muerte materna hay siempre una historia de discriminación, inequidad, violencia, injusticia o todas sumadas, que nos avergüenza a los que todavía podemos hacerlo. Cientos de familias deshechas y niños perdidos en el abandono, son apenas parte del daño que persistimos indolentemente en hacerle patria.

Proporcionar a cada madre unos pocos recursos no va a ni siquiera rozar el monto que el país le debe a cada una, no va cubrir el costo de su deteriorada salud, no va evitar la violencia con la que se la trata ni va menguar el sacrificio de los cuidados de los nacidos con suerte. Nada garantiza a que la atención médica que se promete sea efectiva, suficiente y de la calidad requerida, pero ¿quién sería capaz de quitarles al menos el consuelo de llevar unos cuantos alimentos más al hogar? Es muy poco, pero no es limosna, señor.

2 comentarios:

  1. Carlos Cordero Carafa10/12/09, 21:41

    Querido Marcos, gracias por tan bellas y sabias reflexiones. Con afecto

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  2. Abraham Trillo-Sarmiento10/12/09, 22:00

    Muy de acuerdo Marcos, mas alla si las formas son o no las correctas o los montos siquiera; sin embargo, son observaciones validas y correctas.

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