martes, 30 de marzo de 2010

Alcalde Potosino

jack Matijasevic Mostajo
jackmatija@yahoo.es

La verdad y no en respuesta al amigo que pide votar por el Sr. Juaquino, sino en el afán de hacer un análisis crítico a la gestión de este señor.... el camino al infierno esta empedrado de buenas intenciones dice el argot popular, y creo que la gestión edilicia de Juaquino fue solamente eso: buenas intenciones.

Lastimosamente la Villa Imperial de Potosí ciudad patrimonial con todos sus títulos: Patrimonio de la Humanidad, Monumento de America, etc., no han sido nada aprovechados en tantos años de gestión, se ha dejado pasar la oportunidad del apoyo a Juaquino para hacer de esta ciudad un bastión del turismo, convirtiéndola en una ciudad organizada, limpia, con ofertas al turismo nacional y extranjero, transformándola de una ciudad de vocación minera a una de vocación turística.

Que deja la gestión de Juaquino: una ciudad desatendida en su ordenamiento urbano, el abandono del casco viejo, el alto crecimiento de la basura y la desatinada inversión en infraestructura (con excepción de la Nueva Terminal) que no aporta al embellecimiento de esta ciudad, pero fundamentalmente una ciudad con un alto índice de contaminación, no solo por el mar de basura que como alfombra cubre la ciudad; o por los gases de un alto trafico vehicular concentrado en cuadras cerradas y sin escape de aire, sino por dejar que los ingenios mineros sigan minando las aguas y el aire que respira y bebe la ciudadanía.

Ejemplos sobran: en tantos años de gestión se podría haber trabajado en descentralizar los servicios principales a los que acude la ciudadanía como ser alcaldía, pago de servicios (agua, teléfono luz), impuestos, poder judicial, banca, etc.; trasladándolos bajo ordenanza municipal a la zona baja, de tal manera que se pueda cerrar por completo por lo menos cinco cuadras a la redonda de la plaza principal el tráfico vehicular, enterrar cables, empedrarla volviendola estas calles peatonales tal y como es su célebre Boulevard y devolver el esplendor de la que en otrora fuera el bastión económico de Europa y de la Bolivia republicana. (ejemplo: Cartagena)

Efectivamente se ven obras, pero la mayoría de estas sin planificación, sin la óptica de generar nueva fuentes de empleo apoyando la iniciativa privada, en dirigir su inversión al turismo.

Las obras de la gestión de Juaquino han atentado al patrimonio histórico de la ciudad al haber tenido la osadía de pavimentar calles y callejuelas coloniales, cuando se podía haber devuelto su belleza colonial. Obras orientadas al afán electoralista de conseguir el voto de los pobladores de zonas periurbanas para mantenerse en el PODER……. el haber dejado que la techumbre de Potosí cambie de la clásica teja a la aberrante calamina, dejar que largas colas de microbuses con escapes contaminantes tengan la obligación de pasar por el casco urbano, quitándole el atractivo que este debe tener; tener la osadía de haber cortado los pocos árboles que existían y que adornaban una parte de la ciudad para que pase una fiesta (Chutillos); haber construido un edificio que desentona con la imagen colonial en la visión de que sería un restaurante giratorio, sin siquiera tener un estudio socioeconómico que devele la tasa de retorno de la inversión; construir un mirador con alto costo para el municipio que no tengan un fin ni ornamental ni de servicio porque el mismo esta asentado en la zona mas pobre de la ciudad; el hecho de permitir que desde hace mas de 10 años se lleve a cabo la feria popular en una avenida de Potosí sin tener el criterio de construir de una vez por todas un campo ferial, permitiendo que los productos de consumo masivo se expendan sin condiciones de higiene. podríamos extendernos más : obras como la de refacción de la Catedral que no termina desde hace mas de cinco años, donde el reloj histórico donado por Aniceto Arce haya dejado de dar su clásico campaneo cada hora...

La gestión de Juaquino que quiso ser presidente esta opacada por la mala planificación, la falta de asesoramiento, la falta de conocimiento histórico de la ciudad patrimonial y por último la confusión del populismo con la misión de servicio a toda la población